Como parte de las variadas actividades programadas para celebrar el Bicentenario del nacimiento del Beato Mamerto Esquiú, durante la noche del domingo 10 de mayo, en las vísperas de la gran fiesta que se vivió en Piedra Blanca a la mañana siguiente, se llevó a cabo la velada académica y cultural en el Cine Teatro Catamarca.
La ceremonia contó con la
presencia de Mons. Luis Urbanč, obispo anfitrión; y varios prelados, entre
ellos el Cardenal Ángel Rossi, Arzobispo de Córdoba, y la participación del
público en general.
En la oportunidad, hizo uso de
la palabra el Prof. Mario Daniel Vera, quien afirmó que el Beato Esquiú no
solamente es una figura importante del pasado, sino que es presente y futuro,
fundamentando cada uno de estos aspectos.
Por su parte, fray Pablo
Reartes, sacerdote franciscano catamarqueño, radicado actualmente en Santa Fe, expuso
sobre “Esquiú: Apóstol y Ciudadano, Servidor de la unidad”, lema que anima el
Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario de su nacimiento. Hizo una semblanza
del Beato Mamerto Esquiú resaltando aspectos de su vida como apóstol,
religioso, sacerdote ejemplar y ciudadano comprometido con la Patria. Enmarcó
su presentación en los 800 años del tránsito de San Francisco a la Casa del
Padre y los 200 años del natalicio del Beato Esquiú y de los 100 años del
inicio del proceso de canonización.
“Hace 200 años nació un santo
en La Callecita de Piedra Blanca, han transcurrido 143 años del tránsito a la
Casa del Padre. El 4 de septiembre del 2021, en su beatificación, hemos vivido
un día en Dios, porque Beato es el ciudadano del cielo”, dijo, citando luego a varios
autores que destacaron su figura y su labor apostólica.
Ofreció extractos de su pensamiento
que revelan su humildad, la defensa de la Constitución, la devoción a la Santísima
Virgen y su profundo deseo de cumplir siempre la voluntad de Dios.
“Quiera Dios que despierte
nuestro interés, devoción y amor por el Beato a nivel devocional, a nivel
académico y popular”, manifestó hacia el final, invitando a que “recorramos los
barrios, las parroquias, las escuelas, escuchemos a la gente contar los cientos
de miles de gracias recibidas, y así podamos llegar al milagro tan esperado
para su canonización, para mayor gloria de Dios y del Siervo Dios, el Beato
Mamerto Esquiú”.
“Es
su obra más importante y la escribió con ciencia y con amor”
Seguidamente, el Pbro. Oscar
Tapia junto con la Mgter. Isabel Bazán, hija del Lic. Armando Raúl Bazán,
presentaron la reedición del libro “Esquiú, Apóstol y Ciudadano”, publicado por
primera vez en el año 1996.
Isabel Bazán compartió de
manera amena su testimonio sobre lo vivido en el seno familiar en torno al
Beato Esquiú. Y respecto de la obra literaria dijo que “es una obra a la que mi
padre le dedicó mucho tiempo, él mismo define que fue su obra más importante, y
a la que escribió con ciencia y con amor. Quiere resaltar la excelsa figura de
un fraile franciscano nacido en Piedra Blanca, provincia de Catamarca”.
En cuanto a las fuentes en las
que se basó para dar vida al libro, especificó que “para su ejecución consultó
fuentes escritas, las biografías de Esquiú que existían hasta el momento en que
comenzó a investigar su obra; visitó los archivos provinciales y nacionales,
incluso viajó a Bolivia con mi madre, a Tarija y a Sucre, donde el hoy Beato
Esquiú había vivido por más de 13 años, publicó un periódico y tuvo una acción
pastoral muy importante”.
Asimismo, indicó que “mi padre
también formó parte de la comunidad de hermanos devotos de Fray Mamerto Esquiú,
de la cual fue presidente, recuerdo cuando se reunían al frente de la iglesia
de San José de Piedra Blanca, en la casa de algunos vecinos que integraban esa
comisión… es decir que puedo dar testimonio desde muy pequeña de su devoción
por la figura de Fray Mamerto Esquiú, y a medida que iba avanzando en el
conocimiento de este fraile su devoción fue creciendo y la transmitió a su
hogar”.
Aseveró que “estuvo muy
vinculado a la causa de la canonización de Fray Mamerto, esperando, pero
fallece unos meses antes de que sea declarado Beato. El legado y el testimonio de
él es su devoción permanente a la figura del Beato Mamerto Esquiú, a la que
imploraba permanentemente”.
Finalmente, agradeció “la
reedición de esta obra de mi padre, la tercera edición”, apuntó, a la vez que
expresó el deseo de “que sirva como instrumento para que se conozca la vida de Fray
Mamerto Esquiú y se acreciente entre nuestros comprovincianos y nuestro país su
devoción, y su santidad sea inmediata”.
“Es
un escrito ágil, ameno, excelente”
A su turno, el padre Oscar Tapia
expresó la alegría por la reedición de la obra del Lic. Armando Raúl Bazán, afirmando
que “estamos frente a una biografía histórica que nos va a aportar un
conocimiento bien fundamentado. El mismo Bazán, en el prólogo, cuando expresa
lo que pretende con el libro, dice: ‘Estoy convencido de que la historia es un
campo apasionante de conocimiento a condición de que esté bien contada con
rigor científico y amenidad literaria’”.
Luego describió que “es un
escrito ágil, ameno, excelente, por ese motivo estamos muy contentos con esta
obra”.
Agradeció “en primer lugar, a
la familia”, acotando que “la primera edición fue en 1996, la segunda se hizo
en Catamarca en 2013” y recordó que aquel año, “el licenciado Bazán, cuando fue
elegido el Papa Francisco, se ilusionó mucho y dijo: ‘Este nombre nos lleva a San
Francisco y al franciscano ejemplar que tenemos en Catamarca’. Y agregó: ‘Vamos
a reeditar la obra’, y se agotó”.
En este sentido, enfatizó que “estábamos
debiendo una buena biografía; en estos últimos años, sobre todo a partir del Congreso
Académico acá en Catamarca, en el 2021, se ha despertado un interés, además de
lo popular, en la academia. Nuestro obispo Mons. Luis siempre nos dice que pongamos
a Esquiú en la academia, que se estudie sus sermones, sus mensajes. Actualmente,
después del Segundo Congreso que se hizo en Córdoba, hay un equipo
interdisciplinario de investigación de la Universidad Católica de Córdoba, que también
integramos varios catamarqueños, y se está trabajando en digitalizar todos los
sermones, los mensajes, porque toda la bibliografía que tenemos está agotada”,
y agradeció a la editorial Ágape por asumir el desafío de publicar bibliografía
sobre nuestro querido Beato.
“Los catamarqueños creemos, y
le compartimos a los obispos, que no sólo debe ser Santo sino también Doctor de
la Iglesia, así que estamos contentísimos”, señaló el sacerdote, dando “gracias
a Dios por todos estos esfuerzos que se hacen a nivel devocional, a nivel
académico, a nivel familiar, a nivel parroquial, retomando este amor, esta
devoción que en un tiempo la mantuvimos como acallada y queremos compartir esta
buena noticia”.
Como corolario de esta velada,
el Ballet del Instituto Rubinstein deleitó con su danza en el homenaje al
Bicentenario del Beato Esquiú.
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