Audio Celebraciones Catedral

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viernes

Encuentro del Decanato Este en Recreo

El sábado 31 de mayo, bajo el lema “Dejad que los niños vengan a mí”, se llevará a cabo el Encuentro del Decanato Este, en el marco del Año Diocesano de la Niñez y la Adolescencia. El mismo tendrá como escenario la escuela secundaria Nº 79 de la ciudad de Recreo, departamento La Paz, y convocará a unas 200 personas llegadas de las diferentes comunidades parroquiales del Este de la diócesis catamarqueña. Estarán presentes todos los sacerdotes que atienen a esas parroquias, entre ellos el decano, Pbro. Humberto Carrizo.
Los organizadores indicaron que la propuesta “responde al pedido del Obispo de acompañar a las familias, brindarles orientación y guiarlas en nombre de Dios, especialmente a los niños y adolescentes, en este año dedicado a ellos”.
El cronograma es el siguiente:
8:30- Acreditaciones. Desayuno.
9.00- Animación.
9:30- Oración de la mañana.
10:00- 1º ponencia: "Niñez y adolescencia", a cargo del Pbro. Marcelo Amaya. "Carta Pastoral del Obispo", a cargo del Pbro. Eugenio Pachado.
Trabajo en grupos. Plenario.
12.30- Almuerzo.
14:00- Puesta en escena la obra "Todo en Mí"
14:30- 2º ponencia: "Creo en la Iglesia",  cargo del Pbro. Carlos Figueroa.
Trabajo en grupos. Plenarios.
16:00- Celebración de la Santa Misa.

17:30- Desconcentración. 

jueves

Agradecimiento del Obispo de Catamarca y su Presbiterio

Fallecimiento del Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Osmar Miani

El Obispo de Catamarca, Mons. Luis Urbanč, y su Presbiterio agradecen las condolencias recibidas por el fallecimiento de S.E.R. Mons. Elmer Osmar Miani, Obispo Emérito de Catamarca.

El Señor Resucitado nos conduce a ser peregrinos hacia la Casa del Padre, conviviendo entre hermanos, fortalecidos en el Amor. Para ello envía Pastores que asistan y guíen el rebaño. Que El mismo reciba a este Pastor en su gloria y a ustedes los impulse en el mismo Amor de su Espíritu a ser Ciudadanos del Cielo.

Colecta Anual de Cáritas


Convocan a reunión en la parroquia San Pío X

El viernes 30 de mayo, a las 20.00, se llevará a cabo una reunión de las instituciones y movimientos que trabajan en la parroquia San Pío X. La misma se concretará en la sede parroquial ubicada en el barrio Libertador II, en el sur de la ciudad capital.

En la oportunidad, se abordarán temas vinculados con la labor pastoral en esa amplia jurisdicción parroquial, la organización de las fiestas patronales y el Congreso de Niños y Adolescentes, que tendrá lugar los días 8 y 9 de agosto en Catamarca.

Curso de capacitación del Centro Educativo y Cultural Diocesano

El Centro Educativo y Cultural Diocesano Nuestra Señora del Valle, a través del Instituto Superior San Pío X, informa la continuidad de los siguientes cursos de capacitación:
- El día martes 3 de junio, de 20.00 a 22.00 en las Instalaciones del Centro, sito en San Martín 954, se concretará la 2° Instancia del curso "Síntesis Teológica", destinado a Profesores de ERE, catequistas y animadores de pastoral.
- El día sábado 14 de junio, de 8.00 a 12.00, en las instalaciones del centro, sito en San Martín 954, se realizará la 2° instancia del curso de capacitación "El problema de la persona en Santo Tomás de Aquino desde una perspectiva filosófica", destinado a docentes en general.

Por consultas dirigirse a calle San Martin 954, de 18.00 a 23.00, o al teléfono 4428085, o al mail institutosuperiorsanpiox@gmail.com.

miércoles

El sentido testamento del Obispo Emérito de Catamarca

Una de las últimas imágenes de Mons. Elmer Miani
celebrando misa en el Hogar San Camilo, en Agüello,
Córdoba, donde vivió hasta su partida a la Casa del Padre.
“En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”,  y reafirmando su fe en el Dios Uno y Trino, el Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Osmar Ramón Miani, dejó su testamento, del cual compartimos extractos, sobre todo en el que se refiere al pueblo de Catamarca, al que sirvió durante su episcopado, como también cuando se dirige a los sacerdotes, a su familia, y en un gesto de humildad pide perdón; además dedica su pensamiento a la Virgen María. Fue fechado el 12 de Diciembre de 2010, Día de Nuestra Señora de Guadalupe, y aniversario de su ordenación episcopal.

Reafirmación de su fe
“Quiero reafirmar mi fe en el Dios Uno y Trino, que nos ama, que está presente, que guía a los hombres, que es misericordioso y que ayuda a todos.
Quiero también confesar mi fe en Jesucristo, el Señor, que ungió a su sacerdote para siempre a favor de mi pueblo y mis hermanos.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que realiza maravillas en el mundo y en las personas, transformando aun las cosas más dificultosas y profundas.
Creo en la Santa Iglesia de Dios, la Santa Iglesia Católica, Apostólica, Romana. Creo en esta Iglesia, guiada durante estos años, desde mi sacerdocio en adelante, por Pío XII, el Beato Juan XXIII, por Pablo VI, por Juan Pablo I, Juan Pablo II, que me eligió para el Episcopado, y Benedicto XVI.
Creo en la Iglesia que es jerárquica, ciertamente, y al decirlo afirmo que doy gracias a Dios por quienes fueron mis jerarquías en mi vida sacerdotal: Mons. Ramón Castellano y el Cardenal Raúl Francisco Primatesta. A él, particularmente, le doy muchísimas gracias por todo lo que él me regaló en confianza, en ternura, en cercanía, en consejo, en amistad”.

A los sacerdotes
“Agradezco a todos mis hermanos sacerdotes, desde aquel lejano 1958 hasta hoy. Sacerdotes de la Arquidiócesis de Córdoba, sacerdotes de otras diócesis que estudiaron en el Seminario de Córdoba, fueron mis compañeros, fueron mis amigos. A los sacerdotes de Catamarca, a todos y a cada uno, a los que me recibieron cuando llegué, a los que yo ordené durante mi peregrinación como Obispo de esta diócesis”.

A la familia
“Agradezco de un modo particular a mi familia, a todos ellos, comenzando por mis abuelos y hasta muchos de los sobrinos que no conozco. A mis padres, que fueron siempre fieles. A mis hermanos, con quienes compartí tantísimas cosas.
Nada traje a este mundo ni nada me llevo de él. De lo que tengo en este momento, simplemente dispongo que lo que pueda ser litúrgico quede para la Catedral de Catamarca. Las demás cosas, sinceramente, no tienen importancia para mí. En realidad, nunca fueron mías”.

Al pueblo de Catamarca
“A los catamarqueños les dejo todo mi cariño, si fuera posible toda mi ternura. Y quiero, sobre todo, dejar mis huesos, aquí, en Catamarca, simplemente porque sé que el Señor me llamó para estar aquí. Entonces, lo mío ha sido siempre para todos. Ojalá que me haya salido bien. Sé que no, y por eso pido perdón.
Sinceramente, siento que no tengo que perdonar a nadie, porque no llevo en mi corazón ningún resentimiento que me implique el alejamiento de nadie, y por eso, con las manos por una parte vacías, pero por otra parte llenas, quiero llegar hasta el Señor.
Repito, nada traje a este mundo, nada me llevo. A todos, gracias. A Dios y a los hombres, y sobre todo a mi querida Iglesia, perdón.
No sé cuánto irá a valer mi intercesión, pero quiero desde ya que todo lo que pueda interceder por esta diócesis, por este pueblo, por esta gente, lo haré ante el Señor y ante la Virgen. No sé si he hecho poco o mucho, no me interesa saberlo. Y solamente lo que va a valer va a ser la contabilidad que lleve el Señor cuando deba presentarme ante El”.


El perdón
“A quienes convivieron conmigo, sinceramente pido perdón por mis malos tratos, mis palabras inadecuadas, mis actitudes egoístas o vanidosas. Quisiera que se conservase de mí, una imagen que podría llamar gris. Soy consciente de mi mediocridad y, por tanto, de mi visión a una tendencia de ver grises las cosas.
Ruego, sinceramente, a quienes me recuerden que rueguen por mí, que ofrezcan sobre todo la Santa Eucaristía por la salvación de mi alma, y para mi pronto encuentro con Cristo, el Salvador”.

A la Virgen María
“Soy consciente que siempre fui cuidado y protegido por la Santísima Virgen María, Madre de Dios, y Madre de los hombres; particularmente le doy gracias por estos años que me ha permitido servirla en su Santuario del Valle de Catamarca.
Suplico humildemente a María, la Madre de Jesús, que me reciba. A Jesús, que quiso que fuera su ministro, que quiso que fuera su otro Cristo en la tierra, me reciba con bondad y con misericordia como El quiso mostrar la bondad de su Padre cuando explicó ante los discípulos el misterio del Padre misericordioso.

Me uno a todos, digo gracias a todos, y para todos, mi bendición de ahora y para siempre”.

Misa por los 32 años de sacerdocio de Mons. Urbanc

El viernes 30 de mayo, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, cumple 32 años de sacerdocio. Su ordenación sacerdotal se realizó el 30 de mayo de 1982, durante la Solemnidad de Pentecostés.
Por este motivo, dará gracias a Dios por este importante acontecimiento en su vida de consagrado, presidiendo la misa a las 20.00 en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle.

Se invita a toda la comunidad a acompañar a nuestro Obispo Diocesano en esta acción de gracias por un nuevo aniversario de su consagración total a Dios, a los pies de la Patrona de la Diócesis de Catamarca.

martes

Con emoción y gratitud, la Iglesia de Catamarca despidió a Mons Elmer Miani

En la soleada mañana del martes 27 de mayo, la Iglesia que peregrina en Catamarca dio el último adiós a su Obispo Emérito, Mons. Elmer Osmar Ramón Miani, esperanzada en la resurrección y agradecida por el servicio pastoral que brindó durante los 17 años de su fecundo episcopado. Sus restos ya descansan a los pies de la Madre Morena del Valle, tal como era su deseo, ya que amaba entrañablemente a la Madre de Jesús en su dulce advocación del Valle.
La ceremonia de exequias se realizó en el templo catedralicio, desbordado por los fieles que se dieron cita para participar de este singular acontecimiento, junto a las principales autoridades provinciales y municipales, encabezadas por la Señora Gobernadora, Dra. Lucía Corpacci, y el Señor Intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, Lic. Raúl Jalil, respectivamente; miembros de los Poderes Legislativo y Judicial, de las Fuerzas de Seguridad; el Rector de la Universidad Nacional de Catamarca, Ing.  Flavio fama, decanos, entre otras
autoridades; delegaciones de colegios confesionales; religiosas de Catamarca y de Córdoba, entre estas últimas se encontraban las Hnas. de San Camilo de Lelis, responsables del cuidado de monseñor Miani en los dos últimos años que vivió en la provincia mediterránea, y las Esclavas del Corazón de Jesús, quienes sirvieron en el Santuario Mariano, traídas durante su gobierno eclesiástico; integrantes de distintas instituciones y movimientos laicales. También participaron familiares, destacándose la presencia de su hermano Roberto Miani y su señora esposa.
La Sagrada Eucaristía fue presidida por el Metropolitano, Arzobispo de Salta, Mons. Mario Antonio Cargnello, y concelebrada por el Obispo Diocesano de Catamarca, Mons. Luis Urbanc, junto a sacerdotes del clero catamarqueño y religiosos.

“Un hombre que le dio lo mejor de sí a Catamarca”

Mons. Mario Cargnello, quien lo acompañó en los primeros años de su episcopado como Vicario, pronunció una emotiva homilía destacando la figura de quien fue el séptimo Obispo de Catamarca. “Conversando con los hermanos sacerdotes sobre cómo descubrir el legado que nos ha dejado Dios a través de los 17 años de servicio pastoral de Monseñor Miani y de su tiempo como Obispo Emérito, siempre cercano a la diócesis, pensábamos que Don Elmer ha sido un hombre que desde que fue nombrado obispo, aquel 23 de diciembre del año 1990, quiso amar a Catamarca, e intentó darle lo mejor de sí”.
Recordó una escena de un viaje a Andalgalá al poco tiempo de su llegada a la diócesis, en el que “él me compartía el hecho de sentirse como los viejos obispos que visitaban a los pueblos y a la gente estuvieran donde estuvieran. En ese marco de querer amar desde la altura de Dios, como se puede experimentar cuando uno se trepa a nuestras
montañas, y al mismo tiempo con la cercanía que sólo Dios puede tener y que Jesús nos manifiesta en la cruz, Monseñor intentó todo lo que pudo para Catamarca”. Por eso, remarcó que “en un gesto inédito en la historia de la Conferencia Episcopal Argentina, él pudo traerla a Catamarca, para que se celebrara en el mes de abril de 1991, con ocasión de Centenario de la Coronación de la Santísima Virgen del Valle”.
El Arzobispo de Salta dijo que “intentó, empujándonos, para vencer nuestra inercia que muchas veces nos detiene, que nos preguntáramos y asumiéramos desafíos pastorales que él supo intuir con especial clarividencia. Y eso le costó. No siempre lo aceptamos, y tuvo que vivir la experiencia del estar solo, y amar desde el lugar que tiene que querer a todos. Hubo amor por esta diócesis, por este pueblo, por esta provincia. Y creo que vivió así, con su personalidad, pero con una gran fidelidad este
amor a Catamarca”.

La gracia del Valle

En otro tramo de su reflexión, Mons. Cargnello se explayó en algo que Monseñor Miani siempre se preguntaba desde que llegó a esta tierra, refiriéndose a que había que descubrir “la gracia del Valle”, es decir, “qué significa la presencia de María en este, que el gran poeta Ponferrada llamó valle de luz”. Y explicó que “el valle es un llamado a la comunión, es un llamado a la fe y tiene una fuerte impronta de esperanza. Catamarca siempre atrae como espacio de comunión. Para el catamarqueño también es un desafío y una llamada para hacer de este lugar un lugar de familia y de comunión”. En este sentido, exhortó a que “tenemos que ser artífices de comunión y en el norte argentino ofrecer espacios de comunión a una Patria que busca aceleradamente ejemplos, testimonios y espacios de diálogo. Es parte de la gracia del valle, esa gracia maternal, una gracia de comunión, de fe”.


Su amor por los sacerdotes

Otro de los aspectos de la persona de Monseñor Miani que destacó el Metropolitano es “su amor por los sacerdotes, ha ordenado 23, y ha sido su legado para esta diócesis. Los sacerdotes en quienes creyó y a quienes les toca ayudar a plegar estos recuerdos para que se conviertan, ojalá, en un impulso misionero. Ustedes, como curas, y yo como obispo, hemos recibido la gracia a través de sus manos”.
Por último, dijo que “la familia fue una obsesión en él, trabajó en la Comisión Episcopal de Familia mucho tiempo, y quiso hacer esos gestos institucionales fuertes como fue el Sínodo de la Familia en los años del ’90, para que Catamarca se descubriera incluso como Iglesia desde el corazón de cada familia  y de cada hogar. Esa es una tarea que nos toca a todos los cristianos, y ojalá despierte desde la entrega definitiva de don Elmer, que ya es una semilla que volverá a la tierra para hacerse fruto en cada uno de nosotros”.


Agradecimiento de Mons.Urbanc

A su momento, Mons. Luis Urbanc expresó un sentido “gracias a todos” por haber acompañado a su antecesor en esta ceremonia de despedida. “A todo el pueblo de Catamarca, a creyentes y no creyentes; al presbiterio de Catamarca, especialmente a todos los que han sido ordenados por nuestro hermano Elmer; a todos los religiosos y religiosas, que con su oración y testimonio acompañan la tarea pastoral; a los seminaristas, que son la esperanza viva para la Iglesia en Catamarca; a todas las autoridades que siempre ponen el hombro para que la tarea pastoral se pueda llevar adelante”.
“Quiero agradecer a muchos médicos porque la salud de Monseñor Miani ha sido muy débil en los últimos años; a las personas que han sabido estar muy cerca de él, sacerdotes y laicos, que han sabido acompañarlo cuando ya era Obispo Emérito; a las Hermanas del Hogar San Camilo que han venido desde Córdoba, les agradezco este gesto tan grande, ya que durante dos años han sabido acompañar a Monseñor en Argüello, que han sido tan delicadas en el trato y han sabido ganarse el corazón de Monseñor Miani. Agradezco a todos los que lo han acompañado en esta cruz que le tocó vivir junto a Jesús, como es la enfermedad”, expresó.

“También le agradezco a Monseñor Cargnello, quien ha tenido la deferencia de poder viajar y estar con nosotros para presidir esta celebración, el es el Arzobispo Metropolita de esta diócesis y ha sido estrecho colaborador de Monseñor Miani, ordenado obispo también por él.
Por último dijo que los restos de Monseñor Miani “descansarán a los pies de Santo Toribio de Mogrovejo y de su amigo San Juan Pablo II, como era su deseo. Charlando me expresaba esto en lo profundo de su corazón”.

“Nos supo escuchar y amar a la Virgen”

Por su parte, el Padre Sergio Gabriel Chumbita despidió al Obispo Emérito de Catamarca en nombre de todos los sacerdotes, evocándolo como un padre cercano, que “se interesaba en saber cómo éramos, y nos daba ánimos en nuestro ministerio sacerdotal. Doy gracias porque nos supo escuchar y respetar en nuestras decisiones, siempre atento a nuestras propuestas y sugerencias. Nos enseñó a amar a la Virgen y se esforzó por amar a Catamarca. Que el Señor premie lo que hizo por nosotros y por Catamarca”.
Antes de la bendición final, el féretro con los restos mortales de quien pastoreó la diócesis de la Virgen del Valle entre 1990 y 2077 realizó su último recorrido por el lugar que fue su cátedra mientras ejerció su gobierno eclesiástico. Fueron los sacerdotes quienes lo llevaron en andas por la nave central de la Catedral Basílica hasta el Paseo de la Fe, ante el aplauso y las expresiones de emoción de todos los presentes.

Luego de ser colocado en el sepulcro, los presbíteros junto a los fieles arrojaron tierra sobre el féretro, cerrando este homenaje a un pastor que sirvió desde su ministerio episcopal con entrañable amor a la Patrona del Valle. Mientras se realizaba este gesto, en el recinto sagrado sonaba la canción cuya letra dice: “Más allá del sol, más allá del sol, yo tengo un hogar, hogar, bello hogar, más allá del sol”. Hacia ese lugar marchó nuestro querido Monseñor Miani, donde seguramente estará cara a cara con Dios.

lunes

“Mons. Miani ha sido un testigo fiel del amor de Dios y del amor de María por su pueblo”

