Durante la noche del lunes 2 de marzo, se llevó a cabo la ceremonia de asunción del padre Eugenio Pachado como nuevo párroco de la Parroquia y Santuario de Nuestra Señora de Belén y Administrador de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, con sede en Hualfín, departamento Belén.
La Santa Misa fue presidida
por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por los presbíteros
Eugenio Pachado y Martín Melo, párrocos entrante y saliente, respectivamente; los
sacerdotes Leandro Roldán y Roberto Ochoa, vicarios parroquiales de Belén; Carlos
Robledo y Javier Cisternas, párrocos de San Francisco de Asís (Andalgalá) y Nuestra
Señora de Fátima (Fiambalá), respectivamente; Dardo Olivera, vicario parroquial
de San Juan Bautista (Tinogasta) y el padre Juan Antonio Cabrera, vicario de
San Pío X (Capital).
Participaron de la Eucaristía los
intendentes de Belén, Cristian Yapura, y de Londres, Roberto Rodríguez, entre
otras autoridades, miembros de instituciones eclesiales y fieles de las
comunidades parroquiales de Belén y de Hualfín, como también de la parroquia Jesús
Niño, donde el padre Eugenio prestó su servicio sacerdotal anteriormente.
En el inicio de la ceremonia
litúrgica, el padre Carlos Robledo dio lectura al decreto de designación del
nuevo párroco, tras lo cual, el Obispo bendijo el agua con la que el padre Eugenio
roció a los presentes, y después le hizo entrega del Evangeliario para que
proclame la Palabra de Dios.
En su homilía, Mons. Urbanč
agradeció al padre Martín por el servicio pastoral que brindó en Belén y al
padre Eugenio por aceptar caminar con los hermanos de esta comunidad como
pastor, bajo el amparo de Nuestra Señora de Belén.
Se refirió al Año Jubilar Diocesano
que estamos transitando con motivo del Bicentenario del Natalicio del Beato
Mamerto Esquiú, que celebraremos el próximo 11 de mayo. Llamó a trabajar con mucha
fuerza llevando su vida y su obra a todas las comunidades; motivando a vivir este
acontecimiento con peregrinaciones y celebraciones que muestren la devoción a
nuestro querido Beato.
Asimismo, tal como lo hizo en
otras asunciones de párrocos, puso de relieve la importancia del Bautismo, como
sacramento que introduce en la vida de la fe. En este sentido hizo hincapié en
la necesidad de formar a las familias, antes y después de la celebración del
Bautismo.
Rogó que este Bicentenario sea
un año marcado por la formación de los padres y padrinos, quienes deben ser
guías y formadores de buenos cristianos, a la vez que animó a acompañar a las embarazadas
y bendecir sus vientres.
En su reflexión del Evangelio
llamó a que seamos misericordiosos, a ejemplo de Cristo misericordioso.
Hacia el final de su reflexión
insistió en la necesidad de que juntos elevemos nuestra oración por las
vocaciones sacerdotales.
La ceremonia litúrgica
continuó con la profesión de fe y el juramento de fidelidad del nuevo párroco
delante el Obispo.
En el momento de las ofrendas,
el nuevo párroco recibió los Óleos Sagrados con los que bautizará y confirmará;
el Cáliz, la Patena y las vinajeras, para la celebración de la Sagrada
Eucaristía; y después de la Comunión, fue depositada en sus manos la llave del
Sagrario donde se reserva el Santísimo Sacramento.
Durante la ceremonia litúrgica
se escucharon palabras de despedida al padre Martín y de bienvenida al padre Eugenio,
como también un mensaje de este último como flamante párroco de la comunidad
parroquial de Belén, en el Decanato Oeste de la diócesis.
Fotos: facebook Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat
