martes


Senadores presentan al Obispo el proyecto para declarar el 7 de septiembre como Día del Milagro

En la mañana del martes 31 de mayo, fue presentado al Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, el proyecto de ley para declarar el 7 de septiembre de 2004 como el Día del Milagro en Catamarca, en agradecimiento a Nuestra Madre del Valle por su protección durante el terremoto que sacudió el Valle Central ese día.
La reunión se llevó a cabo en el Obispado local, contándose con la presencia de los senadores Oscar Vera, autor del proyecto, Jorge Moreno y Hugo Corpacci, miembros de la Comisión de Legislación General de la Cámara alta provincial; el diputado de mandato cumplido, Hugo Alaniz; los secretarios de Turismo de la Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca y de Fray Mamerto Esquiú, Ariel Molina y Jesús Carrizo, respectivamente; y los profesores Ercilia Araoz, Mario Daniel Vera y Alejandra Gramajo.
La iniciativa propicia institucionalizar el 7 de septiembre como el Día de Milagro, teniendo en cuenta que a pesar de la elevada intensidad del sismo, de 6.7 grados en la escala de Richter, no hubo pérdida de vidas humanas, ni muchos daños en las construcciones. A partir de entonces, todos los años, en esa fecha, los fieles expresan su fe y gratitud a la Madre del Valle por su protección en aquella jornada.
La propuesta, que ya tuvo estado parlamentario y fue girada a la Comisión de Legislación General, rescata un proyecto presentado, a meses de sucedido este acontecimiento en el 2004, por el entonces diputado Hugo Alaniz, y que hoy toma fuerza a partir de la presentación del senador Oscar Vera.
En el marco institucional, además de establecer una serie de programas dentro de esta conmemoración y una amplia difusión, se estimó la necesidad de establecer un feriado provincial para garantizar que los devotos y los fieles en general puedan participar activamente de esta celebración; y que en la currícula escolar se haga un recordatorio a través de la enseñanza de lo acontecido el 7 de septiembre de 2004.

Mons. Urbanc: “Debemos tener una memoria agradecida”

El Obispo Diocesano recibió con agrado esta propuesta de los legisladores y anheló que “si el proyecto prospera se inculque en los niños para que este día de gratitud a la Virgen del Valle por su protección perdure a lo largo de las generaciones”. En sentido consideró menester “que haya un espacio en las escuelas para que los chicos lo trabajen, lo puedan leer y memorizar. Que no quede en una formalidad sino que este acontecimiento se incorpore a la vida de la gente”. Y agregó que “debemos tener una memoria agradecida por la presencia de Dios en nuestras vidas, y acá, en Catamarca, a través de la Virgen María en su bendita advocación del Valle”.

Por su parte, el senador por el departamento Fray Mamerto Esquiú, Oscar Vera, autor del proyecto, expresó que “anhelamos que en un tiempo inmediato se emita Despacho de la Comisión, lo trate el pleno del cuerpo en la Cámara de Senadores y con la media sanción sea girado a la Cámara de Diputados; y bregar para que Dios mediante el 7 de septiembre de este año pueda ya tener sanción definitiva este proyecto de ley para que sea girado al Poder Ejecutivo y sea promulgado”.

Mons. Urbanc dio gracias a Dios por sus 34 años de sacerdocio a los pies de la Virgen

En la noche del lunes 30 de mayo, en la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, presidió la misa en acción de gracias por el 34° aniversario de su ordenación sacerdotal. La celebración se llevó a cabo el día en que la Iglesia recuerda la memoria de San Fernando, Patrono de la ciudad capital, cuya imagen estuvo presente en el presbiterio durante toda la jornada. Concelebraron la Santa Misa los presbíteros Julio Quiroga del Pino, Vicario General de la Diócesis; Diego Manzaraz, Capellán del Santuario Mariano; Carlos Ibañez, Párroco de San José Obrero, y Francisco Urbanc, quien arribó desde la vecina Arquidiócesis de Tucumán para compartir este aniversario con su hermano.
En el comienzo de su homilía, el Obispo dio gracias a Dios por sus 34 años de vida sacerdotal, a los presbíteros y fieles presentes, por compartir esta Eucaristía. Pidió que lo acompañen con la oración “para poder cumplir bien este servicio ministerial acá en la Diócesis de Catamarca. Yo también voy a rezar por las intenciones de todos ustedes”.
Luego reflexionó a la luz del Evangelio del día, expresando que “con la parábola de los viñadores, Jesús va a presentar la historia de la Salvación”, en la que se revela que “el amor de Dios quiere salvar a todos los hombres”, Agregando que “el verdadero amor es el que nace de Dios, y que lleva a entregar la vida por los demás. Jesús entregó su vida por nosotros, y a ese amor tenemos que llegar nosotros. Tenemos que ser otros Cristos en el mundo”.

Luego de impartir la bendición final, Mons. Urbanc se desplazó hasta el atrio del templo catedralicio, donde recibió el saludo cordial de los fieles en este nuevo aniversario de su entrega a Dios a través del ministerio sacerdotal.

lunes

El Obispo presidió las fiestas de San Fernando y agradeció a Dios por sus 34 años de sacerdocio

En la mañana del lunes 30 de mayo, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, presidió los festejos en honor a San Fernando, Patrono de la ciudad capital, en la capilla del Centro Administrativo del Poder Ejecutivo (CAPE), que lo tiene como Patrono.
A las 9.00 dio inicio la Santa Misa en la que también Mons. Urbanc dio gracias a Dios por sus 34 años de ordenación sacerdotal. La Eucaristía fue concelebrada por el Pbro. Humberto Toloza, Párroco de la Santa Cruz, a cuya jurisdicción pertenece el templo de San Fernando, y el Pbro. Francisco Urbanc, de la Arquidiócesis de Tucumán.
En su homilía, el Pastor Diocesano destacó las virtudes de San Fernando III, Rey de
España, quien a partir de una vida de fe “entendió que la autoridad es ponerse al servicio de los demás”. Y “fue Fernando de Mendoza y Mate de Luna, quien en honor a este rey le puso su nombre a esta ciudad cuando la fundó”, expresó afirmando que “nosotros tenemos que conocer su historia y, sobre todo, pedirle que por su intercesión ilumine a todos los gobernantes, a los que tienen cargos de conducción en esta provincia, porque es una tarea muy delicada que exige sabiduría, prudencia, espíritu de renuncia, honestidad”.
Luego de la celebración eucarística, trabajadores de las distintas dependencias del CAPE participaron de la procesión alrededor de la antigua Plaza de Armas del Ex Regimiento.
Al finalizar, Mons. Urbanc impartió la bendición y recibió el afectuoso saludo de todos los presentes por este nuevo aniversario de su ordenación sacerdotal.

Como cierre, compartieron un rico chocolate.