El lunes 26 de mayo a las 20.00, en el Santuario y Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, presidió la misa rogando por el eterno descanso del alma del Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Osmar Miani, concelebrada por sacerdotes de Capital y algunos que comenzaron a llegar del interior de la diócesis catamarqueña, para despedir cristianamente los restos mortales de quien gobernó esta jurisdicción eclesiástica durante 17 años.
En su homilía, el Obispo reflexionó con afecto sobre su antecesor resaltando que “Mons. Miani fue con su vida un testigo, testigo del amor del Padre, testigo de la verdad de Dios, testigo de la fuerza del Espíritu Santo que guía a la Iglesia. Esa ha sido su vida”.
Luego afirmó que “el Obispo es el que posee la plenitud del sacerdocio, por tanto, es la misión específica, central, ser testigo, y un testigo se tiene que esforzar, y no me cabe la menor duda que eso lo ha hecho él. El testigo no tiene que tener miedo, el testigo tiene que ser claro, valiente, tiene que estar lleno de amor, tiene que amar la verdad. Y no me
cabe la menor duda que la presencia de ustedes y de todos los que han transcurrido en el día de hoy, los que van a transcurrir en esta noche, mañana, han descubierto en él a un testigo de Dios. Los sacerdotes aquí presentes, los que han venido, los que vendrán, han descubierto en él a un testigo”.
Recordó que “hace diez días estuve con él por última vez cuando volvía de Buenos Aires, y no me dejaba ir. Era la primera vez que me pasaba esto con él. Intuí que él sentía que se iba. Estuve larga hora con él, despidiéndome, hablando, porque me confiaba sus cosas desde lo profundo de su corazón. Y hoy está con nosotros, y será sepultado acá, como él siempre ha querido, a los pies de Santo Toribio de Mogrovejo. Tenía un particular cariño por este santo obispo latinoamericano, de origen español, que ejerció su ministerio en Lima”.
En otra parte de su predicación pidió que santos como el Cura de Ars, Juan Pablo II, Santo Toribio, “inspiren siempre la tarea sacerdotal de cada uno de nosotros en esta diócesis, que imitemos esos modelos sacerdotales de entrega, porque los santos son testigos del amor de Jesús por la humanidad”.

Finalizando su predicación, manifestó que “nos llevamos como testamento espiritual de Mons. Miani que él ha querido ser testigo de Jesús, y que nosotros lo reconocemos como tal, y pedimos al Señor que lo reciba porque le agradecemos que ha sido testigo fiel del amor del Padre, del Hijo y del Espíritu, y también del amor de María por su pueblo”.

Antes de finalizar la Santa Misa, junto al clero concelebrante, Mons. Urbanc bendijo los restos mortales del Obispo Emérito de
Catamarca, que mañana serán sepultados luego de la celebración eucarística, que se oficiará a las 11.00 en el altar mayor.

Imagen de la Virgen de Luján bendecida por el Papa Francisco visita Catamarca

El lunes 26 de mayo, a las 9.00, llegó a la ciudad capital una imagen de Nuestra Señora de Luján, Patrona de la Argentina, bendecida por el Papa Francisco durante la Jornada Mundial de la Juventud, concretada en Brasil, y que está recorriendo todo el país.
Proveniente de la parroquia que la tiene como Patrona, en la localidad de Chumbicha, departamento Capayán, la Sagrada imagen fue recibida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, en cuyas manos fue depositada por el Pbro. Héctor Moreno, responsable de Cáritas Diocesana Catamarca, en la ruta N° 38, a
la altura de la estación de servicio Refinor. Desde allí fue llevada en procesión hasta el Centro de Atención Primaria de la Salud “Dr. Carlos Bravo”, donde le dieron la bienvenida con los acordes de la Banda de Música de la Municipalidad de la Capital.
En el ingreso al centro de salud, se desarrolló un acto con la presencia de su director, Lic. Ariel Carreño, y la directora del Area Programática N° 1, Dra. Graciela Cisneros, junto al personal que allí se desempeña y vecinos del sector. Al comienzo de la ceremonia se realizó un minuto de silencio por el fallecimiento del Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Miani, y luego se refirieron a este acontecimiento el director del mini hospital y el Señor Obispo, quien destacó que esta Imagen de la Virgen de Luján “viene peregrinando por iniciativa de Cáritas Argentina, institución católica que brinda un servicio de amor integral al hermano necesitado, que consideró oportuno el peregrinaje de esta Imagen de la Patrona de los argentinos en el marco del Bicentenario de la Patria”.

Seguidamente, Mons. Urbanc bendijo las instalaciones del centro de salud, como también a quienes llegan allí para su atención y al personal que allí trabaja.
La Imagen continuó su recorrido por las parroquias de San Jorge y San Pío X, en la capilla Nuestra Señora de Luján, donde permanecerá hasta las 19.00, horario en que será llevada hasta el oratorio Jesús de la Divina Misericordia, ubicado en el barrio 9 de Julio. Allí estará hasta el jueves 29 de mayo para la veneración de los fieles, de 8.00 a 12.30 y de 16.00 a 20.00, horario en que se oficiará la Santa Misa.
El viernes 30 de mayo será la despedida a las 8.00, hora en que la Virgen de Luján será trasladada hasta El Totoral, pasando por los pueblos de Paclín, La Bajada, Palo Labrado, Amadores, Monte Potrero, La Merced y La Viña.


El recuerdo de los sacerdotes


Pbro. Moisés Pachado, Párroco de Nuestra Señora de Luján.
“Tengo la satisfacción de haberlo acompañado
con fidelidad, como un buen amigo”

 “Siento mucho la partida de Mons. Miani de la tierra, pero sabemos que la fe es la que nos da el consuelo, la paz de que se va a descansar en paz junto al Padre. Sabemos que ése es nuestro destino, nuestro premio”, expresó quien acompañó a Mons. Elmer Miani como Vicario General de la Diócesis durante su gobierno eclesiástico.
“De él tengo muchos recuerdos, porque me ha tocado trabajar muy de cerca con él, como sacerdote, como hermano, como amigo, pero también como Vicario General y en la Catedral. Agradezco a Dios y a la Virgen, y a él que me ha dado responsabilidades muy delicadas en su gestión como Obispo Titular, acá. Hemos llegado a tener mucha confianza, mucha amistad, y tengo esa satisfacción de haberlo acompañado con fidelidad, como un buen amigo.
Lo conocía mucho, sabía de sus virtudes y también de sus problemas de salud, ya que me ha tocado estar en esos momentos muy duros para él estando en ejercicio. Eso me queda como tranquilidad.
Era un hombre que amaba mucho a la diócesis, a los sacerdotes, a las comunidades, a los pueblos. Me queda un buen recuerdo de él. Dedicó su tiempo como obispo a conducir a este pueblo que ama a la Virgen, y él mismo amaba a la Virgen, a los peregrinos que llegaban a su santuario”.

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Pbro. Julio Quiroga del Pino, Vicario General de la Diócesis.
“Era un entrañable devoto de la
Virgen María, la quería muchísimo”

“Mons. Elmer Miani era pastor, sacerdote de toda la vida, porque desde muy chico estuvo en el Seminario en Córdoba, donde terminó y luego hizo el Seminario Mayor, además del Profesorado en Letras. Fue ordenado Obispo Auxiliar luego de haber estado mucho tiempo en la campaña, además de vicario de la formación de religiosas en córdoba por muchos años, y luego titular de la Diócesis de Catamarca.
Era asequible, muy cercano, directo para hablar, muy cordobés en sus momentos más íntimos con sus chistes. Muy paternal y firme en sus decisiones. Entrañable devoto de la Virgen María, la quería muchísimo. Le gustó estar, ya como emérito, viviendo en la Catedral, donde celebraba misa todos los días a las 10.00 en el Camarín por pedido personal de él, porque quería estar junto a la Virgen.
Estuvimos muy de cerca de él en este último tiempo, en que nos llamaba y nos informaba detalles porque sabía que estaba muy pronta su partida. Muy consciente de todo, con la claridad que vivió su ministerio, su enfermedad, estaba consciente de que debía partir.
Con nosotros, los sacerdotes, era muy cercano, muy directo, un padre. Muy firme en sus posturas, en sus detalles para tratar otras cuestiones. El ha ido marcando eso, una cercanía, muy paternal, y a la vez una firmeza en los conceptos, en los modos”.

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Pbro. Oscar Tapia, Delegado Episcopal de la Animación Bíblica de la Pastoral
“Debemos profundizar las enseñanzas que
nos ha dejado en sus años de episcopado”

“Ante la partida de Mons. Elmer Miani, nos corresponde como todos los cristianos más que nunca aferramos a la resurrección del Señor Jesucristo y nos da esperanza saber que pudo cumplir la misión como sacerdote, como obispo. Se retiró cuando cumplió los años para ser declarado emérito, y después de un tiempo aquí, a los pies de la Virgen, él mismo decidió buscar un lugar donde recibir la atención que necesitaba más de cerca y profesional por la enfermedad que lo aquejaba.
Tuvimos la gracia, con un grupo de sacerdotes, de ir el 23 de abril para su cumpleaños, compartir la misa y un almuerzo distendido, hermoso, y prácticamente despedirnos. También nos dio mucha tranquilidad ver que a pesar de que la enfermedad avanzaba, él estaba sereno y se sentía allí bien cuidado.
Tuvo la compañía de gente querida hasta el fin. Eso también es una gracia de Dios. Mucha gente muere sola y abandonada, él tuvo hasta el final de sus días la calidad de vida. En esto agradecemos de corazón a las Hermanas de San Camilo, que tienen un geriátrico ejemplar donde nuestro Obispo Emérito pudo pasar los últimos días de su vida.
Que descanse en paz. Ahora sus restos serán sepultados a los pies de Nuestra Madre, como corresponde a un obispo, en la Catedral, y más a él que sirvió con amor a la Virgen. Y su espíritu y su alma estarán en la presencia del Señor, gozando del premio merecido por tantos años de trabajo, de sufrimiento, de cruz en la enfermedad.

Que el Señor lo tenga en la gloria y a nosotros que nos llene de consuelo, paz, esperanza, y también de la sabiduría para profundizar las enseñanzas, los ejemplos que nos ha dejado en sus años de episcopado”.

Los restos mortales de Mons. Elmer Miani descansarán a los pies de la Virgen del Valle

Hoy a las 8.20 arribaron a esta ciudad los restos mortales del Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Osmar Ramón Miani, quien falleció ayer en horas de la tarde en Córdoba. Llegó acompañado por una comitiva que viajó a la provincia mediterránea para su traslado, que estuvo encabezada por el Pbro. Héctor Salas. En las puertas del Santuario y Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, fueron recibidos por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, el Vicario General de la Diócesis, Pbro. Julio Quiroga del Pino, y el Rector del Santuario Mariano, Pbro. José Antonio Díaz. Junto con los fieles reunidos en el atrio de la Catedral Basílica acompañaron el ingreso del cuerpo del Obispo Emérito de Catamarca hasta el interior del templo, donde son velados, con una guardia de honor de la Escuela de Cadetes de la Policía de la Provincia.
Durante el responso, Mons. Urbanc se refirió a su antecesor expresando: “Nuestro hermano Elmer nació a este mundo, nació a la vida de gracia por el bautismo, y hoy el Señor lo lleva a participar de su vida, para descansar junto a El. Y lo hacemos en el marco de la Pascua, quiere decir que el 25 de mayo pudo hacer su Pascua con Jesús, pasar de este mundo al Padre, pasar de una vida contingente a una vida plena. El ha hecho este camino como bautizado, como sacerdote, como obispo, como pastor de esta
Diócesis de Catamarca, y el Señor, el Buen Pastor, el Sumo y Eterno Sacerdote lo acoge diciéndole: ‘Has sido fiel en lo poco, ahora pasa a gozar de la dicha de tu Señor’”.
Asimismo, recalcó que esta despedida “la hacemos en este marco festivo, lleno de luz y esperanza como es la Pascua. Si Cristo no hubiera resucitado, ni él habría sido sacerdote, ni ninguno de nosotros estaría acá. Como dice Jesús: ‘El que cree aunque muera vivirá y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás’”.
También dijo: “Gracias, Señor, por el regalo que nos has hecho en la persona de Mons. Miani, gracias por este pastor, gracias por su bendición, gracias por su perdón, gracias por su celebración de la misa, gracias por su amor a la Virgen”.  En este sentido comentó que “él siempre quiso a Nuestra Madre del Valle, y a Ella se confió. Siempre soñaba con la Virgen, y si algo le dolía de estar en Córdoba era estar lejos de la Madre del Valle”.
Delante del Cirio Pascual invitó a todos a profesar la fe en Cristo Jesús, quien lo eligió sacerdote para que participe de su Sumo Sacerdocio por medio del ministerio episcopal.
  
Misa de cuerpo presente
La misa de cuerpo presente se oficiará el martes 27 de mayo, a las 11.00, en el Altar Mayor de la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, y será presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, y concelebrada por el clero local. Luego recibirá cristiana sepultura en el mismo Santuario Mariano, cuya cátedra ocupó durante los años en que condujo la Diócesis de Catamarca.

Condolencias
El Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, agradece todas las condolencias hechas llegar, entre ellas, por la Gobernadora de la Provincia, Dra. Lucía Corpacci, quien mediante comunicación telefónica transmitió su pesar por el fallecimiento del Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Osmar Miani. “Quiero transmitirle mis condolencias a usted y a toda la familia cristiana por esta triste noticia. Me encuentro en Buenos Aires, estaré de regreso el martes y espero poder compartir con ustedes la despedida de Mons. Elmer Miani”, manifestó la primera mandataria provincial.
También, al Vicegobernador, Dr. Dalmacio Mera, a cargo del Poder Ejecutivo Provincial, quien remitió al Obispado copia del decreto declarando duelo provincial por el término de tres días por el fallecimiento del Señor Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Osmar Miani. En dicho instrumento legal se dispone que la Bandera Nacional y la Bandera Provincial permanezcan izadas a media asta en todos los edificios públicos de la provincia durante estos días.
Al igual que al Señor Intendente de la Ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, Lic. Raúl Jalil, a quien agradece su adhesión y sentido pésame.
A la Cámara de Diputados de Catamarca, que hizo lo propio, declarando tres días de duelo y disponiendo que la Bandera Nacional del Palacio Legislativo permanezca a media asta en estas jornadas.
Al Jefe de la Agrupación VIII Catamarca de Gendarmería Nacional Argentina, Comandante Mayor José Lazarte, quien manifestó “en nombre propio, y del personal de esta Jefatura, su adhesión espiritual y expresiones de pesar por la irreparable pérdida de quien fuera Obispo y Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Osmar Miani”.

Y a todos los que de una forma u otra hicieron llegar sus condolencias por la partida del Obispo Emérito de Catamarca.
El Obispo finalizó la primera visita pastoral del
año exhortando a ser creativos para llevar a Jesús

Elevó súplicas especiales por el alma del Obispo Emérito de Ctaamarca, Mons. Elmer Miani, quien falleció en la jornada.

El domingo 25 de mayo, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, culminó su visita pastoral a la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, con una misa en la que elevó especiales súplicas por el eterno descanso del alma del Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Osmar Miani, cuya partida a la morada eterna se conoció en la tarde de la jornada dominical, mientras oraba ante el Santísimo Sacramento con jóvenes de la Acción Católica.
Antes del inicio de la celebración eucarística, el párroco, Pbro. Juan Olmos, comunicó la noticia a los presentes y expresó su afecto por el Obispo Emérito.
Participaron de la misa fieles de las distintas comunidades que el Pastor Diocesano visitó durante los siete días de intenso peregrinaje por esa amplia jurisdicción parroquial.

Durante su homilía, el Obispo pidió por su antecesor, expresando: “Recemos por el eterno descano del alma de Mons. Elmer Miani, quien dio el paso, hizo la Pascua y se encuentra con Jesús en el cielo. Recemos por él, para que sus restos puedan descansar en la Catedral, donde durante los años que fue obispo pudo sentarse en esa cátedra. Que el Señor le conceda el premio a todos sus esfuerzos y dolores que le hemos causado, porque él sufrió como pastor. Que Dios le perdone sus faltas y haga fructificar la entrega que hizo de su vida. He celebrado la misa acá, con ustedes, para que el corazón misericordioso de Jesús acoja a este Pastor que le ha tocado conducir, desde el año 1990 hasta el 2007, esta Diócesis de Catamarca”.

“La comodidad no sirve para evangelizar”
 En el inicio de su predicación, Mons. Urbanc agradeció a Jesús “estos días de visita pastoral que fueron intensos, caminando los barrios, visitando las instituciones, encontrarme con catequistas, con niños de la catequesis, con jóvenes, enfermos, los hogares, compartiendo lo que el Señor nos ha deparado esta semana, unos días de gracia”.
Luego hizo un llamado a comprometerse con la evangelización, que debe ser “nueva en su ardor, en su expresión y en sus métodos”, dijo, enfatizando que “tiene que haber creatividad, sacar las estructuras caducas, somos una comunidad, un pueblo que camina. A esta experiencia invita la visita pastoral. Hay que desinstalarnos, la comodidad no sirve para evangelizar, hay que salir, hay que pedir al Señor las fuerzas para ser creativos, hay que salir a buscar a la oveja perdida, y eso lo tenemos que hacer entre todos, cada uno en su lugar”.  

Afirmó que en esta visita pastoral es Jesús, en la persona del Obispo, quien “viene a hablarnos, a convocarnos, a corregirnos, a alentarnos. Yo no he venido a una formalidad, he venido a compartir la vida de fe con ustedes. El creyente descubre por la fe la presencia de Jesús, que viene a su vida, a la vida de familia, de comunidad, de su barrio. Y Jesús me interpela, me cuestiona, me motiva, me sacude”. Por eso,  exhortó que “salgamos de acá y vayamos a misionar, tenemos una parroquia muy grande, con gente muy marginada, muy olvidada de Dios. Ustedes tienen que ir a misionar junto con el sacerdote, hay que llevar mucho amor en el corazón, llevar la esperanza que los sostiene, los moviliza, la esperanza que los hace ser creativos para  llevar a Jesús hasta el último rincón”.

“Tenemos un Dios loco de amor por nosotros”
En otro tramo de su predicación pidió al Señor “que me ayude a cumplir con mi misión, que es la misión de Jesús, quien dio su vida por nosotros. El dio la vida por mí, cómo me voy a echar para atrás. Tengo que ir para adelante, sin miedo, llevar el mensaje de paz, de amor, de fe, de esperanza al mundo. Decirle al mundo que tenemos un Dios loco de amor por nosotros”.
También animó a buscar la forma de “ser más efectivos, más incisivos en este anuncio del mensaje de Jesús a todos, especialmente a aquellos que están lejos, tanto niños, como adolescentes, que están presos de la droga, el alcohol”.
Asimismo, compartió con la asamblea su preocupación por las personas especiales de la comunidad: “Me conmovió ver tantos discapacitados, estoy muy dolido, y eso significa que hay muy mucha miseria. Son seres humanos, y nosotros no podemos estar indiferentes a ellos. Son muchos y hace falta la solidaridad de todos para acompañar a esas familias que tienen discapacitados en demasía. Ahí falta amor cristiano, falta fe, falta esperanza. Por eso, hermanos queridos, les ruego de corazón, pídanle al Sagrado Corazón de Jesús que seamos más humildes, cercanos, que nos conmueva el dolor y las dificultades del otro, que no nos quedemos indiferentes”.

Antes de la bendición final, todos los presentes saludaron a Doña Ramona Córdoba, miembro del Apostolado de la Oración y colaboradora de la parroquia, quien dio gracias a Dios por sus 90 años de vida  y recibió un ramo de flores de regalo.

Los restos de Mons. Elmer Miani arribarán el lunes a la mañana

Los restos mortales del Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Osmar Miani, arribarán a la ciudad capital, el lunes 26, alrededor de las 9.00, para ser velados en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, lugar que fuera su cátedra durante los años que estuvo al frente de la Iglesia local.


Por su parte, el martes 27 a las 11.00 será la misa de cuerpo presente, presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, y concelebrada por sacerdotes del clero catamarqueño. Posteriormente recibirá cristiana sepultura en el mismo Santuario Mariano. 

domingo

Falleció Mons. Elmer Osmar Miani

Este domingo 25 de mayo, a las 18.05, en la provincia de Córdoba, falleció el Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Osmar Ramón Miani, quien gobernó la diócesis catamarqueña durante 17 años. Sus restos serán trasladados a la ciudad capital de Catamarca para ser sepultados en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle.
Mons. Miani tenía 81 años de edad, cumplidos el pasado 23 de abril, ocasión en que un grupo de sacerdotes de Catamarca viajó expresamente para compartir con él este acontecimiento en su lugar de residencia, el Hogar San Camilo de Lelis, ubicado en la localidad de Argüello, de la provincia de Córdoba.
El Obispo Emérito había nacido en Villa Concepción del Tío, provincia de Córdoba, el 23 de abril de 1933. Fue ordenado sacerdote el 20 de setiembre de 1958; elegido Obispo Titular de Ceciri y Auxiliar de Córdoba, el 7 de noviembre de 1983 por Juan Pablo II; ordenado obispo el 12 de diciembre de 1983 en Córdoba por el cardenal Raúl Francisco Primatesta, Arzobispo de Córdoba (co-consagrantes: Mons. Cándido Genaro Rubiolo, Arzobispo de Mendoza y Mons. Jesús Arturo Roldán, Obispo Auxiliar de Córdoba; trasladado como Obispo Diocesano de Catamarca el 19 de diciembre de 1989, tomó posesión el 3 de marzo de 1990; renunció por edad el 27 de diciembre de 2007.

El Obispo presidirá la misa en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús
La Iglesia de Catamarca, agradecida por su intensa acción pastoral durante su episcopado, eleva súplicas al Padre por el eterno descanso de su alma en todas las misas que se celebran en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle y los templos del territorio diocesano.
Hoy a las 20.00, en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, donde se encuentra finalizando su visita pastoral, el Obispo de Catamarca, Mons. Luis Urbanc, presidirá la Santa Misa rogando por el alma de su antecesor.

Su despedida: “Mi corazón y mi oración no tienen otra meta que la Iglesia de Catamarca”

El lunes 28 de mayo de 2012, al día siguiente de la fiesta de Pentecostés, el Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Osmar Miani, se despidió de la diócesis, luego de permanecer en la tierra de la Virgen del Valle durante 22 años y 17 en el gobierno eclesiástico, al que renunció debido a problemas de salud.

Desde el ambón dio su mensaje
El día anterior, celebró la Santa Misa en cuya homilía, Mons. Miani dijo: “Mi despedida transitoria de Catamarca la quiero hacer desde la perspectiva de Pentecostés. Después de 22 años de compartir con ustedes, en este momento, mis fuerzas me dicen que tengo que buscar otra posibilidad de vida. Lo que hice, lo hice, y el Espíritu de Dios sabrá discernir si lo hice bien o mal. Espero que la misericordia del Señor juzgue bondadosamente lo que hice. De ustedes me quiero despedir simplemente con un ‘muchas gracias’, y un ‘perdón’ por todo lo malo que he hecho”.

El aplauso de los presentes
Luego recalcó emocionado: “Yo no estaré aquí, pero yo soy obispo de aquí. No soy  el obispo que ejerce la responsabilidad pastoral, pero cuando me ordené obispo y cuando llegué a Catamarca, me dieron un anillo, que me decía que ésta era mi esposa muy amada. No estaré aquí, sin embargo, seguiré caminando con la Diócesis de Catamarca. Mi corazón y mi oración no tienen otra meta, no tienen otro destino, no tienen tampoco otras expectativas. Lo único que me queda como expectativa es simplemente que la Iglesia de Catamarca crezca como cuerpo de Cristo en la línea que nos mostró hoy la Carta de Pablo a los Corintios sobre el cuerpo místico de Jesucristo. Es lo único que tiene sentido, y esto es también lo único que le da sentido a mi vida ahora. Con mi gratitud, mi cariño, les dejo mis saludos, a todos, mis ‘muchas gracias’ y a todos pido perdón”.
Hacia el final imploró: “Que la Virgen del Valle sostenga, alimente, anime con los apóstoles pidiendo a Jesús la gracia del Espíritu para que ésta sea la Iglesia de Jesús ahora, aquí en la tierra, y para siempre gloriosa en el cielo, donde estaremos todos juntos con la ayuda de Dios”.

Sus palabras fueron cerradas con un fuerte y sostenido aplauso de la asamblea, que inundó el recinto sagrado.

Mons. ELMER OSMAR RAMON MIANI

q.e.p.d.
Falleció el 25 de mayo de 2014

“Felices los que mueren en el Señor porque sus obras los acompañan”, Apoc. 14, 13.


El Obispo Diocesano de Catamarca, Mons. Luis Urbanc, y el Clero de Catamarca participan con profundo dolor y esperanza cristiana la partida a la Casa del Padre del Obispo Emérito de Catamarca, Mons. Elmer Osmar Ramón Miani. Agradecen su entrega generosa a esta Iglesia particular a la que sirvió con fidelidad desde su ministerio episcopal, y elevan oraciones por el eterno descanso de su alma.

Mons. Urbanc: “La Iglesia siempre acompaña con su trabajo y oración el crecimiento de la Patria”

El templo de la Sagrada Familia, ubicado en el barrio Villa Cubas, fue el lugar elegido para dar gracias a Dios por el cumpleaños N° 204 de la Patria, durante la Santa Misa presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, en la soleada mañana dominical. En torno al altar se congregaron las principales autoridades provinciales, encabezadas por la Señora Gobernadora, Dra. Lucía Corpacci, quien estuvo acompañada por su gabinete; municipales, entre ellas la presidenta del Concejo Deliberante de San Fernando del Valle de Catamarca, Srta. María Jimena Herrera; miembros de los poderes Legislativo y Judicial; jefes de las fuerzas de seguridad; y vecinos del sector, quienes se sumaron gozosos a esta acción de gracias.

En el inicio de su homilía, Mons. Urbanc se refirió a la Palabra que Dios correspondiente al sexto domingo de Pascua, expresando que “en medio de un mundo en el que todo parece cambiar, y no siempre para bien; en el que lo que antes era malo ahora parece ser bueno; en el que cada uno pretende tener su propia verdad, o peor aún cuando ya se ha renunciado a la búsqueda o al reconocimiento de la verdad; en el que la libertad es muchas veces pretexto para desenfrenos de toda clase; en el que los valores son relativizados o negados, la Iglesia, como atenta y obediente discípula, cuenta con el Maestro interior que, entre los avatares de la historia, nos lleva hacia la plenitud de la verdad”.


Con espíritu fraterno y solidario

En otro tramo de su predicación, el Pastor Diocesano se explayó sobre la fecha patria que celebramos, no sin antes recordar que “en nuestro país, desde el primer gobierno patrio, se celebra el Te Deum todos los 25 de mayo, agradeciendo a Dios por el surgimiento de la Nación Argentina, que proclamaría su independencia formal y en clave federal, el 9 de julio de 1816, en San Miguel de Tucumán. En su historia, la Iglesia siempre ha acompañado con su trabajo y oración el crecimiento de la Argentina, promoviendo el desarrollo integral de sus habitantes”.
Luego enfatizó que “la Patria es un don que hemos recibido, la Nación una tarea que nos convoca y compromete nuestro esfuerzo. Asumir esta misión con espíritu fraterno y solidario es el mejor modo de celebrar el Bicentenario de nuestra Patria, 2010 - 2016. Los cristianos invitamos a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a unirse a nosotros en la oración para invocar al Señor, que es la fuerza de su pueblo, y a pedirle por nuestra querida Patria argentina: Salva a tu pueblo y bendice tu herencia; apaciéntalos y sé su guía para siempre".

