
Sus miembros brindan una respuesta reparadora a través de la compañía a Cristo abandonado en la Eucaristía y en los hermanos. También asumen que Dios Eucaristía no es conocido, amado o imitado.
Ante este triste abandono, los integrantes del equipo de la UNER comentaron que “centramos nuestra labor en reparar estas faltas. Jesús está realmente en el Sagrario, todos los días y todas las noches, tanto en los templos suntuosos como en una humilde capilla de pueblo o de barrio”.