siguenos en facebook Canal de youtube siguenos en facebook

18 abril 2026

Mons. Urbanč a los jóvenes: “Aspiren a cosas grandes, a la santidad, allí donde estén”

Durante la noche del viernes 17 de abril, sexto día del Septenario en honor de Nuestra Señora del Valle, rindieron su homenaje la Pastoral de Juventud Diocesana, Movimiento Ruca del Valle-FASTA, Movimiento Círculos de Juventud-Eslabón, Jóvenes Franciscanos del Colegio Padre Ramón de la Quintana, Palestra con sus comunidades Consuelo, San Nicolás de Bari, Nuestra Señora de Guadalupe, Saulito, Valle Viejo Joven, Beato Mamerto Esquiú y Jóvenes Adultos “Tito”; Movimiento de la Palabra de Dios, Renovación Carismática, Enfoca2 en Cristo, Talitha  Joven y Fuego Santo; Centro Juvenil “El Cielo no puede esperar”, Centro Juvenil María Auxiliadora, Grupo Juvenil Amigos de Carlo Acutis; Servidores Marianos, Comunicadores de María; Pastoral de Jóvenes de los colegios dependientes del Obispado: Nuestra Señora de Guadalupe, Nuestra Señora del Valle, Virgen Niña, Juan Pablo ll, Clorinda Orellana Herrera, Inmaculada Concepción, Sor Pierina, Instituto Superior San Pío X e Instituto Superior Fray Mamerto Esquiú, y miembros de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE).

La Santa Misa fue presidida por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por Mons. Virginio Domingo Bressanelli (SCJ), obispo emérito de Neuquén; el padre Juan Ramón Cabrera, rector del Santuario Catedral; y los sacerdotes peregrinos de la Diócesis de Merlo-Moreno, Gustavo Esteche y Raúl Pereyra.

Al comienzo de su homilía, luego de presentar al Obispo y a los presbíteros visitantes, Mons. Urbanč hizo alusión a la maqueta háptica donada por la comunidad sirio-libanesa, que sirve para ayudar a los ciegos a orientarse en la planimetría del Santuario; también destacó la presencia de la Cruz del NOA que viene peregrinando por distintas diócesis y que llegó en este día a Catamarca, la cual fue ingresada por él en procesión al comienzo de la ceremonia litúrgica; asimismo mencionó la llegada de la peregrinación de más de 100 jóvenes del Hogar de Cristo de Santiago del Estero.

Luego se dirigió a los jóvenes afirmando que “nuestra esperanza es Jesús. Es Él, quien suscita en ustedes el deseo de hacer de sus vidas algo grande, para mejorar a ustedes mismos y a la sociedad, haciéndola más humana y fraterna. Manténganse unidos a Él, permanezcan en su amistad, siempre, cultivándola con la oración, la adoración, la comunión eucarística, la confesión frecuente, la caridad generosa, como han enseñado los santos jóvenes Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis. Aspiren a cosas grandes, a la santidad, allí donde estén. No se conformen con menos. Entonces verán crecer cada día la luz del Evangelio, en ustedes mismos y a su alrededor”.

“Cuando contemplamos el misterio de la Resurrección, el primer efecto que causa es que experimentamos un gran consuelo y una gran alegría. Quien ha descubierto a Cristo debe llevar a otros hacia Él. Una gran alegría no se puede guardar para uno mismo. Es necesario transmitirla. En numerosas partes del mundo existe hoy un extraño olvido de Dios. Parece que todo puede funcionar del mismo modo sin Él. Pero al mismo tiempo existe también un sentimiento de frustración, de insatisfacción de todo y de todos… Y de este modo, junto al olvido de Dios existe como un «boom» de lo religioso”, manifestó, agregando: “Que quede claro que no pretendo denostar todo lo que sucede en este contexto, ya que puede darse una alegría sincera en esta experiencia. No obstante, exagerando un poco, la religión se convierte casi en un producto de consumo. Se elige aquello que da placer, y algunos saben también sacarle provecho. Pero la religión buscada a la «medida de cada uno», ‘a la carta’, al final no nos ayuda. Es cómoda, pero en el momento de crisis nos abandona a nuestra suerte”.

 

Buscar la verdadera estrella que indica el camino: Jesucristo

En este contexto, llamó a los jóvenes a que “ayuden a los demás a descubrir la verdadera estrella que indica el camino: ¡Jesucristo! Traten ustedes mismos de conocerlo siempre mejor para poder guiar, de modo convincente, a los demás hacia Él. Por esto, es tan importante el amor a la Sagrada Escritura y conocer la fe de la Iglesia que nos enseña el sentido de la Escritura. Es el Espíritu Santo el que guía a la Iglesia en su fe creciente y la ha hecho y hace penetrar, cada vez más, en las profundidades de la verdad (cf. Jn 16,13)”.

Asimismo, los exhortó a que “¡Construyan comunidades basadas en la fe! ... Busquen la comunión en la fe como compañeros de camino, que reproducen la escena de los discípulos que volvían a Emaús (Lc 24,13-35). Sean un ‘Jesús resucitado’ para los demás. La espontaneidad de las nuevas comunidades es importante, pero es asimismo importante conservar la comunión con el Papa, los Obispos y Presbíteros. Son ellos los que garantizan que no se están errados en sus búsquedas, y que están viviendo en aquella gran familia de Dios que el Señor ha fundado con los doce Apóstoles”.

También enfatizó que “sin oración, sin contemplación, sin vida interior, queridos jóvenes, el cristianismo se convierte en un mero hecho cultural, nuestros cultos en meras tradiciones y nuestro servicio a los pobres en pura filantropía. El núcleo del cristianismo es mucho más que unas imágenes o el mero recuerdo de la vida de Jesús. El corazón del cristianismo no es rememorar una historia, sino un acontecimiento actual, una persona viva, el Hijo de Dios, encarnado hace 2026 años para nuestra salvación, que se deja clavar en una Cruz y que, después de su resurrección, sube al cielo y está sentado a la derecha del Padre, siempre vivo para interceder por nosotros, para tener una relación íntima, personal, cálida y amistosa con nosotros, que se convierte en fuente de paz, de sentido, de equilibrio, de esperanza, de dinamismo y de alegría porque transforma  de verdad nuestra vida desde dentro”.

Hacia el final rogó a la Madre del Valle “por los jóvenes para que con audacia se hagan cargo de la propia vida, vean las cosas más hermosas y profundas y conserven siempre el corazón libre... Que sean entusiastas testigos de la Resurrección de Jesucristo y sepan reconocerlo vivo junto a ellos, anunciando con gozo su misericordia y su fidelidad”.

También pidió “por los jóvenes que están pasando por momentos difíciles, que se sienten solos y sin esperanza. Protege a aquellos que luchan contra la adicción y la drogadicción, que buscan encontrar su camino y superar sus desafíos. Ayuda a aquellos que sufren de problemas de salud mental, que necesitan encontrar paz y tranquilidad en medio de la tormenta. Guíalos hacia la fe y la esperanza, y ayúdales a descubrir su propósito y su vocación”.

En el momento del ofertorio, los alumbrantes acercaron al altar elementos que serán destinados a la atención de los hermanos peregrinos, junto con los dones del pan y del vino.

Antes de la bendición final, se consagraron a Nuestra Madre Santísima del Valle.

#FiestasVirgenDelValle2026

#VirgenDelValleCatamarca

 

TEXTO COMPLETO DE LA HOMILÍA

Queridos devotos y peregrinos:

 Hoy se nos propuso internalizar que cada vocación es un don de Dios para la comunidad. Recemos por la santificación, perseverancia y el aumento de las vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras.

Hoy rinden su homenaje a la Virgen del Valle los jóvenes. Que la Madre del Cielo los cobije bajo su manto de ternura y esperanza.

Queridos jóvenes, nuestra esperanza es Jesús. Es Él, quien suscita en ustedes el deseo de hacer de sus vidas algo grande, para mejorar a ustedes mismos y a la sociedad, haciéndola más humana y fraterna. Manténganse unidos a Él, permanezcan en su amistad, siempre, cultivándola con la oración, la adoración, la comunión eucarística, la confesión frecuente, la caridad generosa, como han enseñado los santos jóvenes  b  Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis. Aspiren a cosas grandes, a la santidad, allí donde estén. No se conformen con menos. Entonces verán crecer cada día la luz del Evangelio, en ustedes mismos y a su alrededor.

Cuando contemplamos el misterio de la Resurrección, el primer efecto que causa es que experimentamos un gran consuelo y una gran alegría. Quien ha descubierto a Cristo debe llevar a otros hacia Él. Una gran alegría no se puede guardar para uno mismo. Es necesario transmitirla. En numerosas partes del mundo existe hoy un extraño olvido de Dios. Parece que todo puede funcionar del mismo modo sin Él. Pero al mismo tiempo existe también un sentimiento de frustración, de insatisfacción de todo y de todos. Dan ganas de exclamar: ¡No es posible que la vida sea así! Ciertamente no. Y de este modo, junto al olvido de Dios existe como un «boom» de lo religioso. Que quede claro que no pretendo denostar todo lo que sucede en este contexto, ya que puede darse una alegría sincera en esta experiencia. No obstante, exagerando un poco, la religión se convierte casi en un producto de consumo. Se elige aquello que da placer, y algunos saben también sacarle provecho. Pero la religión buscada a la «medida de cada uno», “a la carta”, al final no nos ayuda. Es cómoda, pero en el momento de crisis nos abandona a nuestra suerte. Por eso, queridos jóvenes ayuden a los demás a descubrir la verdadera estrella que indica el camino: ¡Jesucristo! Traten ustedes mismos de conocerlo siempre mejor para poder guiar, de modo convincente, a los demás hacia Él. Por esto, es tan importante el amor a la Sagrada Escritura y conocer la fe de la Iglesia que nos enseña el sentido de la Escritura. Es el Espíritu Santo el que guía a la Iglesia en su fe creciente y la ha hecho y hace penetrar, cada vez más, en las profundidades de la verdad (cf. Jn 16,13). 

 ¡Construyan comunidades basadas en la fe! En los últimos decenios han nacido movimientos y comunidades en los cuales la fuerza del Evangelio se deja sentir con vivacidad. Busquen la comunión en la fe como compañeros de camino, que reproducen la escena de los discípulos que volvían a Emaús (Lc 24,13-35). Sean un ‘Jesús resucitado’ para los demás. La espontaneidad de las nuevas comunidades es importante, pero es asimismo importante conservar la comunión con el Papa, los Obispos y Presbíteros. Son ellos los que garantizan que no se están errados en sus búsquedas, y que están viviendo en aquella gran familia de Dios que el Señor ha fundado con los doce Apóstoles.       Sin oración, sin contemplación, sin vida interior, queridos jóvenes, el cristianismo se convierte en un mero hecho cultural, nuestros cultos en meras tradiciones y nuestro servicio a los pobres en pura filantropía. El núcleo del cristianismo es mucho más que unas imágenes o el mero recuerdo de la vida de Jesús. El corazón del cristianismo no es rememorar una historia, sino un acontecimiento actual, una persona viva, el Hijo de Dios, encarnado hace 2026 años para nuestra salvación, que se deja clavar en una Cruz y que, después de su resurrección, sube al cielo y está sentado a la derecha del Padre, siempre vivo para interceder por nosotros, para tener una relación íntima, personal, cálida y amistosa con nosotros, que se convierte en fuente de paz, de sentido, de equilibrio, de esperanza, de dinamismo y de alegría porque transforma  de verdad nuestra vida desde dentro.

El texto de la primera lectura pertenece a la llamada sección del “nombre” (Hch 3-5), en la que los apóstoles dan testimonio y hacen signos, como la curación del tullido en el templo (Hch 3,1-10), “en el nombre de Jesús”. Con esta expresión “el nombre”, un semita se refiere a la realidad de la persona, por lo que podríamos decir que los doce dan testimonio y hacen signos, como si los hiciera el mismo Jesús. Todo esto los lleva a un conflicto con las autoridades que los hará comparecer ante el Sanedrín (Hch 5,17-42).

En este contexto toma la palabra, Gamaliel, doctor de la ley, fariseo y respetado por el pueblo. Gamaliel recuerda dos movimientos mesiánicos fallidos: el de Teudas y el de Judas el Galileo. Ambos reunieron seguidores, pero cuando murieron sus movimientos desaparecieron. A la luz de ambos, hace una conclusión que implicará prudencia con el nuevo movimiento religioso nacido en torno a Jesús de Nazaret: “En el caso presente, les digo: no se metan con esos hombres; suéltenlos. Si su actividad es cosa de hombres, se disolverá; pero, si es cosa de Dios, no lograrán destruirlos, y se expondrían a luchar contra Dios” (Hch 5,38-39). Por eso, queridos jóvenes, no tengan miedo de vivir  la fe y anunciar a Jesús, porque nadie podrá destruirlos.

Esta expresión tan contundente hará que el resto de los miembros del Sanedrín le den la razón. Aunque, antes de soltar a los apóstoles, estos no se librarán de los azotes, y son advertidos de no hablar más en nombre de Jesús. El autor nos relata que salieron del Sanedrín contentos de haber merecido aquel ultraje por el Nombre y que siguieron enseñando en el templo y en las casas, anunciando la buena noticia acerca del Mesías Jesús, ya que eran muy conscientes que “había que obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hch 5,29).

Hoy, y toda la semana que viene, vamos a meditar el capítulo 6 de san Juan, donde se destaca la gran enseñanza del Pan de Vida (Jn 6,22-59), sirviendo el signo de los panes como punto de partida para revelar la identidad de Jesús. Este milagro es el único que aparece en los 4 evangelios (Mt 14,13-21; Mc 6,30-44; Lc 9,10-17; Jn 6,1-15) lo que indica la importancia de la tradición del signo.

Jesús realiza este signo en el contexto de la Pascua judía, pero Jesús no quiere hacer un signo sin contar con sus discípulos y pregunta a Felipe: “¿Dónde compraremos pan para darles de comer?” (Jn 6,5). Felipe hace sus cálculos, pero Jesús acogerá la propuesta hecha por Andrés que menciona al chico de los 5 panes de cebada y 2 pescados.

El Maestro, partiendo de esa pobre realidad, realiza el signo dando gracias y repartiendo, verbos que recuerdan claramente la Eucaristía. De lo que va apareciendo en lo cestos, no sólo comen todos, sino que sobra y se recoge en 12 canastos, número simbólico en la Biblia, que evoca las doce tribus de Israel o la plenitud del pueblo de Dios. El signo muestra que el don de Jesús parte de lo insignificante, como son 5 panes y 2 pescados (hermoso símbolo de los pocos jóvenes deseosos de participar en la misión de la Iglesia), para multiplicarlo hasta transformarlo en don que se derrocha, generando sobreabundancia.

A la luz del texto, podemos preguntarnos: ¿Ofrecemos a Jesús nuestros dones para que, en el servicio del Reino, Él los multiplique? ¿Cómo vivimos la Eucaristía? ¿Ilumina nuestra vida para que nos partamos y repartamos sirviendo a los hermanos?

Oh, María, Madre de Dios y Madre nuestra, te pedimos por los jóvenes para que con audacia se hagan cargo de la propia vida, vean las cosas más hermosas y profundas y conserven siempre el corazón libre. Que busquen ser acompañados por guías sabios y generosos, para que puedan responder a la vocación que Dios tiene pensada para cada uno de ellos, la asuman como propio proyecto de vida y alcancen la felicidad. Mantén abiertos sus corazones a los grandes sueños y haz que estén atentos al bien de los hermanos. Que sean entusiastas testigos de la Resurrección de Jesucristo y sepan reconocerlo vivo junto a ellos, anunciando con gozo su Misericordia y su Fidelidad.

