“Ustedes
son dichosos porque tienen acá a dos grandes campeones de la fe: San José y el
Beato Esquiú, entonces que los sepamos imitar y meditar sobre la vida de cada
uno de ellos”, dijo el Obispo.
Durante la tarde del jueves 19
de marzo, la comunidad parroquial de San José, en Piedra Blanca, departamento
Fray Mamerto Esquiú, celebró a su santo patrono en el cierre de las festividades
animadas por el lema “Con San José y el Beato Esquiú, seamos servidores de la
unidad”, en sintonía con el Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario del
Nacimiento del Beato Mamerto Esquiú.
Los actos litúrgicos fueron
presididos por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, acompañado por el párroco
de esa comunidad, padre Marcelo Amaya.
Participaron autoridades
municipales, encabezadas por la intendenta de Fray Mamerto Esquiú, Prof. Sandra
Benavídez, entre otras, agrupaciones gauchas, devotos y fieles de todo el departamento
y comunidades vecinas.
La jornada festiva se inició con
la llegada de la imagen del santo patrono a Callejón Hondo, desde donde partió
la procesión por Ruta Provincial N° 41 hasta el templo de San José, en cuyo
atrio se celebró la Santa Misa.
En su homilía, Mons. Urbanč destacó
la figura de San José, quien “tuvo la misión de cuidar al mismísimo Hijo de
Dios y a María, la mujer que Dios eligió para que sea madre en la humanidad que
Él asumía. Entonces, su figura es sumamente importante. Se lo llama Patriarca
porque está en la línea de los patriarcas del Antiguo Testamento, pero ninguno
tuvo la dicha de ser aquél que durante unos años ha tenido que cuidar del Hijo
de Dios”.
Tomando los textos bíblicos, mencionó
al rey David, de cuya descendencia “será heredero José después de muchas
generaciones... El apóstol Pablo en la Carta a los Gálatas dice que Jesucristo
se hizo en todo semejante a nosotros hasta someterse en todo a la ley, cumplió
la ley hasta las últimas consecuencias”, manifestó, acotando que Jesús “tuvo
que ser concebido, no por obra de un hombre sino por el Espíritu Santo,
gestado, alumbrado, alimentado, educado y bajo el cuidado amoroso de un varón y
de una mujer, porque ésa es la ley de Dios” y Él “es el primero que cumple con
las leyes que pone”.
“En el Evangelio -continuó- hemos
escuchado cómo San José, cuando María le cuenta que está esperando un niño y ellos
no vivían juntos todavía, se siente traicionado, pero dice el texto de Mateo
que era un hombre justo, justo por la fe que vive, no de los justos de la línea
de los fariseos, saduceos, que hacían justicia por mano propia, y entonces va a
pedir luces a Dios… y Dios lo ilumina en el sueño y le hace saber que el niño
que espera María es del Espíritu Santo. No entendió porque ellos nunca han
escuchado hablar del Espíritu Santo… tampoco María nunca escuchó hablar del
Espíritu Santo, pero se pone a disposición de Dios, y San José hace lo mismo”.
En otro tramo resaltó la importancia
de la familia en la educación de los hijos, poniendo el ejemplo de José y María,
quienes pusieron en práctica “la pedagogía del amor”, “porque los primeros
educadores de un ser humano son el papá y la mamá”, enfatizó.
Luego puso de relieve otra
característica del padre adoptivo de Jesús: “José es un hombre humilde, no es un
soberbio, no alguien que se cree superior a los demás, sencillamente se sabe humilde
servidor de Dios, y se pone al servicio del plan de Dios. Eso es tener fe,
porque el que tiene fe está en una relación permanente con Dios y hace lo que
Dios le pide. Por eso cada uno de nosotros aprendemos de San José, quien resuelve
problemas serios desde Dios, no desde la bronca humana sino desde Dios”, expresó.
La
devoción del Beato Esquiú por San José
Al referirse a este año
especial que transitamos como Iglesia Diocesana señaló que “estamos en el Año
del Bicentenario del Beato Esquiú, quien le tenía una gran devoción a San José,
tuvo predicaciones, novenas en fiestas de San José. Entonces le pidamos al Beato
que nos ayude a amar a San José, a tenerle una gran devoción, a pedirle que nos
ayude a mirar a Dios cuando se nos hace oscura la vida, cuando se nos nublan
los pensamientos miremos a José, él confió en la Providencia de Dios, que
nosotros también aprenderemos a confiar en la Providencia de Dios”.
Asimismo, remarcó que “San
José inspiró al Beato Esquiú en la pobreza, él optó por ser pobre, es decir que
la única riqueza que tiene el que opta por la pobreza es vivir de acuerdo a la
fe. Uno opta por ser rico en Dios y se desprende de las cosas materiales, no se
aferra a las seguridades humanas, se aferra sólo a Dios, y eso es lo que enseña
San José, eso es lo que imitaba el Beato de la figura de José”.
Más adelante afirmó que “tenemos
que pensar en todo lo que Dios ha hecho en favor de nosotros gracias a la
disposición, al sí generoso de José, como el sí generoso de María, y eso tiene
que ser para nosotros un estímulo, es una lección que no la podemos soslayar”.
“Venimos hoy a honrarlo a San José,
para que nos ayude, para que nos reencante en el deseo de ser santos como él es
santo… Todos los bautizados estamos llamados a ser santos. Ustedes tienen acá
como patrón al Santo de todos los santos, que es José… Así creció aquí el Beato
Mamerto Esquiú bajo la protección, el ejemplo, la mirada, la devoción a San
José, y llega a ser un gran hombre. Entonces, también hoy le pidamos a San José
y al Beato Mamerto que renovemos nuestra fe, que estemos dispuestos a
purificarla, a vivificarla y a vivir de acuerdo a ella. Que la fe cristiana que
recibimos en el Bautismo sea la que marque siempre las decisiones que vamos a
tomar cada día, desde la mañana hasta la noche, siempre a la luz de la fe”.
“Ustedes son dichosos porque
tienen acá a dos grandes campeones de la fe: San José y el Beato Esquiú,
entonces que los sepamos imitar, encomendarnos a ellos y meditar sobre la vida
de cada uno de ellos. De Esquiú sabemos mucho, de José sabemos poco, pero lo
poco que sabemos es extraordinario, así que tratemos de aprender de ellos y así
vamos a poder construir una sociedad más justa, más inclusiva, más unida, más
fraterna”, concluyó.
Luego de la bendición final, los presentes saludaron al santo patrono que ingresó al histórico templo que
lo resguarda durante todo el año.
Fotos y videos: facebook e instagram Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat