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09 julio 2026

Jubilosa jornada patria conmemorando los 210 años de la Independencia y los 173 del Sermón del Beato Esquiú

“Esquiú aparece, en este intento de releer su célebre Sermón de la Constitución, como un heraldo de la paz… Sintámonos interpelados y procuremos ser también nosotros artesanos de paz”, dijo Mons. Cargnello en el Tedeum.

 

En la mañana de este jueves 9 de julio, Catamarca vivió una jornada patria muy especial conmemorando el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia y los 173 años del Sermón de la Constitución pronunciado por el Beato Mamerto Esquiú en 1853 en la Iglesia Matriz de Catamarca. La celebración estuvo enmarca en el Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario del Nacimiento del Beato Esquiú y el Jubileo por los 800 años de la Muerte de San Francisco de Asís.

Las actividades se iniciaron a horas tempranas con el izamiento de la Bandera en la plaza 25 de Mayo. Luego continuó en el predio franciscano donde se sirvió un desayuno patrio y luego se realizó el acto protocolar en la plazoleta donde se levanta el Monumento a Esquiú, previa bendición de placas recordatorias en el ingreso al templo San Pedro de Alcántara. El mismo contó con la presencia de autoridades provinciales, encabezadas por el gobernador, Lic. Raúl Jalil, y el vicegobernador, Ing. Rubén Dusso; legisladores y autoridades de las fuerzas de seguridad provinciales y nacionales; el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč; el vicario general, Pbro. Julio Murúa; sacerdotes del clero diocesano; el Ministro Provincial, Fray Emilio Andrada; el guardián del convento franciscano, Fray Julio Bunader, Veteranos de Malvinas y público en general.

En la oportunidad, se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y el Himno a Catamarca, interpretados por la Banda de Música del Colegio San Francisco de Asís de La Rioja y la Banda de Música de la Policía de Catamarca, respectivamente.

También se escucharon palabras alusivas a cargo del alumno del Colegio Padre Ramón de la Quintana José Ferrer, del Ministro Provincial Fray Emilio Andrada y del Ministro de Gobierno de Catamarca, Dr. Alberto Natella.

El desarrollo de la ceremonia en este lugar tuvo una significación especial ya que en esta jornada se cumplen 100 años de la inauguración del emblemático Monumento de Esquiú ubicado enfrente del templo franciscano.

 

Solemne Tedeum en la Catedral

Concluido el acto protocolar, se inició la procesión llevando la imagen del Beato Mamerto Esquiú acompañada por la Banda de Música del colegio franciscano de La Rioja, que tuvo como punto de llegada la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle, donde se celebró el Solemne Tedeum, presidido por Mons. Mario Cargnello, Arzobispo Metropolitano de Salta, y concelebrado por Mons. Luis Urbanč, Obispo Diocesano de Catamarca; acompañados por los sacerdotes del clero catamarqueño: Julio Murúa, Héctor Salas, Julio Quiroga del Pino, Héctor Moreno, Diego Manzaraz, Armengol Acevedo, Víctor Vizcarra, Oscar Tapia, Ángel Nieva, Leandro Roldán, Luis Páez, Santiago Granillo y Julio Ávalos (Capital), Javier Grosso (Valle Viejo), Marcelo Amaya (Fray Mamerto Esquiú), Eduardo Navarro (Miraflores, Capayán), Martín Brizuela (Paclín) y Carlos Robledo (Andalgalá); de la comunidad franciscana: Fray Emilio Andrada, Fray Julio Bunader y Fray Marcos Porta; y el Pbro. Martín Farfán, de la parroquia Nuestra Señora del Valle de Salta.

 

El lenguaje de la comunión y de la paz

Mons. Cargnello, luego de saludar a las autoridades y a todos los presentes, y de agradecer a Mons. Urbanč que lo invitó a reflexionar sobre la Palabra de Dios en este día patrio, pidió: “Permítanme hacerlo a la luz del Sermón de nuestro amado Beato Fray Mamerto Esquiú”.

“Su mensaje resuena en este lugar -dijo-. También hoy, para nuestra Argentina, a esta patria a la que él llamó ‘República de mi Eterno Amor… Noble patria’, y nos compromete, como si estuviera hablando en este día: ‘Todos tus hijos te consagramos nuestros sudores, y nuestras manos no descansarán hasta que te veamos en posesión de tus derechos, rebosando orden, vida y prosperidad’”.

Explicó a continuación que “su sermón, siguiendo el estilo de su época, tiene un exordio y luego el desarrollo argumental del tema que propone. En el exordio, el Beato Mamerto Esquiú contempla admirado la creación entera como reflejo de Dios. Se extasía ante la contemplación de la persona humana y de la humanidad que se organiza en los pueblos. ¡Cuánto manifiesta de Dios un pueblo! Por eso elogia desde su corazón a un pueblo que se pone de pie al aceptar la Constitución. Elogia a nuestro pueblo y quiere ofrecerle las verdades en ese 9 de julio que, 37 años después de aquél de 1816, dice a las Naciones: ¡Heme aquí! Su mirada se deja penetrar por la mirada de Dios a quien adora y sólo entonces comienza a desarrollar el mensaje”.

“Es desde lo que significa el 9 de julio que quiere presentar las verdades que la Palabra de Dios ofrece a la República Argentina para edificar su historia, Por ello hablará del sentido de la libertad, del servicio a la vida y del valor de la Constitución”, y desarrolló cada uno de estos aspectos.

Libertad: “Con profundo realismo Esquiú presenta la libertad como un don que nos identifica como personas y que nos compromete como tales y como ciudadanos… La libertad nace desde lo profundo de nuestro yo y cuando se orienta al ‘egoísmo individual’, puede destruirnos y destruir a los demás… se lamenta recordando la destrucción que los conflictos de nuestra historia provocaron. Por otra parte, la verdadera libertad que se expresa en la vida de los pueblos se da cuando ‘el individuo -dice Esquiú-, el ciudadano no es absorbido por la sociedadsino que (aquél) se presenta vestido de dignidad y de derechos personales’. Para que esto sea posible es necesario ‘que los pueblos se aúnen y levanten sobre su cabeza el libro de la ley y vengan todos trayendo el don de sus fuerzas e inmolando una parte de sus libertades individuales, sean capaces de crear una comunidad que rebose vida, fuerza, gloria y prosperidad’”.

La vida: “Los gobiernos deben respetar, defender y favorecer la vida ejerciendo la política y organizándola al servicio de la misma. Vida y calidad de vida humana para todos”, afirmó Mons. Cargnello. Y agregó: “El derecho a la vida es el primero y fundamental de los derechos humanos y es de cada persona humana desde su concepción hasta su muerte natural. La sociedad y todas las instituciones que la sirven deben respetar ese derecho para ser una sociedad plenamente humana. Un progreso construido sobre la muerte del más débil no es humano. Es un edificio construido sobre arena que se convierte en amenaza permanente”.

La Constitución: “La Constitución como expresión del orden que Dios quiere para la humanidad. Se trata de un orden dinámico que requiere gobernantes probos y prudentes, legisladores ponderados y capaces de mirar el horizonte infinito del presente y del futuro, y jueces sabios y justos que garanticen a los pueblos un clima de respeto y tranquilidad. Y requiere de ciudadanos que amando la Constitución la descubran como una guía para caminar todos juntos, en espíritu de respeto y fraternidad, hacia un mañana mejor para todas las generaciones”, expresó. Y apuntó que “al contemplar la Constitución que recién nacía, Esquiú pide que se respete su estabilidad. Él habla de ‘inmovilidad’, pero aclara que eso no niega su dinámica al servicio de personas en las diferentes circunstancias. La estabilidad de la Constitución la convierte en apoyo y motor para el progreso integral de los pueblos”, añadió.

“Pide, por último, a todos los ciudadanos y especialmente a los católicos la sumisión a todas las disposiciones de la Constitución y la obediencia y el respeto a la misma”, indicó.

 

Referencias bíblicas

Recordó que Esquiú en su Sermón comparó la realidad argentina con “el día memorable de los israelitas, cuando después de setenta años de cautividad, saludaban por primera vez su patria desierta, cubierta de ruinas y rodeada de enemigos: postrados, bañaron de lágrimas su querido suelo y, levantándose, se apresuraron a edificar sus hogares, alzar el templo y defender con altas murallas el sagrado recinto de la ciudad”, e invitó, siguiendo palabras del Papa León a asumir con lucidez y responsabilidad los retos de nuestro tiempo. Tomó la imagen bíblica de la Torre de Babel, diciendo que ese “proyecto esconde un profundo engaño. Es una obra concebida sin referencia a Dios, sustentada por una uniformidad que elimina la diversidad y que, en lugar de la comunión, elige la homogeneización. Cuando la ciudad se edifica sobre el orgullo y la pretensión de bastarse a sí misma, el resultado no es la unidad, sino la dispersión”, para advertirnos sobre los proyectos que emprendemos.

En cuanto a la reconstrucción de Jerusalén de la que habla Nehemías, cuando los israelitas vuelven del destierro y se encuentran con Jerusalén en ruinas,  se preguntó: “¿Qué hace?”. Y dice el Papa León: «Antes de actuar, ayuna, reza, intercede por su pueblo. Luego, pide permiso al rey para regresar a Jerusalén. Y una vez allí, examina en silencio los lugares destruidos. No impone soluciones desde lo alto. Convoca a las familias, confía a cada una un tramo de muralla para reconstruir, escucha los temores, coordina esfuerzos y hace frente a las oposiciones… La ciudad renace a través de la responsabilidad compartida de todo el pueblo. Es una obra que tiene a Dios en el centro y reconstruye los vínculos antes que las piedras. Jerusalén recupera un lenguaje común, no el de la uniformidad, sino el de la comunión»”.

Entonces, el arzobispo preguntó “¿Qué ciudad queremos construir? Elijamos el camino de Nehemías para enfrentar en esta hora de la humanidad y de nuestra patria el desafío de edificar una nación abierta a todos. Se trata de edificar una sociedad centrada en el bien común, razón de ser de la vida social”.

Propuso entonces edificar sobre la roca de la relación con Dios, en el bien que significa aceptar los límites y la fragilidad de la humanidad, en un mundo en el que todos puedan florecer y en el bien requiere un lenguaje evangélico, sobre la base de las orientaciones que nos ofrece el Papa León.

 

Felices seremos

“Felices seremos si nuestros dirigentes aspiran a crecer como verdaderos estadistas que miran el futuro con clarividencia y magnanimidad superando la tentación de dejarse atrapar por una desmedida ambición de poder que enceguece y convierte la vida política en un campo de batalla y no en un espacio de diálogo en busca del bien común. Felices seremos si nosotros, ciudadanos de a pie, transitamos la vida con responsabilidad y sentido solidario siendo agradecidos con nuestro pasado y con nuestro presente, con capacidad de reconciliación, de escucha y de solidaridad superando ideologías que limitan la mirada como anteojera que nos enceguece”.

Y hacia el final expresó: “El sufrimiento de nuestros hermanos que padecen necesidad debe interpelarnos para dar respuestas que nos comprometan y no para buscar culpables sin ofrecer solución alguna. Nuestros niños, nuestros ancianos, nuestros pobres nos están llamando… ¿Qué puedo ofrecer a mi patria? Esta es la lógica de la subsidiariedad que valora la cooperación entre generaciones, entre pueblos, entre culturas, como el camino privilegiado para hacer crecer la estabilidad, la prosperidad y la paz… Es urgente luchar contra uno mismo para vencer toda tentación de corrupción y de violencia, para poder edificar un mundo más humano”.

Ofreció entonces criterios de discernimiento que son: La dignidad de la persona humana, el destino universal de los bienes, la opción por los pobres, el cuidado de la casa común y la paz, anhelando que “estos criterios se traduzcan en prácticas… que se incluya a los más frágiles, que se apoye la alfabetización digital en esta hora de la inteligencia artificial, que todo se oriente hacia la justicia y la paz”.

Concluyendo afirmó que “Esquiú aparece, siguiendo este intento de releer su célebre Sermón de la Constitución, como un heraldo de la paz. También en nuestro tiempo nos duelen los enfrentamientos que son alimentados por palabras y actitudes que intentan crear un abismo entre los argentinos. Por eso, frente a esto, su palabra adquiere actualidad… Hoy, aquí, escuchamos su voz… Sintámonos interpelados y procuremos ser también nosotros artesanos de paz. Que Nuestra Señora del Valle, madre y pacificadora, nos proteja y anime”.

 

Oración ecuménica

Luego de la predicación, se elevaron las súplicas al Padre Celestial y hubo un momento de oración ecuménica, a cargo de José Mario Safe, representante de la comunidad musulmana, y Wilson Leila, de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Antes de finalizar la celebración, Mons. Urbanč agradeció a Mons. Cargnello, a los hermanos de las otras confesiones que participaron de las celebraciones, a las autoridades, a todos los presentes, a los alumnos que llegaron de La Rioja con su banda, a la Comisión del Bicentenario y a la Comunidad Franciscana, para la cual pidió que tengan abundantes vocaciones en este Año Jubilar por los 800 años de la Muerte de San Francisco de Asís. Destacó la figura del Beato Esquiú, apóstol y ciudadano, servidor de la unidad, remarcando que en este Día de la Independencia se cumple el 173⁰ aniversario del célebre Sermón de la Constitución.

Asimismo, puso de relieve la participación de la Cantoría del Valle junto con la Orquesta de la Catedral Basílica, preparada especialmente para el Bicentenario del Natalicio del Beato Esquiú, que solemnizó la ceremonia litúrgica.

Finalmente, destacó la necesidad de que colaboremos con Cáritas para auxiliar a los más pobres, para quienes estuvo destinada la colecta de esta celebración como un gesto solidario en este día.

Luego de la bendición final, todos juntos alabaron con el canto a Nuestra Madre del Valle.

#BicentenarioNatalicioBeatoEsquiú

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08 julio 2026

Los alumnos secundarios celebraron a la Virgen de Belén

El lunes 6 de julio en horas de la tarde, se llevó a cabo el homenaje de las promociones de egresados del Nivel Secundario a la Virgen de Belén, en el club Tiro Federal de Belén, como parte de las actividades propuestas para las fiestas patronales.

Desde la comunidad parroquial comentaron que “fue un momento muy alegre, en el que los jóvenes han compartido música, DJ en vivo, juegos con premios y espacios de reflexión”.

La Santa Misa fue presidida por el padre Eugenio Pachado, párroco del lugar, mientras el padre Roberto Ochoa atendía las confesiones.

En su homilía, el padre Eugenio manifestó que “la Virgen de Belén los trae aquí para hablarles al corazón, quiere aconsejarlos para elegir bien, buscando lo mejor para sus vidas... María los invita a amar a Jesús”. Asimismo, les pidió que se dejen amar por Dios, que “elijan a Dios ante tantas tentaciones mundanas, porque es Dios quien los ama de verdad, Él es amor”.

Luego de la Eucaristía, los chicos peregrinaron hasta el Santuario, donde antes de la bendición, los jóvenes fueron cubiertos con el manto de María Santísima.

También se hizo entrega de un pequeño pañuelito celeste con la imagen de la Virgen de Belén.

 

Egresados del Nivel Primario

En esta misma jornada por la mañana, tuvo lugar el homenaje de los niños a la Virgen de Belén, se convocó a todos los egresados del Nivel Primario.

En horas de la mañana se inició la animación con cantos y coreografías. Pasadas las 11:00 se celebró la Santa Misa presidida por el padre Roberto Ochoa, vicario de la parroquia Nuestra Señora de Belén, quien los animó a buscar siempre a Jesús y permitir que se acerque a ellos, porque Él es la fuente de la vida.

Durante la ceremonia litúrgica, los chicos representaron el Evangelio.

Luego de la celebración eucarística se bendijo los busos y las camperas de los niños egresados y se caminó alrededor de la plaza con las pequeñas imágenes de la Virgen de Belén y del Beato Mamerto Esquiú.

 

Homenaje de la Catequesis

Con un misachico y la celebración de la Santa Misa, el domingo 5 de julio, la Catequesis rindió su homenaje a la Virgen de Belén en el marco de las fiestas patronales, que se está desarrollando.

Los catequistas se organizaron para que todas las comunidades de la ciudad de Belén puedan participar con los niños que concurren a los encuentros de Catequesis, para recibir los sacramentos de la Comunión y la Confirmación.

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07 julio 2026

Un nuevo grupo de novios se preparó para celebrar el sacramento del Matrimonio

Los días 4 y 5 de julio, se realizó el séptimo encuentro de la Catequesis de Inmediata Preparación al Matrimonio (IPM) de este año, que tuvo lugar en el salón Padre Santiago Sonzini de la parroquia Santa Rosa de Lima.

En esta ocasión, once parejas de novios participaron de estas jornadas de formación para recibir el Sacramento del Matrimonio.

Recordamos que esta propuesta es organizada de manera mensual por la Pastoral Familiar y el Movimiento Familiar Cristiano.

El próximo encuentro se realizará del 3 al 5 y del 10 al 12 de agosto, en la parroquia San Roque de La Chacarita, ciudad capital.

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Misa Mensual de la Familia, espacio de encuentro, oración y fraternidad

La familia está llamada a ser iglesia doméstica y comunidad evangelizadora.

 

El sábado 26 de junio, se celebró la Misa Mensual de la Familia, en la capilla Nuestra Señora de Fátima, jurisdicción de la parroquia Inmaculado Corazón de María. Se trata de un espacio de encuentro, oración y fraternidad, organizado por el Movimiento Familiar Cristiano (MFC) de la Diócesis de Catamarca, que reúne cada mes a matrimonios, familias y miembros del Movimiento.

La celebración eucarística fue presidida por el padre Carlos Ibáñez, quien, inspirándose en la exhortación apostólica Familiaris Consortio de San Juan Pablo II, invitó a redescubrir la misión del matrimonio y de la familia como pilares fundamentales de la sociedad y como auténticas iglesias domésticas, llamadas a anunciar el Evangelio con el testimonio de su vida cotidiana.

Durante la Santa Misa se elevó una oración especial por todos los integrantes del MFC que celebraron su cumpleaños o aniversario de matrimonio, agradeciendo a Dios el don de la vida y la fidelidad en el camino matrimonial.

Uno de los momentos más significativos de la celebración fue la promesa y toma de juramento a los nuevos Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión, asumida por los matrimonios de Walter y María del Huerto Maza y Edgardo y María A. Moya, quienes respondieron con generosidad al llamado de la Iglesia para servir a Cristo presente en la Eucaristía y acompañar especialmente a los hermanos enfermos y a las comunidades que lo necesiten.

Finalizada la Eucaristía, los integrantes del Movimiento compartieron la reunión mensual de formación, en la que reflexionaron sobre el tema "Los desafíos de vivir en comunidad", profundizando sobre la importancia de construir vínculos fraternos, fortalecer la comunión y asumir el compromiso de caminar juntos como discípulos misioneros al servicio de las familias.

La jornada concluyó con un cálido brindis en homenaje a los padres del Movimiento Familiar Cristiano, en un clima de alegría, gratitud y fraternidad, celebrando el don de la paternidad y renovando el compromiso de seguir acompañando a las familias en su crecimiento humano y espiritual.

El Movimiento Familiar Cristiano agradecen la participación de todas las familias presentes e invita a quienes deseen conocer su espiritualidad y misión a sumarse a este camino de formación, servicio y evangelización, poniendo siempre a Cristo en el centro de la vida matrimonial y familiar.

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