Te pedimos que intercedas, sobre todo, por los jóvenes que están pasando por momentos difíciles, que se sienten solos y sin esperanza. Protege a aquellos que luchan contra la adicción y la drogadicción, que buscan encontrar su camino y superar sus desafíos. Ayuda a aquellos que sufren de problemas de salud mental, que necesitan encontrar paz y tranquilidad en medio de la tormenta. Guíalos hacia la fe y la esperanza, y ayúdales a descubrir su propósito y su vocación. Protege a aquellos que están expuestos a tentaciones y peligros y ayúdalos a tomar decisiones sabias y responsables. Enséñales a buscar la verdad y a ser sinceros; a poner su confianza en Dios y a trabajar con empeño, para que sean alegres y creíbles testigos del Evangelio en el hoy de la historia. Acompáñalos para que conozcan el amor verdadero y eduquen con libertad y responsabilidad sus afectos.

Oh, María, Madre de la Iglesia, intercede por nosotros y por los jóvenes que necesitan tu ayuda. Amén

¡¡¡Viva la Virgen del Valle!!!   ¡¡¡Viva el Beato Mamerto Esquiú!!!

#FiestasVirgenDelValle2026

#VirgenDelValleCatamarca

Fotos y videos: facebook e instagram Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat / Canal whatsapp: Prensa Diócesis Catamarca

17 abril 2026

La Solemne Procesión marcará el cierre de las fiestas en honor de Nuestra Madre del Valle

Con la Solemne Procesión por las calles de la ciudad capital, este domingo 19 de abril, Jornada Nacional del Compartir, se llevarán a cabo los actos de cierre del Septenario en honor de Nuestra Madre del Valle, en el marco del 135° aniversario de su Coronación Pontificia y del Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario del Nacimiento del Beato Mamerto Esquiú.

La Solemne Procesión se iniciará, desde la esquina de calle República y avenida Virgen del Valle, sector donde se encuentra ubicada la Corona gigantesca, en el Paseo General Navarro o La Alameda, con el paso de las delegaciones de peregrinos frente a la Imagen bendita que estará acompañada por la imagen del Beato Mamerto Esquiú. Luego será el momento del desplazamiento de las sagradas imágenes por Camilo Melet, Mariano Moreno, bajando por calle San Martín, Rivadavia y República hasta el Paseo de la Fe.

Desde la organización, detallaron los horarios para participar de esta manifestación de fe mariana:

17.00 Concentración de las delegaciones de peregrinos sobre avenida Virgen del Valle Norte.

17.30 Solemne encuentro de María con su pueblo. Inicio del paso de las peregrinaciones camino al Santuario. Desplazamiento de la imagen del Beato Mamerto Esquiú, y luego la de Nuestra Señora del Valle, acompañada por el Señor Obispo Mons. Luis Urbanč, el Presbiterio, autoridades, devotos y peregrinos.

Se recuerda que las agrupaciones y/o instituciones que deseen pasar delante de la Sagrada Imagen deben comunicarse con la Secretaría del Santuario Catedral 383-4422505 (fijo), o por e-mail: santuariocatedralcat@gmail.com / catedralvirgendelvalle@gmail.com.

 

Transmisión en vivo

La Solemne Procesión será transmitida en vivo por las redes sociales del Santuario Catedral y de Prensa del Obispado de Catamarca:

http://tiny.cc/FacebookCatedral

http://tiny.cc/YoutubeCatedral

http://tiny.cc/FacebookObispado

http://tiny.cc/YoutubeObispado

 

Celebraciones del domingo por la mañana

7.00 Rezo del Santo Rosario.     

8.00 MISA. Parroquias del Decanato Centro: Nuestra Señora del Rosario (Ambato), Nuestra Señora del Rosario (Paclín), Nuestra Señora de la Merced (Villa Dolores), San Isidro Labrador (San Isidro), San José (Fray M. Esquiú), Nuestra Señora de Luján (Chumbicha) y Santa Ana y San Joaquín (Miraflores), con trasmisión radial. 

