Por vidas sin prisiones ni dependencias
"Les
aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo
hicieron conmigo".
Mateo 25, 31-40
“«Dejen
que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios
pertenece a los que son como ellos. Les aseguro que el que no recibe el Reino
de Dios como un niño, no entrará en él». Después los abrazó y los bendijo,
imponiéndoles las manos”.
Marcos 10,14
Cuando le ponemos rostros y
voces a las historias concretas de la vida, tanto los dolores como las alegrías
se robustecen. Llamamos por el nombre a quienes están en situaciones de
sufrimiento y opresión, recibimos con esperanza y acompañamos procesos sabiendo
que el camino no es fácil.
Así lo entendemos en la
Pastoral de Adicciones y Drogadependencia desde hace casi 20 años. La mayoría
de las diócesis tiene un delegado para esta Pastoral lo que permite un
discernimiento de la realidad que sea a la vez capilar y federal.
¿Cuáles
son las preocupaciones más apremiantes?
En primer lugar, surge la
realidad de los niños y adolescentes. En muchas familias conviven dos o tres
generaciones de personas atravesadas por la realidad del consumo. Esta
situación genera que muchos menores no tengan un adulto que pueda contenerlos
en esta etapa tan frágil de la vida, lo que los deja a merced de que también
ellos continúen repitiendo el destino trágico de sus padres y abuelos. La baja
en la edad de imputabilidad de menores y la alta tasa de suicidios adolescentes
son dos realidades que se suman y nos implican en un plano tan concreto como
angustiante. Consideramos clave el fortalecimiento de la relación
parroquias-escuelas para la prevención, detección temprana y acompañamiento de
las realidades que viven niños, jóvenes y familias.
Nuestras comunidades están
llamadas a ser familias para que en un ambiente seguro se pueda contener,
abrazar y, en muchos casos, brindar la oportunidad de una recuperación a una
niñez y adolescencia que están en riesgo.
Por otro lado, están las
mujeres quienes, incluso en situaciones límite de vulnerabilidad
socio-familiar-ambiental y de consumo, no se desvinculan de sus hijos, hasta
cuando esto no sea lo mejor para ellos.
Para que puedan ponerse de pie
es necesario que haya lugares en los que logren recuperar su dignidad y, en el
caso que sean mamás, puedan vivir una maternidad amorosa y responsable. Urgen
los espacios convivenciales femeninos que tengan condiciones para recibir a los
hijos.
Según el último informe de
2026 sobre pobreza, desigualdad y condiciones de vida, elaborado por el
Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, “la mejora relativa
observada en la tasa de pobreza por ingresos entre 2024 y 2025 no constituye
evidencia de un cambio estructural en las condiciones de vida”. Es decir:
sabemos que nuestros contextos comunitarios están definidos por pobreza
estructural, precariedad alimentaria y el incremento de personas en situación
de calle.
El Papa León lo dijo sin
vueltas el año pasado: [ésta es] “una lucha que no puede abandonarse mientras,
a nuestro alrededor, alguien siga preso en las diversas formas de la
dependencia. Nuestra lucha es contra quienes hacen de las drogas y de cualquier
otra adicción su inmenso negocio”.
En muchas Iglesias
Particulares se va tejiendo una red de misericordia que, comprometida con los
hombres y mujeres arrojados al costado del camino, trabajan por un desarrollo
humano integral. Allí se celebran las diversas expresiones de religiosidad
popular, la vida sacramental, el anuncio de la Buena Noticia a los pobres y se
sirve a través de los merenderos, las visitas a las personas en situación de
calle, los refugios, los centros barriales, las granjas, los hogares, los centros
de día, los grupos de contención para las familias, las misiones barriales, los
clubes parroquiales, los exploradores, los espacios de apoyo escolar, y tantos
y tantos más.
Virgencita de Luján, te
pedimos que nos sigas regalando entrañas de misericordia para seguir abrazando
como Iglesia a los hijos predilectos del Padre.
Pastoral
Nacional de Adicciones y Drogadependencia
Conferencia
Episcopal Argentina
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