Asimismo, compartió una serie de máximas en torno a la Patria, que luego dejó en manos de la Señora Gobernadora el texto completo de su prédica.
Para finalizar puso bajo el cuidado de la Sagrada Familia de Nazareth, Patrona de la parroquia anfitriona, “a nuestros niños y adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos, enfermos y desocupados, adictos y privados de libertad, profesionales y empresarios, docentes y médicos, políticos y gobernantes, pobres y ricos, periodistas y artistas, policías, soldados y gendarmes, a fin de que todos vivamos en paz, unión, amor, equidad, prosperidad y amistad en este bendito suelo argentino”.

Continuando con la celebración, las autoridades presentes acercaron al altar los dones del pan y del vino, intercambiaron el saludo de paz, recibieron la Sagrada Eucaristía y recibieron la bendición final. La celebración se vivió en un clima fraterno y con vivas a la Patria.  

Alrededor de mil participantes en el Encuentro de Niños y Adolescentes

El sábado 24 de mayo, en el Predio Ferial Catamarca, se llevó a cabo el Encuentro Diocesano de Niños y Adolescentes, que reunió a cerca de mil personas provenientes de distintos puntos de la diócesis catamarqueña, entre los que se contaron niños y adolescentes de las parroquias y colegios confesionales, padres, catequistas, docentes, coordinadores de grupo, secretarios, servidores y 14 sacerdotes acompañando a los fieles de sus comunidades. La convocatoria se inscribe entre las acciones con motivo del Año de la Niñez y la Adolescencia, en el marco de la Misión Diocesana Permanente que transita la Iglesia en Catamarca.

Desde las primeras horas del día, comenzaron a arribar las delegaciones al Predio Ferial con banderas, pañuelos y bufandas, pintando de los colores misioneros la fresca mañana. Mientras el equipo de secretaría acreditaba a los recién llegados, el grupo Yanai Ministerio de Música y miembros de la Pastoral del Colegio del Carmen y San José animaban el ingreso al salón donde se desarrollaron las actividades.

El acto de apertura dio inicio con el ingreso de la imagen del Niño Jesús hasta el frente del escenario, y la oración de la mañana, invocando al Espíritu Santo para que se haga presente en sus corazones y les permita aprovechar del encuentro, que fue presidida por el Pbro. Sergio Chumbita, Director Diocesano de las Misiones y responsable de la organización de la convocatoria. Luego rezaron y cantaron a la Virgen María, Madre de Jesús y de todos los cristianos.
A continuación, alumnos del Colegio del Carmen, acompañados por el Prof. Guillermo Bordón, brindaron una representación teatral referida a distintas situaciones que viven a menudo en sus hogares los niños y los adolescentes. Este fue el eje motivador del trabajo grupal que tuvo lugar seguidamente. Los grupos fueron conformados por niños o adolescentes de diferentes parroquias para una mejor integración y estuvieron bajo la coordinación de
catequistas, misioneros, docentes y agentes de pastoral, quienes se prepararon con antelación para facilitar y promover la participación de todos.
En la primera etapa del trabajo, denominada Catequesis Misionera, se creó un espacio de diálogo sobre las situaciones que viven cotidianamente en su familia, escuela o club, propiciándose un espacio de escucha a los chicos.
El segundo momento fue de Espiritualidad Misionera, en el que a partir de lo charlado y propuesto anteriormente, se presentaron como signos panes y peces en los que cada uno colocó una intención, un pedido o acción de gracias a Jesús, que los llama a su encuentro y siempre está dispuesto a escucharlos. Luego cada grupo elevó una oración y se bendijeron mutuamente.
 

“Somos discípulos misioneros de Jesús”

Al finalizar el trabajo en comisiones, al mediodía se celebró la Santa Misa presidida por el Pbro. Santiago Granillo, responsable de la Pastoral Diocesana de la Niñez, y concelebrada por sacerdotes venidos de los decanatos para vivir este encuentro de los predilectos de Jesús y opción de la Iglesia local. También participaron de la Eucaristía, monaguillos de todos los decanatos presentes.
Durante la Liturgia de la Palabra, participaron especialmente niños leyendo las lecturas, y el Salmo fue cantado por el Coro de Niños Municipal, dirigido por la Prof. Cecilia Colla. 
En su homilía, el P. Granillo mantuvo un fluido diálogo con los niños y adolescentes. Destacó en primer lugar que Jesús fue quien los llamó y eligió personalmente a participar del encuentro y compartir la jornada. “Él nos eligió y nos apartó en este día del mundo, nos trajo de nuestra casa, de nuestra parroquia, de nuestras comunidades para
que nosotros estemos aquí con su Madre y con muchos hermanos. Él nos eligió y por eso nosotros somos sus discípulos. Y no sólo sus discípulos sino sus discípulos misioneros, porque Él nos eligió antes de estar nosotros en el seno de nuestra mamá”. Destacó que “un discípulo de Jesús aprende de Él porque es su maestro, aprende a amar como su maestro. Y empieza a dar la vida, como Él lo hizo por todos nosotros.”
Junto a los cientos de niños y adolescentes presentes repitió a viva voz: “Somos discípulos misioneros de Jesús”, para que no lo olviden nunca. Antes de finalizar, les dejó como tarea para la vida, cinco consignas para crecer como discípulos misioneros: cuidar la amistad con Jesús, escuchar su palabra, vivir la Eucaristía con alegría, amar a la Iglesia y llevar a Jesús a los demás”.
En el momento de las ofrendas, niños y adolescentes representantes de cada decanato de la Diócesis, acercaron al altar junto a los dones de pan y vino, los trabajos realizados en los grupos: panes y pescados con sus intenciones y acciones de gracias al Señor.
Finalizada la celebración eucarística, compartieron el almuerzo a la canasta en los respectivos grupos de trabajo. Los 120 servidores del grupo Enlace-Servicio dispusieron los alimentos entre todos los presentes y estuvieron a completa disposición durante toda la jornada, para que todos pudieran vivir plenamente el encuentro.

Al retomar las actividades por la tarde, los niños y adolescentes compartieron con los miembros de su misma parroquia o colegio su experiencia de la jornada. Para finalizar, elaboraron propuestas de acciones pastorales concretas que tanto niños como adolescentes deberán realizar en sus comunidades de origen, a fin de dar a conocer lo vivido y trabajado durante el encuentro.

Como cierre del encuentro, se encomendaron a la Madre del Valle con cantos y oraciones, pidiéndole su bendición para todos los niños y adolescentes de la diócesis. Con la alegría característica de los pequeños, se despidieron unidos en Cristo.