“Fueron jornadas intensas, de mucho gozo, pero también de cansancio. Uno puede decir al final: ‘Cansado pero contento’, y así vale la pena la vida llena del amor de Dios”, dijo el Obispo.
Con
la Santa Misa que presidió en la sede parroquial de María Auxiliadora, en la tarde
del sábado 8 de agosto, el obispo diocesano Mons. Luis Urbanč culminó su visita
pastoral a la parroquia Inmaculado Corazón de María. La ceremonia litúrgica fue
concelebrada por el párroco, padre Julio Murúa, y los sacerdotes Ángel Nieva y
Argentino Lauría.
Previamente,
el pastor diocesano había mantenido un encuentro con los padres y los niños de
la Catequesis y atendió confesiones.
En
el inicio de su homilía, se refirió a estos días que compartió con la comunidad
parroquial, manifestando: “Con esta Eucaristía dominical voy culminando esta
visita pastoral, que he llevado a cabo en esta semana, encontrándome con las
distintas realidades que ustedes tienen en esta parroquia. Me he reunido con
niños, jóvenes, adolescentes, adultos, ancianos, enfermos, instituciones, tanto
del orden eclesial como civil”.
Afirmó
que “fueron jornadas intensas, de mucho gozo, pero también de cansancio. Uno
puede decir al final: ‘Cansado pero contento’, y así vale la pena la vida llena
del amor de Dios”.
Tras
reflexionar sobre los textos bíblicos proclamados, señaló: “Que terminando esta
visita pastoral, agradeciéndola, celebrándola con ustedes en la Eucaristía,
cada uno de nosotros, experimentando, sintiendo, dejándonos amar por Dios,
podamos cambiar los temporales que aparecen en la vida, sabiendo que Dios nos
acompaña. Y que nosotros necesitamos meternos en esa gruta donde, en el
silencio, vamos a poder percibir, percatarnos que Dios nos ama, que nunca
desaparece del horizonte de nuestra vida, que siempre está caminando a nuestro
lado”.
“Gracias por haber venido a celebrar la fe con nosotros”
Antes
de la bendición final, en nombre de toda la comunidad, Valeria Mercado pronunció
las palabras de despedida y gratitud al Obispo expresando: “Gracias por haber
venido a celebrar la fe con nosotros, su presencia entre nosotros no ha sido sólo
un acto protocolar, sino un reflejo terrenal de esa ‘familia celestial’ que
usted tanto ha anhelado construir alrededor del Altar. Al igual que usted ha
compartido nuestras alegrías en bodas y bautismos, hoy nosotros nos sentimos
parte de esa comunión que usted predica como un ‘desborde inagotable de amor’".
“Queremos
agradecerle especialmente por recordarnos que la vida de la Iglesia no es
soledad ni aislamiento, sino comunidad. Sus palabras nos invitan a mantener
viva la llama de la caridad, infundida en nuestros corazones por el Espíritu
Santo, y a conservar una esperanza activa que nos impulse a mejorar día a día,
mirando siempre hacia el Cielo. Como usted bien ha dicho en ocasiones
anteriores, su misión ha sido cuidar la fe, la esperanza y el amor de su
pueblo, hoy le decimos que esa semilla ha germinado en nosotros gracias a su
testimonio”, manifestó.
Mons.
Urbanč agradeció de corazón estas palabras que sintetizan el sentir de la
comunidad parroquial, y luego recibió un presente de los fieles.
Recordamos
que esta acción evangelizadora del Obispo se había iniciado el lunes 3 de
agosto, con un intenso cronograma desarrollado en un ambiente de cercanía y
encuentro con los fieles de esta jurisdicción parroquial.
Fotos: facebook e instagram Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat / Canal whatsapp: Prensa Diócesis Catamarca