9.00 MISA SOLEMNE. Presidida por S.E.R. Mons. Luis Urbanč, Obispo de Catamarca.

11.00 MISA. Fieles y devotos de María del Valle. 

12.00 Rezo del Regina Coeli.

#FiestasVirgenDelValle2026

#VirgenDelValleCatamarca

Imagen: facebook e instagram Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat / Canal whatsapp: Prensa Diócesis Catamarca

Alojamiento y comida para peregrinos

Las escuelas destinadas al alojamiento de los peregrinos son las siguientes:

Ø  Colegio Fasta: Calle Maipú entre República y Esquiú, ingresando por calle Repúlica, desde este viernes 17, a las 21.00, hasta el domingo 19, a las 13.00.

Ø  Escuela Sarmiento Moreno, desde el sábado 18, a las 8.00, hasta el domingo 19, a las 13.00.

Ø  Escuela Jorge Newbery, desde el sábado 18, a las 8.00, hasta el domingo 19, a las 13.00.

La comida se distribuirá en la plaza 25 de Mayo, plaza 25 de Agosto y camino al Santuario de la Gruta de la Virgen del Valle, plaza de Choya o en la intersección de avenidas Virgen del Valle y México.

Habrá 4 grupos sirviendo desayuno viernes, sábado y domingo.

Contacto: Whatsapp 383-4937449, Sr. Ramón Álvarez.

#FiestasVirgenDelValle2026

#VirgenDelValleCatamarca

 Imagen: facebook e instagram Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat / Canal whatsapp: Prensa Diócesis Catamarca

Mons. Urbanč: “Que cada expresión artística y cultural fomente la belleza, la verdad y el encuentro con el Dios de la Vida”

En la noche del jueves 16 de abril, quinto día del Septenario en honor de Nuestra Señora del Valle, rindieron su homenaje autoridades y empleados del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte, Secretarías de Cultura, Turismo y Deporte, SADE, Junta de Estudios Históricos, Centro de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Catamarca, SALAC, Damas Belgranianas, Instituto Sanmartiniano y de Cultura Hispánica, EVEA, Conservatorios de Música, Asociación de Folcloristas Unidos de Catamarca (AFUCA) y demás instituciones culturales y artísticas; hoteles, bares y restaurantes; clubes, asociaciones, Círculos y Federaciones del Deporte, Escuelas de Formación Deportiva y Pastoral de Turismo.

Las honras fueron tributadas durante la Santa Misa presidida por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por Mons. Virginio Domingo Bressanelli (SCJ), obispo emérito de Neuquén; el padre Juan Ramón Cabrera, rector del Santuario Catedral; y el padre Arildo José Ferrari, sacerdote dehoniano (SCJ), quien se encuentra en Catamarca junto con miembros de la congregación realizando actividades en el marco de este Septenario.

Participaron de la ceremonia litúrgica la secretaria de Gestión Cultural del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte de la Provincia, Daiana Carolina Roldan; la secretaria de Gestión Cultural, Laura Maubecín; la secretaria de Gestión Turística, Evangelina Quarín; el secretario de Deportes y Recreación, Guillermo Perna; la presidenta la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), Prof. Hilda García, entre otras autoridades de instituciones culturales del medio.

Al comienzo de su homilía, Mons. Urbanč dio la bienvenida a quienes trabajan en el ámbito de la cultura, el deporte y el turismo, rogando “que el mensaje de la Palabra de Dios que hemos escuchado cale profundamente en sus corazones”, dijo.

“El Espíritu Santo es el gran protagonista de la Iglesia naciente. Más de dos mil años después sigue urgiéndonos interiormente a ser testigos del Resucitado en nuestros contextos, a llenar nuestras casas y ciudades con el anuncio del Evangelio”, afirmó, agregando que “cuando hemos visto a Jesús resucitado en nuestras vidas y nos hemos encontrado con su mirada misericordiosa que nos dice: ‘¡No tengan miedo!’, ser testigos no es una imposición, sino una obediencia que urge desde nuestro propio interior”.

Más adelante expresó que “Cristo resucitado ofrece al mundo de la cultura, deporte y turismo un mensaje de esperanza, renovación y victoria sobre la muerte. Invita a superar la cultura de la muerte, la inmediatez y el egoísmo, promoviendo valores de amor, solidaridad y trascendencia, dando un nuevo propósito a la actividad humana”.

“El Resucitado transforma la cultura al infundirle sentido de eternidad, transformando el arte y la expresión humana de la mera inmanencia hacia la esperanza y la vida nueva. Invita a una cultura de vida y trascendencia”, manifestó.

Asimismo, indicó que “para el deporte, el Resucitado representa la superación, la victoria sobre la fragilidad humana y la importancia del trabajo en equipo (comunidad). El cuerpo es valorado como templo del Espíritu Santo, no solo como objeto de rendimiento y de competición”.

“Y al turismo -continuó- le ofrece una visión del viaje como peregrinación, un encuentro con la creación, la historia y la necesidad de descanso y renovación espiritual, encontrando a Dios en el encuentro con el otro y en la belleza del mundo. En resumen, la resurrección ayuda a ver cada ámbito de la vida como un lugar donde construir el Reino de Dios”.

Dirigiéndose a la Madre rogó: “Querida Virgen del Valle, Madre amada y Patrona Nacional del Turismo, a ti elevamos nuestra oración. Enséñanos a descubrir las caricias de Dios en el suelo, el agua y las montañas. Ayúdanos a encontrar rostros de hermanos en cada viaje, transformando el turismo en un puente de diálogo, hospitalidad y paz entre las culturas”.

“Te pedimos protección y orientación para que nuestros esfuerzos físicos, entrenamientos y competencias sean ocasión de encuentro y diálogo, superando barreras de lengua y raza, y contribuyendo a la solidaridad humana. Y que cada expresión artística y cultural fomente la belleza, la verdad y el encuentro con el Dios de la Vida, uniendo a los pueblos en el amor y la esperanza. Madre del Valle, te pedimos que bendigas estas actividades, para que sean reflejo de Cristo Resucitado y nos ayuden a construir juntos la nueva civilización del amor”, imploró.

En el momento del ofertorio, los alumbrantes acercaron sus ofrendas particulares junto con los dones del pan y el vino.

Antes de la bendición final, todos juntos alabaron a la Virgen María con el canto del Regina Coeli y se consagraron a Ella.


TEXTO COMPLETO DE LA HOMILÍA

Queridos devotos y peregrinos:

                                                                 Para este quinto día del septenario se nos propuso ver en María la imagen de la Iglesia que reza. Espero que todos salgamos convencidos de esto y lo pongamos en práctica.

            En esta Misa vespertina rinden su homenaje a la Madre Celestial quienes trabajan en el ámbito de la cultura, el deporte y el turismo. Bienvenidos a esta celebración y que el mensaje de la Palabra de Dios que hemos escuchado cale profundamente en sus corazones.

            El Espíritu Santo es el gran protagonista de la Iglesia naciente. Más de dos mil años después sigue urgiéndonos interiormente a ser testigos del Resucitado en nuestros contextos, a llenar nuestras casas y ciudades con el anuncio del Evangelio.

La experiencia de la Pascua nos obliga. No es una obediencia a un mandato exterior e impuesto, sino que, tras el encuentro con Jesús muerto y resucitado, la alianza ha sido inscrita en nuestros corazones. Por eso dicen, con razón, los apóstoles, que «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres» (Hch 5,29). No se trata de una rebeldía antisistema, sino de una transformación interior tan real y concreta que cambia nuestras prioridades y nuestra lógica mundana.

Cuando hemos visto a Jesús resucitado en nuestras vidas y nos hemos encontrado con su mirada misericordiosa que nos dice: ¡No tengan miedo!, ser testigos no es una imposición, sino una obediencia que urge desde nuestro propio interior. No es un pulso entre la fidelidad a los poderes de este mundo o a Dios, sino que la fuerza del Espíritu Santo se hace tan real que sus mandatos son insoslayables haciendo que los criterios humanos pasen a un segundo plano.

Cuidado con que, con nuestro modo de pensar y obrar, le estemos dando la razón a Jesús, cuando nos acaba de decir: “El que es de la tierra, pertenece a la tierra y habla de la tierra” (Jn 3,31b), sería muy lamentable, y, peor, si nos sentimos cómodos así.

Si en la primera lectura encontramos la llamada interior que nos lleva a dar testimonio, incluso cuando nos pueda acarrear persecución, el Evangelio nos ofrece el ejemplo concreto de Juan el Bautista que, como sabemos asumió la muerte por predicar la Verdad y se sometió a Dios antes que a los poderes de este mundo.

«El que es de la tierra, pertenece a la tierra y habla de la tierra» pero nosotros, al haber sido insertado en Cristo, hemos sido hechos criaturas nuevas, y estamos llamados a hablar con nuestra existencia del Cielo: ¡hemos resucitado con Cristo! Nuestras vidas deben hablar y anhelar el Cielo. «De lo que ha visto y oído da testimonio» (Jn 3,32). No nos lo han contado, no es un discurso aprendido que debamos repetir. Nos urge dar testimonio de aquellas maravillas que hemos visto a Dios hacer en nuestras vidas. Creemos en el Hijo y, por tanto, poseemos la Vida Eterna y, al mismo tiempo, somos testimonio para el mundo.

Hemos sido enviados a anunciar el mensaje de Dios, somos una Palabra de Dios para nuestra generación, pues, también a nosotros, Dios nos ha dado su Espíritu sin medida. ¡No cometamos la torpeza de digitar al Espíritu Santo! Por el contrario, que se note que “somos testigos del Resucitado y del Espíritu Santo, que Dios da a los que lo obedecen” (Hch 5,32).

En plena celebración de la Pascua, se nos invita, una vez más, a vivir como hijos resucitados. La experiencia Pascual tiene directas y concretas consecuencias en cada uno de nosotros. No es un recuerdo de algo que en nada afecta a nuestras vidas, sino que, en realidad, nos cambia del todo, pues hemos pasado de la muerte a la vida. ¿Se nota?

            Cristo resucitado ofrece al mundo de la cultura, deporte y turismo un mensaje de esperanza, renovación y victoria sobre la muerte. Invita a superar la cultura de la muerte, la inmediatez y el egoísmo, promoviendo valores de amor, solidaridad y trascendencia, dando un nuevo propósito a la actividad humana. 

El Resucitado transforma la cultura al infundirle sentido de eternidad, transformando el arte y la expresión humana de la mera inmanencia hacia la esperanza y la vida nueva. Invita a una cultura de vida y trascendencia.

Para el deporte, el Resucitado representa la superación, la victoria sobre la fragilidad humana y la importancia del trabajo en equipo (comunidad). El cuerpo es valorado como templo del Espíritu Santo, no solo como objeto de rendimiento y de competición.

Y al turismo le frece una visión del viaje como peregrinación, un encuentro con la creación, la historia y la necesidad de descanso y renovación espiritual, encontrando a Dios en el encuentro con el otro y en la belleza del mundo.

En resumen, la resurrección ayuda a ver cada ámbito de la vida como un lugar donde construir el Reino de Dios.

Querida Virgen del Valle, Madre amada y Patrona Nacional del Turismo, a ti elevamos nuestra oración. 

Enséñanos a descubrir las caricias de Dios en el suelo, el agua y las montañas. Ayúdanos a encontrar rostros de hermanos en cada viaje, transformando el turismo en un puente de diálogo, hospitalidad y paz entre las culturas. 

Te pedimos protección y orientación para que nuestros esfuerzos físicos, entrenamientos y competencias sean ocasión de encuentro y diálogo, superando barreras de lengua y raza, y contribuyendo a la solidaridad humana. 

Y que cada expresión artística y cultural fomente la belleza, la verdad y el encuentro con el Dios de la Vida, uniendo a los pueblos en el amor y la esperanza.

Madre del Valle, te pedimos que bendigas estas actividades, para que sean reflejo de Cristo Resucitado y nos ayuden a construir juntos la nueva civilización del amor. Amén.

#FiestasVirgenDelValle2026

#VirgenDelValleCatamarca

 Fotos y videos: facebook e instagram Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat / Canal whatsapp: Prensa Diócesis Catamarca