Durante la noche del jueves 9 de abril, el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, presidió la Santa Misa en la cual la comunidad del Santuario de Nuestra Señora del Valle y Catedral Basílica recibió con alegría al padre Leandro Roldán como nuevo capellán mayor, y despidió con emoción al padre Ramón Carabajal, quien desempeñó este mismo oficio durante cuatro años en la casa de la Madre Morena.
La Eucaristía fue concelebrada
por el rector del Santuario Catedral, padre Juan Ramón Cabrera; el capellán
mayor, padre Luis Páez; los capellanes entrante y saliente, y el padre Roberto
Ochoa, de Santa María, Prelatura de Cafayate, quien viene trabajando
pastoralmente en la comunidad de Belén.
Participaron de la ceremonia
litúrgica miembros de los distintos grupos que sirven en el Santuario Catedral,
familiares y amigos de los padres Leandro y Ramón, destacándose la presencia de
integrantes del Movimiento Círculos de Juventud – Eslabón, quienes tuvieron a
este último como su asesor, y fieles en general, entre ellos algunos
cumpleañeros.
Luego de la lectura del
decreto de designación del flamante capellán mayor y de la proclamación de la
Palabra de Dios, Mons. Urbanč manifestó que “en esta celebración estamos
despidiendo al padre Ramón Carabajal, quien ha estado cuatro años acá, en el
Santuario, como capellán mayor, y estamos recibiendo al padre Leandro Roldán.
Agradezco al padre Ramón que tanto tiempo hemos trabajado juntos, él ha estado
como maestro de ceremonias y otras tantas tareas propias de este Santuario, y
ahora va a otro Santuario importante del Oeste, que es el Santuario de Nuestra
Señora de Belén. Y el padre Leandro va a foguearse acá, en este Santuario donde
concurren tantos peregrinos y devotos”.
Luego señaló que “el Santuario
debe ser un hermoso lugar para catequizar, para hacer profundizar en la fe a
los cristianos”, enfatizando que “tenemos que salir del Santuario con una gran
invitación como la que escuchamos en el Evangelio de hoy, convertidos para que
se nos perdonen los pecados. La persona que viene al Santuario y no se
arrepiente de sus pecados ha venido inútilmente, ha venido quizás por un
sentimiento o para agradecer una gracia que ha conseguido de Dios por medio de
la Virgen, pero si no sale convertido, ha venido inútilmente”.
Tras meditar en los textos
bíblicos del día, afirmó que “tenemos que salir de aquí con una fe renovada,
cada vez más clara, más firme, en el Señor. Para eso venimos a pedirle a la
Virgen que nos ayude a tener una fe viva, comprometida, una fe que mueve las
durezas que hay en el corazón”.
En otro tramo llamó a “ser
artífices de paz, y lo seremos en la medida en que Jesucristo esté en nuestro
corazón, porque Jesús es el que trae la paz al mundo, y esa paz comienza en el
corazón de cada uno de nosotros. Que Cristo, como se apareció en esa noche
primera del anuncio de la Resurrección a los apóstoles, también se aparecerá
aquí en el altar. Si tienen fe lo van a poder reconocer cuando el sacerdote
consagra el pan y el vino y se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Jesús”.
Más adelante recordó que “hoy
es jueves, día para rezar por las vocaciones sacerdotales, así que le vamos a
pedir a Jesús la gracia de que nunca falte la Eucaristía en el mundo que nos
toca vivir”.
P.
Ramón: “El Santuario fue mi primera comunidad como sacerdote”
Antes de la bendición final,
el padre Ramón Carabajal, quien hoy será recibido como vicario parroquial en Belén,
dirigió unas palabras en las que resaltó: “Lo que tengo en el corazón es una
acción de gracias, porque tuve la gracia de que el Santuario sea mi primera
comunidad como sacerdote, tengo cuatro años de sacerdote y los viví aquí. Por
eso hoy quería agradecerles porque me han ayudado mucho a tener un corazón de
pastor”.
Agradeció a su familia, a cada
uno de los grupos del Santuario, a los integrantes del Movimiento Círculos de
la Juventud y al Grupo de Adoración, “que hemos iniciado hace cuatro años, y
hoy nos llena el alma ver a tantos jóvenes que vienen todos los jueves a
encontrarse con Dios”, comentó, extendiendo su gratitud al Señor Obispo y a los
rectores del Santuario con los que compartió la tarea pastoral en este tiempo.
Al concluir la celebración eucarística, los presentes
compartieron un brindis fraterno en el patio de la Catedral.
Fotos y videos: facebook e instagram Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat
