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02 diciembre 2025

Escuelas habilitadas para el alojamiento para peregrinos

Las instituciones educativas autorizadas para albergar a los hermanos peregrinos son las siguientes:

·         Escuela Secundaria Jorge Newbery - Calle Maipú N° 720

            Desde el sábado 6/12, a las 8:00, hasta el lunes 8/12 a las 14:00.

·         Escuela Sarmiento Moreno – Calle Maipú N° 540

Desde el sábado 6/12, a las 8:00, hasta el lunes 8/12 a las 14:00.

·         Colegio FASTA - Calle Maipú N° 533-599     

Desde el domingo 7/12, a las 8:00, hasta el lunes 8/12 a las 14:00.

·         Colegio del Carmen y San José - Calle Junín N° 710

Desde el domingo 7/12, a las 8:00, hasta el lunes 8/12 a las 14:00.

·         Centro Educativo y Cultural Diocesano (Ceculd) - Calle Vicario Segura N° 600     

Desde el domingo 7/12, a las 8:00, hasta el lunes 8/12 a las 14:00.

 

·         Colegio Virgen Niña - Calle San Martín N° 995

Desde el domingo 7/12, a las 8:00, hasta el lunes 8/12 a las 14:00.

 

Desde la comisión encargada de este servicio informan que las escuelas se irán habilitando a medida que se vayan completando los cupos disponibles, de acuerdo con los requerimientos de los peregrinos.

Los interesados se pueden contactar con el número de telefonía celular: 383-4937449 (Ramón Álvarez).

 

Servicio de comida

En cuanto a la provisión de alimentos para los hermanos peregrinos, se ofrecerá desayuno y almuerzo los días domingo 7 y lunes 8 de diciembre.

Los lugares establecidos para ello son:

·         Plaza 25 Mayo – Paseo de la Fe, sector norte y sur.

·         Plaza 25 de Agosto o Plaza de la Estación.

·         Plaza de Choya.

En los lugares habilitados para el expendio de alimentos habrá bolsas para los residuos.

#FiestasMarianasJubileo2025

#VirgenDelValleCatamarca

 Imágenes: facebook Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat

El ámbito de Salud honró a la Virgen y el Obispo bendijo las ambulancias

“La salud es un derecho ínsito a todo ser humano; por tanto, entre todos, y desde las instituciones públicas y privadas, debemos hacer este primario acto de justicia”, dijo el Obispo, quien, además, pidió erradicar la burocracia en la atención de los enfermos.

 

Durante la noche del lunes 1 de diciembre, tercer día de la novena en honor de la Pura y Limpia Concepción del Valle, rindieron su homenaje el Ministerio de Salud y el área de Salud de la Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca, con autoridades y empleados; Salud pública y privada: Sanatorios, Hospitales, Maternidad, Círculo Médico, Colegio de Profesionales en Psicomotricidad de Catamarca, Colegio Profesional de Enfermería, Farmacéuticos, Odontólogos, Kinesiólogos, Anestesistas, Psicólogos, Bioquímicos, SAME, ECA y EMICA, OSEP, Geriátricos, Liga de lucha contra el cáncer (LALCEC), Pastoral de la Salud, Pastoral de las Adicciones, ONG Corazón con Agujeritos y Soles.

La Santa Misa fue presidida por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por el padre Daniel Pavón, asesor de la Pastoral de la Salud Diocesana, y capellán del Hospital San Juan Bautista.

Entre las autoridades presentes se encontraban la Ministra de Salud de Catamarca, Dra. Johana Carrizo; la Secretaria de Planificación y Gestión, Dra. Daniela Ayala; la Secretaria de Medicina Preventiva y Promoción en Salud, Dra. Silvia Bustos; la Directora Provincial de Discapacidad, Lic. Verónica Fornet; y el director del Centro de Rehabilitación, Lic. Marcos Bazán; la Subsecretaria de Salud de la Municipalidad de la Capital, Dra. Ana Fernanda Lagoria; la Directora de Sanidad Municipal, Dra. Cinthia Ripoll; la Jefa de Administración de Sanidad Municipal, Sonia Cansino; la responsable del Centro de Imágenes, Dra. Marisa Amayo; la Jefa de Enfermería, Yanina Barrionuevo; la encargada del Vacunatorio, Marcela Bracamonte; el Jefe de Choferes de Ambulancia Juan Carlos Vergara; representantes del sector privado de salud y miembros de la Pastoral de la Salud.

Tras el saludo y la bienvenida a los alumbrantes, el Obispo se refirió al tema propuesto para reflexionar en esta jornada acerca de ‘Jesucristo como peregrino que nos conduce a la justicia’. “Durante todo este Año Jubilar nos guió el lema ‘Peregrinos de Esperanza’. Y en este novenario se nos presenta a Jesucristo, como peregrino, referido a diversas realidades. Puede parecer raro que Él sea un peregrino, pero lo es por excelencia y, además, el modelo perfecto”, afirmó, agregando que “así como todos los humanos somos peregrinos, porque del corazón de Dios hemos salido y hacia Él estamos regresando en un temporal peregrinar, así también Jesucristo fue enviado por su Padre a la tierra para peregrinar un tiempo con nosotros y para enseñarnos a peregrinar, a fin de que, con una esperanza viva, regresemos a Dios”.

 

La necesidad de erradicar la burocracia en la atención de los enfermos

Luego, dijo que “respecto al ámbito de la Salud, voy a hacer una disquisición en base a dos palabras: peregrino y justicia. Una realidad muy dolorosa que constatamos en el ámbito de la Salud son las ‘peregrinaciones’ que les toca hacer a los enfermos, sea para ser atendidos, sea para realizarse algunos estudios, sea para conseguir medicinas, sea para alguna intervención quirúrgica. Y para que no nos quedemos sólo en este ámbito, sabemos muy bien que también suceden en otros, y mucho. Solemos llamarlas ‘burocracia’. Quiera la Virgen del Valle, Madre de los peregrinos, ayudarnos a erradicar la burocracia, que tanto ralentiza y amarga la vida de la gente”.

“El otro aspecto -continuó- es el de la justicia, la que consiste en darle a cada uno lo que le corresponde. La salud es un derecho ínsito a todo ser humano; por tanto, entre todos, y desde las instituciones públicas y privadas, debemos hacer este primario acto de justicia. Qué bueno sería que cada uno de nosotros salga, hoy, de este encuentro con María y Jesús, dispuesto a no colaborar con burocracias que impiden que seamos alegres ‘Peregrinos de Esperanza’”.

Seguidamente reflexionó sobre el texto del Evangelio que relata el pasaje en el que un centurión le pide a Jesús que sane a uno de sus servidores, ante cuya solicitud “Jesús le contestó: «Voy yo a curarlo». Nada de burocracia, de obstáculos, sólo prontitud. Esto sorprende al centurión, como a cualquiera de nosotros… También esto cae bajo el ámbito de la Salud, y toca a cada uno de los que tratamos con enfermos, ancianos y personas vulnerables”.

En este sentido, apuntó que “ojalá sepamos reaccionar como Jesús: Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «En verdad les digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe»”.

“Solamente con mucha fe y amor es posible entender y aceptar las enseñanzas y ejemplos de Jesús”, señaló, invitando a que “aprendamos, también, de la profunda humildad del centurión, que teniendo autoridad y poder, se acerca a Jesús no para exigir, sino para rogar por su criado enfermo. Sus palabras: ‘Señor, no soy digno de que entres en mi casa; sólo di una palabra y mi criado quedará sano’ son un acto de humildad tan grande que la liturgia de la Misa la incorporó antes de la distribución del Cuerpo de Cristo”.

 

Invitados a limpiar nuestra vida

Con relación al tiempo litúrgico del Adviento que iniciamos, Mons. Urbanč dijo que “somos invitados a limpiar nuestra vida. El Señor viene, pero Él desea que su casa -nuestro corazón- esté limpia. El tiempo de Adviento es esa tienda donde encontramos refugio mientras nos preparamos para Su llegada, sabiendo que su presencia nos envuelve y nos protege de toda tempestad”.

“El Adviento es la espera del Mesías. A menudo, esperamos que venga a nuestro modo o en nuestros términos. El centurión nos enseña la actitud correcta: humildad total ("no soy digno") y confianza absoluta ("basta que lo digas"). Para recibir a Jesús en Navidad, al igual que María, debemos reconocer nuestra indignidad, pero confiar plenamente en que su Palabra tiene el poder de sanarnos y transformarnos”.

En el momento de las ofrendas, los alumbrantes acercaron elementos para el servicio a los peregrinos.

 

Bendición de ambulancias

Finalizada la celebración eucarística, el Obispo se dirigió hasta el Paseo de la Fe, donde bendijo las ambulancias destinadas al traslado de los pacientes y al personal que se conduce en ellas para la atención, tanto provinciales como municipales.

Este momento fue concluido con el sonido de las sirenas de los móviles sanitarios, ante el aplauso de los presentes.

#FiestasVirgenDelValle2025

#VirgenDelValleCatamarca

 

TEXTO COMPLETO DE LA HOMILÍA

Queridos devotos y peregrinos:

En este tercer día de la Novena rinde su homenaje a la Virgen del Valle, el ámbito de la Salud. Bienvenidos a los que lo representan, participando de esta celebración eucarística.

Se nos propuso reflexionar en esta jornada acerca de ‘Jesucristo como peregrino que nos conduce a la justicia’.

Durante todo este año jubilar nos guio el lema “Peregrinos de Esperanza”. Y en este novenario se nos presenta a Jesucristo, como peregrino, referido a diversas realidades. Puede parecer raro que Él sea un peregrino, pero lo es por excelencia y, además, el modelo perfecto.

Así como todos los humanos somos peregrinos, porque del corazón de Dios hemos salido y hacia Él estamos regresando en un temporal peregrinar, así también Jesucristo fue enviado por su Padre a la tierra para peregrinar un tiempo con nosotros y para enseñarnos a peregrinar, a fin de que, con una esperanza viva, regresemos a Dios.

Respecto al ámbito de la salud, voy a hacer una disquisición en base a dos palabras: peregrino y justicia.

*Una realidad muy dolorosa que constatamos en el ámbito de la salud son las ‘peregrinaciones’ que les toca hacer a los enfermos, sea para ser atendidos, sea para realizarse algunos estudios, sea para conseguir medicinas, sea para alguna intervención quirúrgica. Y para que no nos quedemos sólo en este ámbito, sabemos muy bien que también suceden en otros, y mucho. Solemos llamarlas ‘burocracia’.

Cuando los creyentes peregrinan, no están honrando este tipo de peregrinaciones. Se trata de otra cosa muy distinta.

Quiera la Virgen del Valle, Madre de los peregrinos, ayudarnos a erradicar la burocracia, que tanto ralentiza y amarga la vida de la gente.

*El otro aspecto es el de la justicia, la que consiste en darle a cada uno lo que le corresponde. La salud es un derecho ínsito a todo ser humano; por tanto, entre todos, y desde las instituciones públicas y privadas, debemos hacer este primario acto de justicia.

Qué bueno sería que cada uno de nosotros salga, hoy, de este encuentro con María y Jesús, dispuesto a no colaborar con burocracias que impiden que seamos alegres ‘Peregrinos de Esperanza’.

Qué oportuno el texto del Evangelio (Mt 8,5-11) que acabamos de escuchar. Apenas el centurión pide al Señor por la curación de su esclavo, Jesús, sin dudarlo, dice: vamos ya… Mejor cito el texto: “un centurión se le acercó rogándole: «Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho». Jesús le contestó: «Voy yo a curarlo». Nada de burocracia, de obstáculos, sólo prontitud. Esto sorprende al centurión, como a cualquiera de nosotros. Y su reacción nos descoloca, aún más: «Señor, no soy digno de que entres en mi casa. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: "Ve", y va; al otro: "Ven", y viene; a mi criado: "Haz esto", y lo hace».

¡Cuántas veces hay que saber aceptar ‘caprichos’, sugerencias, indicaciones que el enfermo o el anciano nos da! También esto cae bajo el ámbito de la salud, y toca a cada uno de los que tratamos con enfermos, ancianos y personas vulnerables.

Ojalá sepamos reaccionar como Jesús: “Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «En verdad les digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe»”.

Solamente con mucha fe y amor es posible entender y aceptar las enseñanzas y ejemplos de Jesús.

Aprendamos, también, de la profunda humildad del centurión, que teniendo autoridad y poder, se acerca a Jesús no para exigir, sino para rogar por su criado enfermo. Sus palabras: "Señor, no soy digno de que entres en mi casa; sólo di una palabra y mi criado quedará sano" son un acto de humildad tan grande que la liturgia de la Misa la incorporó antes de la distribución del Cuerpo de Cristo.

En este inicio del Adviento, somos invitados a limpiar nuestra vida. El Señor viene, pero Él desea que su casa —nuestro corazón— esté limpia. El tiempo de Adviento es esa tienda donde encontramos refugio mientras nos preparamos para Su llegada, sabiendo que su presencia nos envuelve y nos protege de toda tempestad.

El Adviento es la espera del Mesías. A menudo, esperamos que venga a nuestro modo o en nuestros términos. El centurión nos enseña la actitud correcta: humildad total ("no soy digno") y confianza absoluta ("basta que lo digas"). Para recibir a Jesús en Navidad, al igual que María, debemos reconocer nuestra indignidad, pero confiar plenamente en que su Palabra tiene el poder de sanarnos y transformarnos. Así sea.

¡¡¡Viva Jesucristo!!!   ¡¡¡Viva la Virgen del Valle!!!

  Fotos: facebook Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat

01 diciembre 2025

Mons. Mario Cargnello y el padre Gustavo Molas celebraron sus Bodas de Oro Sacerdotales a los pies de la Virgen del Valle

“Es bueno volver a la Casa de la Virgen, que es la fuente de la esperanza”, dijo Mons. Mario Cargnello, arzobispo de Salta.

 

Durante la mañana de este lunes 1 de diciembre, tercer día de la novena en honor de la Pura y Limpia Concepción del Valle, el arzobispo de Salta, Mons. Mario Cargnello, y el padre Gustavo Molas celebraron sus Bodas de Oro Sacerdotales, a los pies de la Madre Morena, Patrona de Catamarca y Patrona del NOA. Lo hicieron durante la Santa Misa en la que se rogó por los Obispos y Sacerdotes fallecidos de la Diócesis de Catamarca, por los sacerdotes ancianos y enfermos, y por la Pastoral Vocacional.

La Eucaristía fue presidida por Mons. Mario Cargnello, y concelebrada por nuestro obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč; el obispo de Concepción, Mons. José Antonio Díaz; y numerosos sacerdotes del clero catamarqueño, quienes llegaron de distintas comunidades de Capital y del interior diocesano, y otros visitantes.

Los fieles, entre ellos familiares y amigos de Mons. Cargnello, quien ejerció su ministerio sacerdotal en Catamarca hasta que fue ordenado Obispo, y del padre Molas, se dieron cita para participar con alegría de este acontecimiento especial y rezar por sus sacerdotes.

En el inicio de su homilía, Mons. Cargnello agradeció a Mons. Urbanč “la posibilidad de presidir la celebración en este día en que la Iglesia en Catamarca se reúne para agradecer a Dios por el Sacerdocio, y de un modo particular cuando un hermano nuestro celebra una fecha jubilar. En esta ocasión, con el padre Gustavo, me toca a mí también dar gracias a Dios por los 50 años de vida sacerdotal, y aquí, en el lugar donde fui ordenado, Mons. (Pedro Alfonso) Torres Farías era Obispo entonces. Y esto se celebra como una hermosa tradición en esta Diócesis de Catamarca”.

Luego contextualizó que “estamos en las fiestas de la Virgen en el marco del Año Santo de la Esperanza, que está viendo su final, ya que culminará el 6 de enero en Roma, antes será en las diferentes diócesis”.

Con relación a la temática de esta jornada, comentó que “leyendo las propuestas que nos hace la Iglesia Catedral para celebrar esta novena, aparece la imagen de Jesús como peregrino, el título de hoy es ‘Jesús, peregrino de Justicia’”. En este sentido afirmó que “Jesús es el peregrino que viene del Padre al corazón de cada uno de nosotros, y vuelve al Padre con el corazón de cada uno de nosotros. Es el Gran Peregrino”, agregando que “su camino es una larga peregrinación que toca el centro del encuentro de Dios con el hombre, lo recrea en su propio corazón, se derrama por amor a los hombres”.

Asimismo, manifestó que “en ese camino vivido por Jesús vino con la Virgen, porque Ella también es la peregrina; luego de la Encarnación se pone en marcha para visitar a Isabel, según los Padres de la Iglesia esa visita de la Virgen a Isabel también es una peregrinación de fe y caridad”.

Más adelante señaló que “también nosotros somos peregrinos, somos testigos en el Noroeste Argentino del misterio de la peregrinación como escrito en el corazón de nuestros fieles. Crece año a año ese fenómeno de ponerse en marcha, que es la expresión más acabada de la esperanza. El papa Francisco quiso que la peregrinación fuese señal de la experiencia de este Año Santo”.

También reflexionó que “algo que a mí me hace pensar, y lo compartimos con nuestros hermanos sacerdotes, los curas que acompañan las peregrinaciones advierten esa búsqueda, ese deseo que está en lo profundo del ser humano, que peregrinando lo busca a Dios”.

Por ello resaltó que “tenemos que caminar cada día siendo testigos de la esperanza y sembradores de justicia. Y en ese mundo estamos los curas. En la experiencia vivida, el Señor, el día de la ordenación sacerdotal, de alguna manera, nos puso un sello, que es el sello de sus amigos”.

Más adelante expresó que “poder celebrar la Eucaristía todos los días es como meterse en la fuente más profunda del agua más fecunda, y saber que Dios nos usa para hacer el bien a los demás… ser testigos de la esperanza confiando en los hermanos”, a quienes “muchas veces defraudamos, sin embargo, renuevan su confianza en nosotros. Cómo no darle gracias a Dios”.

Al recordar las celebraciones de la Virgen del Valle cuando era chico, Mons. Cargnello dijo: “Creo que ahí nació en mi experiencia de vida mi vínculo con el sacerdocio. Siempre sentí de manera muy especial la protección de la Virgen, aquí en el Valle, en Orán bajo el titulo de Nuestra Señora del Carmen y en Salta, Nuestra Madre del Milagro, Ella siempre está. Por eso es bueno volver a esta Casa que es la fuente de la esperanza”.

Antes de la bendición final, los Obispos, los sacerdotes y los fieles congregados en torno a Jesús Eucaristía, en el marco de las fiestas de Nuestra Madre del Valle, la honraron con el canto y se consagraron a Ella de todo corazón.

#FiestasVirgenDelValle2025

#VirgenDelValleCatamarca

 Fotos: facebook Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat

Mons. Urbanč: “La clave de la misión es el testimonio de vida”

En la noche del domingo 30 de noviembre, día en que la Iglesia celebra a San Andrés, apóstol, y segundo de la novena en honor de la Pura y Limpia Concepción del Valle, rindieron su homenaje los miembros de la Pastoral Misionera.

La Santa Misa fue presidida por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por el padre Ramón Carabajal, capellán del Santuario Catedral, con la participación de miembros de la Pastoral Misionera y de la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM), junto con devotos y peregrinos.

En el inicio de su homilía, el Obispo les dio la bienvenida a los alumbrantes y les agradeció “por la hermosa tarea eclesial que llevan adelante con mucho empeño, perseverancia y amor”, dijo, rogando que “la Madre de los misioneros y san Andrés, apóstol, los sigan guiando y mostrando que Jesucristo es el peregrino que nos conduce al encuentro de Dios Padre, con la fuerza del Espíritu Santo”.

Al referirse a la experiencia de ser discípulos y misioneros, afirmó que “el punto de partida es el encuentro personal y transformador con Jesucristo. No se puede ser misionero sin haber sido primero un discípulo”, resaltó, agregando que “el Discípulo es el que conoce, ama, sigue e imita a Jesús. Es una persona que, convencida por la experiencia de su fe, busca conocer más profundamente a su Señor, su misterio y el Reino que anuncia. La vida del discípulo se fundamenta en la Palabra de Dios y se nutre de los Sacramentos, especialmente la Eucaristía. Conlleva a una conversión sincera y a una adhesión total a Cristo”.

