siguenos en facebook Canal de youtube siguenos en facebook

27 julio 2026

Emotiva celebración de la Jornada de los Abuelos en la Catedral

“Que nuestros abuelos puedan transmitir esa sabiduría de vida a las generaciones más jóvenes y que éstas sepan también ir a abrevar en la sabiduría y la experiencia de los ancianos”, dijo el Obispo.

 

Durante la tarde del domingo 26 de julio, memoria de Santa Ana y San Joaquín, padres de la Virgen María y abuelos de Jesús, se celebró la Santa Misa con motivo de la VI Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, en la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle.

La Eucaristía fue presidida por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por el padre Santiago Granillo, asesor de la Pastoral de la Niñez, que tiene a su cargo el servicio Acompañando Abuelitos.

Miembros de esta Pastoral y abuelos participaron guiando la ceremonia litúrgica y proclamando la Palabra de Dios.

En su homilía, Mons. Urbanč destacó esta Jornada especial destinada a celebrar y acompañar a los abuelos, que “fue dispuesta por el Papa Francisco hace seis años atrás, en este día en que hacemos memoria de los santos esposos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María y abuelos de Jesús”, dijo, agregando: “Qué importante es que demos lugar a nuestros ancianos en la vida diaria, que los queramos, los ayudemos, los respetemos y los escuchemos, porque tienen sabiduría acumulada”.

Luego saludó a los integrantes de la Pastoral de la Niñez y a su asesor, el padre Santiago, y puso de relieve su tarea evangelizadora con los niños y los ancianos, ya que “los extremos de la vida son los niños y los ancianos”, y como “no tenemos ninguna pastoral específica de los abuelos, también les he pedido que se ocupen de ellos. Gracias a Dios tenemos organizada en la Diócesis, una linda Pastoral de la Niñez, y también se ocupan de animar el cuidado de los abuelos. Así que muchas gracias a todos los que participan en esta Pastoral”.

Asimismo, expresó que “necesitamos de los niños y de los abuelos, son los cauces del río de la vida, y muchas veces nos olvidamos de ellos, porque creemos que los que tenemos fuerza en la juventud, la vida adulta, no necesitamos ni de niños ni de abuelos, y algunas veces se los abandona, eso es lo triste”.

Tras reflexionar sobre la Palabra de Dios proclamada en este domingo, entre otros conceptos expresó que “todo lo que vale, todo lo que es santo, está en Dios, por eso nosotros esperamos en Él… Pienso en este momento en los abuelos que saben que ya está cerca el momento de presentarse ante Dios, y esto hay que tenerlo más claro todavía; evaluar qué hemos hecho a lo largo de la vida, a ver si hemos aprendido a ser sabios, como nos lo presenta tan hermosamente la primera lectura con el rey Salomón. Tenemos que tener esa certeza llegado a una altura de la vida que Dios nos permite tener, necesitamos saber y transmitir con convicción, que el único que vale y el único que es santo es Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo.

Más adelante señaló: “Como lo dice el Evangelio de hoy, con tres parábolas Jesús quiere decir que ese tesoro, esa perla, es Dios, y que nosotros tenemos que encontrar esa perla, ese tesoro en el campo de la vida terrena; y el que lo encuentra debe aferrarse a ese tesoro, debe dejar todo para tener ese tesoro, esa perla”.

En otro tramo, manifestó que “tenemos que preguntarnos hoy, los que ya somos grandes, los que son abuelos, cuál es la situación en la que vivimos nuestra relación con Dios, qué estamos dejando como testimonio de haber encontrado ese tesoro precioso que es Dios, a nuestros hijos, a nuestros nietos, a nuestros bisnietos; qué les dejamos, qué ven en nosotros”.

También indicó que “el apóstol Pablo decía que los cristianos sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman. Si nosotros amamos de verdad a Dios, Él nos va a favorecer con su Providencia, nos va a ayudar a vivir en serio nuestra vida, a tener una esperanza viva, una esperanza comprometida, insuflando esa esperanza en otros”.

Hacia el final invitó a “pedir para nuestros abuelos, sabiduría, capacidad de discernir, capacidad de poder ofrecer todo lo que han ido aprendiendo a lo largo de la vida a las nuevas generaciones, a nuestros niños, a nuestros jóvenes, adultos, y que los adultos, jóvenes y niños presten atención, escuchen a los abuelos”.

“Que nuestros abuelos realmente puedan transmitir esa sabiduría de vida a las generaciones más jóvenes y que éstas sepan también ir a abrevar en la sabiduría y la experiencia de los ancianos, para que, en esta síntesis, en este encuentro entre la fuerza, la energía de la juventud, también esté el aporte de la sabiduría de los que ya han vivido muchas cosas en la vida”, concluyó.

Luego de la bendición final, toda la asamblea le cantó el Cumpleaños Feliz a nuestro Obispo, quien el sábado 25 de julio dio gracias a Dios por un nuevo año de vida, y recibió un presente de la Pastoral de la Niñez.

Como cierre, se tomó una postal con los abuelos presentes en la celebración eucarística, dialogando luego con ellos en un clima fraterno.

Fotos: facebook e instagram Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat / Canal whatsapp: Prensa Diócesis Catamarca