La procesión con antorchas desde la Universidad Nacional de Catamarca y la Santa Misa en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle marcaron el corolario de la Asamblea Diocesana, convocada por el Obispo Diocesano, en el contexto de la Misión Diocesana Permanente, durante los días sábado 8 y domingo 9 de octubre.
Fue un acontecimiento relevante para la acción evangelizadora de la Iglesia en Catamarca, que reunió alrededor de 500 personas provenientes de las 28 comunidades parroquiales del Interior y Capital, distintos sectores de la vida eclesial, sacerdotes, seminaristas, religiosos de las congregaciones que trabajan en la diócesis, entre otros ámbitos.
Luego de los trabajos concretados en los 15 grupos, los asambleístas con voz y voto procedieron a la votación de los temas que serán propuestos al Señor Obispo, para que sean considerados en la planificación de la vida pastoral de la Iglesia local. Para el 2012, surgió como prioridad la familia; para el 2013, se eligió la opción por los jóvenes; para el 2014, la niñez; 2015, los laicos y 2016, el compromiso ciudadano.
En la ocasión, se decidió convocar a una nueva asamblea para debatir y proponer aquellos aspectos vinculados con el rostro mariano, como rasgo de la identidad de los catamarqueños.
Concluidas las deliberaciones y las votaciones, se dio inicio a la procesión con antorchas, encabezada por el Señor Obispo y sacerdotes del clero catamarqueño. Los participantes del cónclave y los jóvenes servidores, se desplazaron junto con la Imagen de Nuestra Señora del Valle, por avenida Belgrano, calles Maipú y República, hasta la Catedral Basílica, donde se ofició la Santa Misa, presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, y concelebrada por el Vicario Episcopal de Pastoral, Pbro. José Antonio Díaz, y numerosos sacerdotes participantes de esta instancia consultiva.
Clima fraterno, de participación y alegría
También rogó “por los frutos de la reunión que mañana (por el lunes 10) llevará a cabo el Consejo Diocesano de Pastoral para sistematizar las ricas propuestas de la Asamblea, que ahora concluye festivamente en comunión con quienes habitualmente u ocasionalmente participan de esta Eucaristía dominical en nuestro querido santuario y casa de todos los catamarqueños”.
Algunas vivencias
Gesto de gratitud
Por último, el pastor diocesano agradeció “a todos los que hicieron posible esta Asamblea Diocesana: a cada uno de los asambleístas, que mostraron un gran amor a la Iglesia. Al equipo organizador del evento, donde hubo miembros de las diversas vicarías episcopales, áreas pastorales, oficina de prensa del obispado, servidores marianos y miembros del Codipa. Destaco y agradezco al P. José Díaz su valiosa labor. A la Universidad Nacional de Catamarca en la persona de su Rector y de la pastoral universitaria con su asesor y colaboradores laicos. A distintas empresas, negocios, instituciones, colegios, escuelas, el servicio penitenciario, parroquias, locutores, cantantes, artistas, centro de empleados, editorial Sarquís, movimientos eclesiales, ministerio de Desarrollo Social, etc. Y, a la Virgen del Valle, Madre de los discípulos misioneros, mi filial agradecimiento”.
La celebración eucarística se vivió en un clima de verdadera fiesta de la fe.
Acto cultural
Durante la noche del sábado, se concretó un intenso momento de oración con la exposición del Santísimo Sacramento, en el Aula Magna de la UNCA. Posteriormente, los presentes disfrutaron de un acto cultural, conducido por Jorge Alvarez y Cecilia Rasgido, que contó con la presentación de Americanta y el ballet folclórico del Instituto Rubinstein, quienes amalgamaron el canto y la danza de nuestro pueblo en esta convocatoria eclesial.