Luego describió que “el Misionero es el que tomó conciencia de que la vocación del discípulo no se agota en sí mismo, ya que, por naturaleza, el discípulo es enviado: el encuentro con Cristo impulsa a compartir la alegría de la fe. Por tanto, el misionero es el que anuncia a Cristo Resucitado, no con sus propias fuerzas, sino con la presencia y guía de Jesús (‘Yo estoy con ustedes todos los días’, Mt 28,20)”.

Asimismo, señaló que “la clave de la misión es el testimonio de vida. El discípulo misionero: 1. Vive el Amor de Dios: Sus buenas obras no buscan el aprecio humano, sino que brotan del amor a Jesús. Es una luz del mundo que lleva a otros a "glorificar al Padre que está en los cielos" (Mt 5,14-16). 2. Lidera a través del Servicio: Siguiendo el ejemplo de Cristo que, "no vino a ser servido, sino a servir" (Mt 20,28), el misionero se desvive por los demás, acogiendo, sirviendo y perdonando. 3. Anuncia con Gozo y Valentía: La evangelización debe ser un acto alegre, confiado, informado y coherente, que atraiga a otros y les haga preguntarse qué secreto motiva al creyente”.

“En síntesis, el discípulo-misionero es el bautizado que vive arraigado a Cristo y, por el amor que recibe, se siente impulsado a salir para que también otros tengan vida en Él”, manifestó.

 

“El Adviento nos invita a detenernos en

silencio para captar la presencia de Dios”

Luego reflexionó sobre el Tiempo de Adviento que nos prepara para la Navidad, indicando que “cada adviento, la liturgia pone al cristiano en situación vital de esperanza, aguardando el día final. La espera que nos propone el profeta Isaías es la de un encuentro definitivo con Dios donde todas las naciones vivirán en paz. Y hay que esperarla con entusiasmo”.

“El evangelio y la segunda lectura nos advierten del peligro que acecha nuestra vida cristiana si perdemos de vista el fin trascendente de la misma. Se trata de un peligro muy sutil, ya que muchas veces no se trata de hacer algo claramente malo, sino de dejarse atrapar y enceguecer por las múltiples actividades de la vida cotidiana”, apuntó.

“Que la Virgen María, Mujer de la espera, que supo captar el paso de Dios en su vida humilde y oculta de Nazaret y lo acogió en su seno, nos ayude en este camino a estar atentos, esperando al Señor que ya está entre nosotros y que no se cansa de pasar en medio nuestro”, rogó.

Los alumbrantes participaron de los distintos momentos de la celebración, colocaron el Rosario y telas con los colores misioneros que los identifican al pie del ambón desde donde se proclama la Palabra de Dios, y en el momento de preparar la mesa eucarística acercaron ofrendas con elementos para la atención de los peregrinos junto con los dones del pan y del vino.

 

TEXTO COMPLETO DE LA HOMILÍA

Queridos devotos y peregrinos:

En este segundo día de la Novena rinden su homenaje a la Virgen del Valle miembros de la Pastoral Misionera. Bienvenidos y muchas gracias por la hermosa tarea eclesial que llevan adelante con mucho empeño, perseverancia y amor. La Madre de los misioneros y san Andrés, apóstol, los sigan guiando y mostrando que Jesucristo es el peregrino que nos conduce al encuentro de Dios Padre, con la fuerza del Espíritu Santo.

Considero oportuno compartir con todos ustedes lo que sienten y viven los que ya están dando una respuesta a Cristo no sólo como discípulos, sino también como misioneros.

El punto de partida es el encuentro personal y transformador con Jesucristo. No se puede ser misionero sin haber sido primero un discípulo: *El Discípulo es el que conoce, ama, sigue e imita a Jesús. Es una persona que, convencida por la experiencia de su fe, busca conocer más profundamente a su Señor, su misterio y el Reino que anuncia. La vida del discípulo se fundamenta en la Palabra de Dios y se nutre de los Sacramentos, especialmente la Eucaristía. Conlleva a una conversión sincera y a una adhesión total a Cristo.

*El Misionero es el que tomó conciencia de que la vocación del discípulo no se agota en sí mismo, ya que, por naturaleza, el discípulo es enviado: el encuentro con Cristo impulsa a compartir la alegría de la fe. Por tanto, el misionero es el que anuncia a Cristo Resucitado, no con sus propias fuerzas, sino con la presencia y guía de Jesús ("Yo estoy con ustedes todos los días" Mt 28,20).

Ahora bien, la Clave de la misión es el testimonio de vida.

El discípulo misionero: 1. Vive el Amor de Dios: Sus buenas obras no buscan el aprecio humano, sino que brotan del amor a Jesús. Es una luz del mundo que lleva a otros a "glorificar al Padre que está en los cielos" (Mt 5,14-16).

2. Lidera a través del Servicio: Siguiendo el ejemplo de Cristo que, "no vino a ser servido, sino a servir" (Mt 20,28), el misionero se desvive por los demás, acogiendo, sirviendo y perdonando.

3. Anuncia con Gozo y Valentía: La evangelización debe ser un acto alegre, confiado, informado y coherente, que atraiga a otros y les haga preguntarse qué secreto motiva al creyente.

En síntesis, el discípulo-misionero es el bautizado que vive arraigado a Cristo y, por el amor que recibe, se siente impulsado a salir para que también otros tengan vida en Él.

Cada adviento, la liturgia pone al cristiano en situación vital de

esperanza, aguardando el día final. La espera que nos propone el profeta Isaías es la de un encuentro definitivo con Dios donde todas las naciones vivirán en paz. Y hay que esperarla con entusiasmo.

El evangelio y la segunda lectura nos advierten del peligro que acecha nuestra vida cristiana si perdemos de vista el fin trascendente de la misma. Se trata de un peligro muy sutil, ya que muchas veces no se trata de hacer algo claramente malo, sino de dejarse atrapar y enceguecer por las múltiples actividades de la vida cotidiana. Todos tenemos experiencia, en la existencia cotidiana, de tener poco tiempo para el Señor y poco tiempo también para nosotros. Terminamos absorbidos por el “hacer”. ¿Acaso, a menudo, el activismo no nos posee, y la sociedad con sus múltiples intereses la que monopoliza nuestra atención? ¿Acaso no es cierto que dedicamos mucho tiempo a la diversión y a ocios de diverso tipo? … Si nos ponemos la mano en el corazón tendremos que reconocer que las cosas nos atrapan.

Es por ello, que el Adviento, este tiempo litúrgico fuerte que estamos empezando, nos invita a detenernos en silencio para captar la presencia de Dios que se ocupa de nosotros. La certeza de su presencia debería ayudarnos a ver el mundo con ojos diversos, y a considerar toda nuestra existencia como una venida permanente de Él a nosotros, haciéndose cercano a nosotros en cada situación.

El tono amenazador del evangelio es un recurso pedagógico para invitarnos a estar siempre vigilantes y preparados para el día final, dado su carácter sorpresivo e inesperado. Podemos decir que el Señor quiere despertar nuestra conciencia cristiana al comienzo del adviento ya que, inevitablemente, el diario trajinar nos hace perder de vista el horizonte de lo definitivo. Este es el sentido de la vigilancia, pues vigilar implica una relación con el Cristo viviente, que volverá como juez universal y emplazará a todos los humanos ante su tribunal.

No viene mal que nos preguntemos: ¿soy consciente de lo que vivo, estoy alerta, estoy despierto? ¿Estoy tratando de reconocer la presencia de Dios en las situaciones cotidianas, o estoy distraído y absorbido por las cosas? Si no somos conscientes de su venida hoy, tampoco estaremos preparados cuando venga al final de los tiempos. Sí, hermanos, ¡permanezcamos vigilantes!  ¡Esperemos atentos!

Y que la Virgen María, Mujer de la espera, que supo captar el paso de Dios en su vida humilde y oculta de Nazaret y lo acogió en su seno, nos ayude en este camino a estar atentos, esperando al Señor que ya está entre nosotros y que no se cansa de pasar en medio nuestro.

¡¡¡Viva Jesucristo!!!    ¡¡¡Viva la Virgen del Valle!!!

  Fotos: facebook Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat