AUDIO CELEBRACIONES - FIESTAS DE LA VIRGEN DEL VALLE

Get Adobe Flash player

sábado

Falleció el Padre Jorge Lozano


A primera hora de la tarde hoy falleció el Pbro. Jorge Lozano, quien se encontraba enfermo.
El velatorio de sus restos se realiza en el Santuario de San Roque, ubicado frente a la plaza de La Chacarita, y la Misa de cuerpo presente será mañana a las 17.00 en el mismo templo parroquial.
El Padre Lozano iba a cumplir 50 años de sacerdocio, porque fue ordenado el 15 de agosto de 1963.  En razón de su estado de salud, en octubre de 2010 pasó a ser Párroco Emérito de la Parroquia y Santuario de San Roque. Antes de ejercer sus funciones en esta comunidad de la ciudad capital estuvo 15 años en la parroquia San Francisco de Asís, con sede en la ciudad de Andalgalá. También fue Vicario Parroquial de Nuestra Señora de Belén, durante la época en que era Párroco el Pbro. Fermín Carrizo, ya fallecido.
La Iglesia de Catamarca agradece al Señor por el padre Lozano y la entrega generosa de su vida.

viernes

Mons. Urbanc: “Así como hace casi dos mil años Jesús fue físicamente agraviado, también hoy sigue padeciendo por medio de innumerables ofensas”

Con un espíritu penitencial, el 22 de febrero, segundo viernes de Cuaresma, la Iglesia de Catamarca participó de los actos en desagravio y reparación por el sacrilegio ocurrido en la Capilla del Buen Pastor, destinada a la Adoración Perpetua de Jesús presente en la Sagrada Eucaristía.
La Santa Misa fue presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Irbanc, y concelebrada por el Vicario General de la Diócesis, Pbro. Julio Quiroga del Pino, el Rector del Santuario y Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, Pbro. José Antonio Díaz, y demás sacerdotes del Decanato Capital.
Participaron el Señor Intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, Lic. Raúl Jalil; miembros de movimientos, instituciones y comunidades parroquiales, algunas de las cuales llegaron en peregrinación como el caso de la parroquia San Pío X, y fieles en general, quienes colmaron el templo catedralicio.
En el inicio de su predicación, el Señor Obispo transmitió a todos los presentes el saludo cordial de Mons. Elmer Miani, Obispo Emérito de Catamarca, quien se encuentra residiendo en la provincia de Córdoba, y luego expresó: “Hoy, como Iglesia, en todo el mundo celebramos la fiesta de la Cátedra de san Pedro. Nosotros también nos propusimos congregarnos, como laicado y presbiterio, para desagraviar y reparar por todas las ofensas que recibe Jesús en la Santísima Eucaristía… Así como Jesús, hace casi dos mil años, fue físicamente agraviado, vendido, expoliado y crucificado, así también, en nuestros días, sigue padeciendo por medio de innumerables ofensas que de tantos bautizados recibe en personas, instituciones y objetos sagrados”.
En otro tramo de su homilía dijo que “este segundo viernes de cuaresma, les decía, coincide con la fiesta de la Cátedra de san Pedro, que este año la celebramos con la particularidad de saber que la Sede Pontificia pronto estará vacante por la espontánea renuncia a ella de quien la ocupa, nuestro querido, humilde, sufrido y docto Benedicto XVI”.

Vía Crucis
Finalizada la celebración eucarística, y luego de un momento de oración frente a Jesús Sacramentado, se concretó el Vía Crucis por las calles ubicadas alrededor de la Catedral. El trayecto comprendió las calles República, Maipú, Chacabuco y Sarmiento, llegando nuevamente al Santuario Mariano. La marcha hizo una parada frente a la Capilla del Buen Pastor, donde se rezó la oración de desagravio por las ofensas a Jesús Eucaristía.

TEXTO COMPLETO DE LA HOMILÍA

Queridos hermanos:
                                        Nuevamente la sagrada Liturgia nos convoca en torno al Misterio Eucarístico en el marco de un viernes de Cuaresma.

            Hoy, como Iglesia, en todo el mundo celebramos la fiesta de la Cátedra de san Pedro. Nosotros también nos propusimos congregarnos, como laicado y presbiterio, para desagraviar y reparar por todas las ofensas que recibe Jesús en la Santísima Eucaristía. Por eso, el via crucis que, después de Misa, meditaremos por las calles de alrededor de la catedral, tendrá esta finalidad. Así como Jesús, hace casi dos mil años, fue físicamente agraviado, vendido, expoliado y crucificado, así también, en nuestros días, sigue padeciendo por medio de innumerables ofensas que de tantos bautizados recibe en personas, instituciones y objetos sagrados.

            Este segundo viernes de cuaresma, les decía, coincide con la fiesta de la Cátedra de san Pedro, que este año la celebramos con la particularidad de saber que la Sede Pontificia pronto estará vacante por la espontánea renuncia a ella de quien la ocupa, nuestro querido, humilde, sufrido y docto Benedicto XVI.
            Es oportuno que les comparta algunos pasajes de una magistral homilía de un predecesor suyo, el santo Papa León Magno, quien con sabias, profundas y clarísimas palabras explica el ‘servicio petrino’ en la Iglesia fundada por Jesucristo. Misterio para vivir y amar, más que para cuestionar y denostar.
De entre todo el mundo, sólo Pedro es elegido para ser puesto al frente de la multitud de los llamados, de todos los apóstoles, de todos los Padres de la Iglesia; pues, aunque en el pueblo de Dios son muchos los sacerdotes, muchos los pastores, a todos los rige Pedro, bajo el Supremo gobierno de Cristo. Dios, amadísimos hermanos, se dignó conceder a este hombre una grande y admirable participación en su poder; y todo aquello que quiso que los demás jefes del pueblo tuvieran en común con él se lo otorgó a través de él.
El Señor pregunta a los apóstoles qué piensa la gente acerca de él, y su respuesta concuerda en cuanto que expresa la desorientación de la ignorancia de los hombres.
            Pero tan pronto como interroga a sus discípulos sobre la convicción que ellos tienen, el primero entre ellos en dignidad es el primero también en confesar al Señor. Cuando Pedro hubo dicho a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo, Jesús le respondió: Bienaventurado eres tú, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Es decir: ‘Bienaventurado eres, porque mi Padre te ha instruido; no has sido engañado por las opiniones terrenas, sino que te ha iluminado la inspiración celestial; ni la carne ni la sangre te han proporcionado el conocimiento de mi persona, sino aquel de quien soy el Hijo único…Y yo te digo: Así como mi Padre te ha revelado mi divinidad, así quiero yo a mi vez darte a conocer tu propia dignidad: Tú eres Pedro, esto es: Yo soy la piedra inquebrantable, yo soy la piedra angular que hago de los dos pueblos una sola cosa, yo soy el fundamento fuera del cual nadie puede edificar; pero también tú eres piedra, porque por mi virtud has adquirido tal firmeza, que tendrás juntamente conmigo, por participación, los poderes que yo tengo en propiedad. Y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y los poderes del infierno no la derrotarán…Sobre esta piedra firme -quiere decir- edificaré un templo eterno, y la alta mole de mi Iglesia, llamada a penetrar en el cielo, se apoyará en la firmeza de esta fe’.
Los poderes del infierno no podrán impedir esta profesión de fe, los vínculos de la muerte no la sujetarán, porque estas palabras son palabras de vida. Ellas introducen en el cielo a los que las aceptan, hunden en el infierno a los que las niegan.
Por esto dice Jesús al bienaventurado Pedro: Yo te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares sobre la tierra será atado en el cielo, y todo lo que desatares sobre la tierra será desatado en el cielo.
Verdad es que este poder fue comunicado también a los demás apóstoles y que este decreto constitutivo concierne igualmente a todos los que rigen la Iglesia; pero, al confiar semejante prerrogativa, no sin razón se dirige el Señor a uno solo, aunque hable para todos, la autoridad queda confiada de un modo singular a Pedro porque él es constituido cabeza de todos los pastores de la Iglesia” (Sermón 4,2-3: PL 54, 149-151).

            En la primera lectura, el mismísimo primer Vicario de Cristo en la tierra, san Pedro nos señala la particularidad de su servicio apostólico: “soy pastor como los otros, pero me distingue el que soy testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe de la gloria que se va a manifestar” (cf. 1 Pe 5,1).
            Con esta autoridad, participada de Jesucristo, exhorta a todos los pastores, es decir, obispos y presbíteros, a que apacienten el pueblo de Dios de buena gana, como Dios quiere, no por ambiciones, sino con entrega generosa, hasta que recibamos el premio inmortal de la gloria (cf. 1 Pe 5,2-4).
            Querría subrayar la última recomendación que se refiere al premio final. No se refiere a un pasarla bien en este mundo, sino a la eternidad, a lo definitivo. ¡Cómo nos cuesta a todos vivir en clave de esperanza; poner toda nuestra vida en las manos de Dios; estar convencidos que lo único importante es llegar, reposar y gozar en el corazón amoroso de nuestro buen Padre Dios, que nos envió a su Hijo como camino para llegar a Él y que nos anima y fortalece en el peregrinar con su Santo Espíritu!

           
            ¡Cómo no vamos a exclamar con el salmista “El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas… Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin término!” (cf. Sal 22,1-3.6).
            También a nosotros, como a los Doce, Jesús nos pregunta: ¿Quién soy Yo para ustedes?... Notemos que la pregunta no usa un verbo utilitarista: qué valgo, qué quieren que haga por ustedes, qué les importo a ustedes, qué les gusta de mí, que sienten por mí, etc., sino que va a la esencia misma de la persona: ¿Quién soy?, es decir, ¿me conocen?, ¿me conoces?... ¿Estamos capacitados para responder concienzudamente “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”, con todo lo que de convicciones, actitudes y compromisos conlleva semejante afirmación? (cf. Mt 16,13-19).
            Teniendo como trasfondo la dolorosa y nefasta experiencia de haber sido partícipes de la humillación sufrida por Cristo con la profanación de la Eucaristía días atrás, ¿tenemos la certeza de que la palabra de Cristo es veraz y omnipotente cuando nos dice que los poderes del infierno no prevalecerán contra su Esposa, la Iglesia, de la que somos miembros?...¿Creemos realmente en el poder infinito de Cristo y que, si estamos unidos cordial y efectivamente a Él, participamos de su Gloria y Victoria?

            Amados hermanos, en una media hora, estaremos caminando por las calles de nuestra querida ciudad de san Fernando, meditando sobre el acto de amor más grande que la humanidad haya podido experimentar: ‘el Hijo de Dios hecho hombre que se entrega libremente en las crueles manos de los hombres para saldar, de una vez para siempre, la peor de las deudas que las creaturas humanas contrajimos con el Creador desde los orígenes’. Precisamente, este misterio de amor, Él mismo quiso dejarlo como memorial hasta el fin del mundo con estas palabras: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía» (Lc 22,19).
            Esto es lo que celebramos, adoramos y trasmitimos a las futuras generaciones en cada Eucaristía, en cada instante que dedicamos para una visita al santísimo y en cada momento que ocupamos para hacer que nuestros niños, adolescentes y jóvenes comprendan, valoren y amen a Cristo presente en los sagrarios y en cada ser humano, por más vil que sea, ya que también Él ha dicho: “Les aseguro que todo lo que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo” (Mt 25,40).
            Nuestros conciudadanos necesitan nuestro testimonio de amor a Cristo. No olvidemos las palabras de Jesús: “Quien se avergonzare de mí y de mis enseñanzas ante los hombres, Yo también me avergonzaré de él ante mi Padre celestial” (Lc 9,26).
 ¡En verdad, esto no se lo deseo a nadie, ni a mí mismo!

Por tanto, acudamos con confianza a nuestra Madre del Valle para ser fieles al llamado que el Señor nos hace en este tiempo cuaresmal de llegar a ser auténticos y entusiastas discípulos-misioneros el resto de nuestra vida terrena para que cuantos más crean, y creyendo participen de los bienes salvíficos ofrecidos para todos. ¡Así sea!

jueves

Laicos emiten documento e invitan a participar del acto de desagravio por la profanación del Santísimo

Durante una conferencia de prensa concretada esta mañana en dependencias del Santuario y Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, los laicos de distintos movimientos e instituciones de la Diócesis de Catamarca dieron a conocer un documento referido a la profanación sufrida el miércoles 30 enero en la Capilla del Buen Pastor, e invitaron al acto central de reparación, que tendrá lugar el viernes 22 de febrero a las 20.00, en el altar mayor de la Catedral Basílica.
Acompañados por varios miembros de movimientos e instituciones laicales, los encargados de brindar los detalles fueron el Ing. Adolfo Agüero, el Lic. Alberto Segura y la Sra. Laura Díaz de Bustamante, quienes comentaron el origen del documento, indicando que “responde a la inquietud, al dolor, a la pena que causó la profanación que sufrió la Capilla de las Hermanas del Buen Pastor. Viene a ser la gota que colmó el vaso, porque ya se hicieron muchas profanaciones en Catamarca, y hablando con muchos católicos en la calle coincidíamos en el sentimiento de mucho dolor, como que hubieran insultado a nuestros padres. Comenzamos a reunirnos muchos católicos a expresar ese dolor como un movimiento espontáneo de reparación, de desagravio al Maestro Jesús, a nuestro Dios”.
El documento “Al pueblo de Dios que peregrina en Catamarca” expresa: “Los laicos comprometidos en esta Iglesia particular de Catamarca queremos expresar públicamente el profundo dolor que nos agobia por la profanación del Santísimo Sacramento producida el día miércoles 30 de enero en la Capilla del Buen Pastor. La presencia viva de Dios que en forma perpetua estaba allí, esperándonos en todo momento, hoy ya no está. Manifestamos que nos sostiene la esperanza de que Dios, rico en misericordia, permitió ser humillado nuevamente en Catamarca, como lo fue en El Calvario, para que tal vez tomemos conciencia de otras formas cotidianas de profanación como son la indiferencia, la tibieza y la falta de fe y amor”.
Asimismo, indica que “la Eucaristía es el tesoro más preciado de la Iglesia. En Ella está real, vivo y permanentemente presente el Señor, Dios y hombre verdadero… Para nosotros, católicos, la adoración al Señor en el Santísimo Sacramento es el momento más precioso y sagrado. Nos arrodillamos frente a Él con toda nuestra pequeñez y miseria, reconociendo en su grandeza, su amor incondicional e infinita misericordia porque Él es el Camino, la Verdad y la Vida”.

Acto de desagravio en la Catedral

En otro párrafo afirma que “el robo de la Custodia, el Sagrario, los Copones y la extracción de la Eucaristía configuran una grave profanación del Santísimo Sacramento, que hiere las más profundas convicciones religiosas de la grey católica”. Por ello “como actos de desagravio participemos con mayor devoción de la Cuaresma y la Semana Santa, y de la Santa Misa y posterior Vía Crucis, que se realizará el viernes 22 de febrero a las 20.00 en la Iglesia Catedral, en reparación”.
Asimismo, invitan a adorar al Señor, todos los días en la Capilla del Santísimo Sacramento de la Catedral Basílica a las 9.00 y 18.00.
También manifestaron que es intención poner nuevamente en funcionamiento la Capilla de la Adoración Perpetua, con el aporte de todos los cristianos de Catamarca. “Que en cada pedacito de esa Capilla esté también presente un pedacito de nuestro corazón, sentimiento, pensamiento y amor en esa adoración perpetua que le hacemos a nuestro Señor Jesucristo. Esa es nuestra intención. Reparar y poner en funcionamiento la capilla significa también trabajar sobre la seguridad y otros detalles”.

DOCUMENTO TEXTUAL

Al pueblo de Dios que peregrina en Catamarca
Los laicos comprometidos en esta Iglesia particular de Catamarca, queremos expresar públicamente el profundo dolor que nos agobia por la profanación del Santísimo Sacramento producida el día miércoles 30 de enero en la Capilla del Buen Pastor. La presencia viva de Dios que en forma perpetua estaba allí, esperándonos en todo momento, hoy ya no está.
Manifestamos que nos sostiene la esperanza de que Dios rico en misericordia, en quien creemos y por quien existimos, permitió ser humillado nuevamente en Catamarca, como lo fue en El Calvario, para que tal vez tomemos conciencia de otras formas cotidianas de profanación como son la indiferencia, la tibieza y la falta de fe y amor.
El centro de nuestra fe es Cristo Jesús, quién donó su vida por todos nosotros y  nos regala su cuerpo, sangre, alma y divinidad. Se encuentra  vivo  y presente en la Eucaristía, hasta el fin del mundo. La Eucaristía es el tesoro más preciado de la Iglesia. En Ella está real, vivo y permanentemente presente el Señor, Dios y hombre verdadero.
En la Hostia consagrada Dios mismo sale a nuestro encuentro, nos llama, nos espera, nos regala su compañía, su consuelo… y se ofrece como comida para unirse a nosotros. Él es el único Pan que nos sacia, alimenta y da paz a nuestra vida.
¿Por qué los cristianos católicos adoramos al Santísimo Sacramento?
Para nosotros, católicos, la adoración al Señor en el Santísimo Sacramento, es el momento más precioso y sagrado. Nos arrodillamos frente a Él con toda nuestra pequeñez y miseria, reconociendo en su grandeza, su amor incondicional e infinita misericordia porque Él es el Camino, la Verdad y la Vida.
Adoramos, alabamos y peticionamos al Señor de nuestra vida, al Rey de reyes; y en cada encuentro le entregamos junto al pedido de nuestras necesidades, todo nuestro amor, lo que somos y tenemos, todo nuestro ser.
 El Papa Benedicto XVI nos recuerda que: “La adoración es un reconocimiento lleno de gratitud, que parte del corazón y que requiere todo el ser, porque, sólo adorando y amando a Dios sobre todas las cosas el hombre se puede realizar plenamente”.
Cada encuentro es oración de alabanza y de glorificación a Dios. Nos unimos a Él en espíritu y verdad. Ante su presencia amorosa recibimos innumerables gracias, y su luz penetra en nosotros obrando en nuestros corazones y transformando nuestras vidas.
Desagravio y Reparación: el robo de la Custodia, el Sagrario, los Copones y la extracción de la Eucaristía configuran una grave profanación del Santísimo Sacramento, que hiere las más profundas convicciones religiosas de la grey católica. Como actos de desagravio participemos con mayor devoción de los actos de Cuaresma y Semana Santa y de la Santa Misa y posterior Vía Crucis, que se realizará el viernes 22 de febrero a las 20.00 en la Iglesia Catedral en reparación.
Asimismo invitamos a adorar al Señor, todos los días en la Capilla del Santísimo Sacramento de la Catedral Basílica a las 9.00 y 18.00.
En este Año de la Fe propuesto por el Santo Padre, y Año de la Juventud adoptado por la misión permanente a nivel diocesano, meditemos y hagamos crecer en nuestros corazones  las verdades inscriptas en el Credo Niceno-Constantinopolitano.
Recordemos con esperanza y confianza lo que dijo Jesús: “Estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo”.
Como hijos de Dios ocupemos el puesto que el Señor nos ha señalado.
¡Nada de volver la cara atrás!
¡Nada de cruzarse de brazos!
¡Nada de estériles lamentos!
“Y aunque todos te abandonen… yo no, Señor” (Beato Manuel González, UNER).





Catequistas del Valle Central participaron de un retiro

Los días sábado 16 y domingo 17 de febrero se realizó en Emaús un retiro kerygmático, con la participación de coordinadores de catequesis y catequistas de las parroquias de la Capital y de San Isidro Labrador (Valle Viejo), San José (Fray Mamerto Esquiú) y Nuestra Señora del Rosario (Paclín).
El mismo estuvo guiado por el Pbro. Claudio Castricone, de la Arquidiócesis de Rosario (Santa Fe), quien realiza esta tarea desde hace varios años en diversas comunidades, y la delegada de la Catequesis de la Región NOA, María del Valle Manchinu. Contaron con la colaboración del Pbro. Julio Murúa, responsable de la Catequesis en la Diócesis de Catamarca, seminaristas y miembros de la Junta de Catequesis. El servicio a los participantes estuvo a cargo de miembros del Movimiento de Cursillos de Cristiandad y del Grupo Scout San Francisco Javier.
La temática del encuentro fue el anuncio gozoso de la Buena Noticia, para hacerla calar hondo en la mente y el corazón de los catequistas, a fin de que pudieran tener un encuentro personal con Cristo vivo que los lleve al mundo como hombres nuevos.
Este anuncio se completó con sentidas celebraciones en las que los asistentes pudieron renovar los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía. Y como la conversión estaría como incompleta sin la confesión, todos los catequistas pudieron celebrar el sacramento de la Reconciliación.
El retiro culminó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el Obispo Diocesano. Mons. Luis Urbanc, en la que instó a los catequistas a renovar la tarea pastoral en sus parroquias para que la catequesis no se reduzca a la preparación para recibir un sacramento sino que pueda ser una verdadera iniciación cristiana, como aprendizaje gradual en el conocimiento, amor y seguimiento de Jesucristo.
“Evangelizar significa anunciar la Buena Noticia. Y la Buena Noticia que el cristiano comunica al mundo es que Dios, el único Señor, es misericordioso con todas sus criaturas, ama al hombre con un amor sin límites y ha querido intervenir personalmente en su historia por medio de su Hijo Jesucristo, muerto y resucitado por nosotros, para liberarnos del pecado y de todas sus consecuencias y para hacernos partícipes de su vida divina” (Juan Pablo II- homilía en Veracruz, México- Lunes 7 de mayo de 1990).

lunes


La parroquia San Pío X se suma al acto de desagravio por el robo del Santísimo Sacramento


El Cura Párroco y el Vicario Parroquial de San Pío X, Pbros. Rogelio Suárez y Luis Páez, invitan a toda la comunidad a sumarse a la convocatoria, que realizó el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, para desagraviar el acto sacrílego del robo del Santísimo Sacramento del Altar de la Capilla del Buen Pastor. La misma será el viernes 22 de febrero, durante la Santa Misa de las 20.00, en la Catedral Basílica.
Adhiriendo a esta propuesta, los fieles de esa comunidad parroquial se reunirán a las 18.00 en la Capilla de San Ramón, para caminar hasta el Santuario y Catedral Basílica, rezando el Vía Crucis en el trayecto.

Conferencia de prensa en la Catedral

Invitamos a los distintos medios de comunicación a la conferencia de prensa, que se ofrecerá el jueves 21 de febrero, a las 9.30, en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle.
En la oportunidad, los laicos darán a conocer un comunicado con motivo del acto central de desagravio por el sacrilegio cometido en la capilla de la Adoración Perpetua. 
Desde ya agradecemos su presencia.

OBISPADO DE CATAMARCA

jueves

Mons. Urbanc: “Profundicemos nuestro camino de conversión, arrepentimiento y cambio para revitalizar nuestra fe”


Con el Miércoles de Ceniza dio inicio la Cuaresma, tiempo que prepara para la celebración de la Pascua de Resurrección. En la Diócesis de Catamarca tuvo una particularidad, ya que en todos los templos, al finalizar la Santa Misa, se realizó un momento de Adoración Eucarística, como desagravio por la profanación sufrida en la Capilla de la Adoración Perpetua.
En la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, presidió la Santa Misa, concelebrada por el Vicario General de la Diócesis, Pbro. Julio Quiroga del Pino, y el Rector del Santuario y Catedral Basílica, Pbro. José Antonio Díaz, en el transcurso de la cual se concretó el rito de la imposición de las cenizas.

A continuación, el texto completo de la homilía.


Queridos hermanos:
                                         La Liturgia nuevamente nos invita a que, durante cuarenta días, en un marco de penitencia, ayuno, oración y caridad operante, profundicemos nuestro camino de conversión, arrepentimiento y cambio para revitalizar nuestra fe.
            Durante la Cuaresma, a la vez, nos preparamos para celebrar el acontecimiento de la Muerte de Cristo en la Cruz y su Resurrección, con el cual el amor de Dios redimió al mundo e iluminó la historia; por tanto, la aprovechemos para entrar en su corazón de Padre y así poder amar a cada ser humano que encontremos en nuestra vida.
            Somos peregrinos, es decir, estamos de paso por este mundo, pero acechados por la tentación de creer que somos de aquí y por eso, consciente o inconscientemente, acomodamos la vida a esta falsa perspectiva. Es verdad que no podemos vivir como fugitivos apáticos, ya que Dios nos puso para cuidar su creación, pero, por esto debemos tener bien claro que nuestra meta está en el mismo corazón de la Santísima Trinidad, y desde este misterio de comunión debemos programar nuestros objetivos, actividades, esfuerzos e ideales. De lo contrario no obtendremos ni lo uno ni lo otro.

            *Hoy es Miércoles de Ceniza. Día especialmente puesto en relieve a fin de que por un corte nos percatemos que hay cosas muy importantes que estamos descuidando y que volvamos nuestra atención sobre ellas y ayudemos a otros a que lo hagan, ya que este ajuste todos lo necesitamos, pues en ello se juega nuestra felicidad.
            *Además, este día lo dispuse como un gran momento para expresar públicamente nuestro desagravio al blasfemo delito de la profanación de la Eucaristía, perpetrado por algunos hermanos nuestros; les pido que sigamos rezando para que se arrepientan del sacrilegio que cometieron. Agradezco a todos los que, desde el fatídico día, se han puesto en permanente oración de reparación y han expresado así el repudio del ilícito. El Señor de la Sagrada Eucaristía los bendiga y nos conceda la gracia de más adoradores.
            *También se suma la noticia de que el Santo Padre, Benedicto XVI, ha madurado la decisión de dar un paso al costado en la conducción de la Diócesis de Roma y por ende del ministerio Petrino. Recemos para que el Buen Pastor, que le confió hace casi 8 años este servicio, lo reconforte y premie abundantemente ya aquí y en la eternidad. ¡Demos gracias a Dios por el regalo que hizo a la Iglesia y al mundo en la persona y ministerio de este Sumo Pontífice, el ‘dulce Cristo de la tierra’!
            La Palabra de Dios es muy elocuente en el llamado que nos hace a la conversión. A través del profeta Joel nos urge: “vuelvan a mí de todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos. Desgarren su corazón y no sus vestiduras, y vuelvan al Señor, su Dios, porque él es bondadoso y compasivo, lento para la ira y rico en fidelidad, y se arrepiente de sus amenazas… prescriban un ayuno, reúnan al pueblo, congreguen a los ancianos y reúnan a los niños. ¡Que los recién casados salgan de su lecho nupcial!...Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, y digan: ¡Perdona, Señor, a tu pueblo!” (Joel  2,12-17). De esta manera se nos indica que no debemos poner el acento en las prácticas externas, sino en la interioridad, puesto que desde dentro debe venir el cambio para que sea auténtico y edificante todo lo que hagamos. Es urgente la interiorización y reflexión de nuestra fe en medio de tanta superficialidad, liviandad y supersticiones con que se vive.
            En este sentido el Papa nos recuerda que las ejercitaciones cuaresmales, en este Año de la Fe, tienen que ayudarnos a relacionar la fe y la caridad, es decir, el ‘creer’ y el ‘amar’, puesto que son inseparables. “La fe es conocer la verdad y adherirse a ella (cf. 1 Tm 2,4); la caridad es «caminar» en la verdad (cf. Ef 4,15). Con la fe se entra en la amistad con el Señor; con la caridad se vive y se cultiva esta amistad (cf. Jn 15,14s). La fe nos hace acoger el mandamiento del Señor y Maestro; la caridad nos da la dicha de ponerlo en práctica (cf. Jn 13,13-17). En la fe somos engendrados como hijos de Dios (cf. Jn 1,12s); la caridad nos hace perseverar concretamente en este vínculo divino y dar el fruto del Espíritu Santo (cf. Ga 5,22). La fe nos lleva a reconocer los dones que el Dios bueno y generoso nos encomienda; la caridad hace que fructifiquen (cf. Mt 25,14-30)” (Mensaje de Cuaresma, 2013, n° 2c)… “Una fe sin obras es como un árbol sin frutos: estas dos virtudes se necesitan recíprocamente. La Cuaresma, con las tradicionales indicaciones para la vida cristiana, nos invita precisamente a alimentar la fe a través de una escucha más atenta y prolongada de la Palabra de Dios y la participación en los sacramentos y, al mismo tiempo, a crecer en la caridad, en el amor a Dios y al prójimo, también a través de las indicaciones concretas del ayuno, de la penitencia y de la limosna” (ibid, n° 3d)… “La fe, don y respuesta, nos da a conocer la verdad de Cristo como Amor encarnado y crucificado, adhesión plena y perfecta a la voluntad del Padre e infinita misericordia divina para con el prójimo; la fe graba en el corazón y la mente la firme convicción de que precisamente este Amor es la única realidad que vence el mal y la muerte. La fe nos invita a mirar hacia el futuro con la virtud de la esperanza, esperando confiadamente que la victoria del amor de Cristo alcance su plenitud. Por su parte, la caridad nos hace entrar en el amor de Dios que se manifiesta en Cristo, nos hace adherir de modo personal y existencial a la entrega total y sin reservas de Jesús al Padre y a sus hermanos. Infundiendo en nosotros la caridad, el Espíritu Santo nos hace partícipes de la abnegación propia de Jesús: filial para con Dios y fraterna para con todo hombre (cf. Rm 5,5). La relación entre estas dos virtudes es análoga a la que existe entre dos sacramentos fundamentales de la Iglesia: el Bautismo y la Eucaristía. El Bautismo (sacramento de la fe) precede a la Eucaristía (sacramento de la caridad), pero está orientado a ella, que constituye la plenitud del camino cristiano. Análogamente, la fe precede a la caridad, pero se revela genuina sólo si culmina en ella. Todo parte de la humilde aceptación de la fe («saber que Dios nos ama»), pero debe llegar a la verdad de la caridad («saber amar a Dios y al prójimo»), que permanece para siempre, como cumplimiento de todas las virtudes (cf. 1 Co13,13)” (ibid, n 4b-c).
            En la segunda lectura el llamado a la conversión es particularmente apremiante: “Nosotros somos embajadores de Cristo, y es Dios el que exhorta a los hombres por intermedio nuestro. Por eso, les suplicamos en nombre de Cristo: Déjense reconciliar con Dios. A Aquel que no conoció el pecado, Dios lo identificó con el pecado en favor nuestro, a fin de que nosotros seamos justificados por Él.  Y porque somos sus colaboradores, los exhortamos a no recibir en vano la gracia de Dios” (2 Cor 5,20-6,1).
            Así se nos enseña que necesitamos de la mediación de la Iglesia, la comunidad que cree, espera y ama, para que logremos una conversión profunda, duradera y fecunda… A propósito otro pasaje del mensaje papal: “En la Iglesia, contemplación y acción, simbolizadas de alguna manera por las figuras evangélicas de las hermanas Marta y María, deben coexistir e integrarse (cf. Lc 10,38-42). La prioridad corresponde siempre a la relación con Dios y el verdadero compartir evangélico debe estar arraigado en la fe (cf. Audiencia general, 25-4-2012). A veces, de hecho, se tiene la tendencia a reducir el término «caridad» a la solidaridad o a la simple ayuda humanitaria. En cambio, es importante recordar que la mayor obra de caridad es precisamente la evangelización, es decir, el «servicio de la Palabra». Ninguna acción es más benéfica y, por tanto, caritativa hacia el prójimo que partir el pan de la Palabra de Dios, hacerle partícipe de la Buena Nueva del Evangelio, introducirlo en la relación con Dios: la evangelización es la promoción más alta e integral de la persona humana. Como escribe el siervo de Dios, el Papa Pablo VI, en ‘Populorum progressio’, ‘el primer y principal factor de desarrollo es el anuncio de Cristo’ (cf. n.16). La verdad originaria del amor de Dios por nosotros, vivida y anunciada, abre nuestra existencia a aceptar este amor haciendo posible el desarrollo integral de la humanidad y de cada hombre (ibid, n° 3b).
            Por tanto, hermanos, ya que ‘éste es el tiempo favorable y éste es el día de la salvación’ (2 Cor 6,2), aboquémonos a poner en práctica las enseñanzas de Jesús, de tal manera que nuestra caridad, oración y ayuno broten de reales convicciones interiores, fruto de nuestra docilidad al Espíritu Santo (cf. Mt 6,1-6.16-18).
            La Virgen del Valle nos ayude a poner la centralidad de nuestras vidas en la celebración, recepción y adoración de la Sagrada Eucaristía y a entrar con buen ánimo en este camino de conversión para impulsar mejor la Misión Diocesana Permanente, por medio de la renovación de todos, en especial, la de nuestros jóvenes. Así sea.

miércoles

Mons. Luis Urbanc presidió las festividades de la Virgen de Lourdes


El Obispo Diocesano de Catamarca, Mons. Luis Urbanc, presidió las festividades en honor de Nuestra Señora de Lourdes, concretadas el pasado lunes en la localidad de El Rodeo, departamento Ambato. En la oportunidad, estuvo acompañado por el Párroco local, Pbro. Bernardo Canal Feijóo, otros sacerdotes y seminaristas.
La ceremonia comenzó a las 20.00 con una procesión con antorchas, que partió desde la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria hasta la gruta de la Virgen de Lourdes, ubicada a unos 600 metros en un bajo donde funcionara en otros tiempos la casa de los padres lourdistas. Allí, a la luz de cientos de antorchas, Mons. Urbanc presidió la celebración eucarística.
En el momento de la Comunión, el Señor Obispo, rompiendo toda formalidad, se mezcló entre los fieles para repartir personalmente la Santa Eucaristía, gesto que emocionó a los presentes.
Al término de la celebración, el Párroco Canal Feijóo agradeció la colaboración de Municipalidad de El Rodeo para la realización del oficio religioso, con aportes de sillas, iluminación y acondicionamiento del predio en la persona de Marcos Vega, responsable del área de Turismo de la comuna ambateña.

lunes

Cinco nuevos novicios franciscanos


El pasado sábado 9 de febrero, se llevó adelante la apertura oficial del noviciado 2013 en el Convento de San Francisco de la ciudad capital. En la oportunidad, cinco jóvenes fueron admitidos por la Orden de Frailes Menores de Argentina.
La ceremonia se llevó a cabo en la intimidad del convento de la manzana franciscana local, y fue presidido por el maestro de novicios Fray Fernando Lapierre.
Los jóvenes fueron admitidos por el delegado del Ministro Provincial de la Orden Fray Antonio Mancuello, quien además es Guardián del convento local.
La ceremonia contó con la presencia de la máxima autoridad de la “Custodia de Fray Luis Bolaños”, ubicada en Paraguay, Fray Iñaqui Galarraga; además de tres frailes de la provincia de Córdoba, nueve postulantes a ser novicios y los frailes de la casa local.

Novicio catamarqueño

Varias son las novedades para este segundo año consecutivo de noviciado, ya que tendrá el carácter de internacional debido a que tres de los cinco ingresantes son paraguayos: Gabriel Gómez Talavera, Rubén Yegros Vargas y Marcos Caballero Aquino.
Otra de las novedades a remarcar es la presencia de un catamarqueño entre los novicios. Se trata de Alfredo Olveira, de 21 años de edad, egresado del Colegio Padre Ramón de la Quintana.
Finalmente, y como sucedió en el 2012, la provincia de Buenos Aires tendrá un representante, en esta ocasión se trata de Martín Vidarte.
Luego de la ceremonia, realizada en la privacidad del convento. los nuevos novicios fueron presentados públicamente en la celebración eucarística realizada en la noche del sábado en el Templo San Pedro de Alcántara.

Comunicado de la Comisión Ejecutiva: renuncia de Benedicto XVI

Habiendo tomado conocimiento de la renuncia de Benedicto XVI como Obispo de Roma y pastor supremo de la Iglesia, invitamos a todo el pueblo de Dios que peregrina en la Argentina a dar gracias a Dios por el don tan grande del ministerio del Santo Padre en estos ocho años.

Debemos dar gracias por su magisterio, sus escritos, sus catequesis, su profunda sabiduría, su testimonio de oración y contemplación, y su coraje y valentía para conducir a la Iglesia "en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe", tal como él mismo lo describe.

Estamos seguros que el ministerio papal de Benedicto XVI ha sido fecundo en acciones y palabras, y también por sus sacrificios y oración ferviente.

Finalmente, deseamos unirnos al pedido del Santo Padre, que nos dice: "Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice."

Obispos miembros de la Comisión Ejecutiva
de la Conferencia Episcopal Argentina
11 de febrero. Fiesta de Ntra. Sra. de Lourdes.

viernes

La Iglesia de Catamarca convoca a iniciar la Cuaresma con adoración a Jesús Sacramentado


Durante una conferencia de prensa concretada esta mañana en la sede episcopal, el Vicario General de la Diócesis, Pbro. Julio Quiroga del Pino, brindó detalles de los actos litúrgicos en desagravio por el sacrilegio cometido días pasados en la Capilla de la Adoración Perpetua, oportunidad en que fueron sustraídos una Custodia y el Sagrario conteniendo hostias consagradas.
El 13 de febrero, Miércoles de Ceniza, la Iglesia dará inicio a la Cuaresma, tiempo de penitencia que prepara para vivir plenamente la Pascua de Resurrección. En esta oportunidad, en cada parroquia de la Diócesis se realizará un momento de Adoración Eucarística, como acto de reparación por el sacrilegio cometido en la Capilla de la Adoración Perpetua.
Al respecto, el Padre Quiroga del Pino explicó que “el tiempo de Cuaresma es un tiempo penitencial, no un tiempo triste, todo el contrario, un tiempo alegre de esperanza para llegar a la Pascua. Pero para eso hay que prepararnos. Tenemos que limpiarnos, dejarnos purificar por el Señor”.
“La iglesia, sabiamente, propone desde los inicios el tiempo de la Cuaresma, que es signo de los 40 años de camino en el desierto, 40 días de preparación para encontrar en el Señor, que nos concede lo que nos ha prometido, que es la vida eterna, que es la vida de Dios. Para vivir en Él nos invita a hacer un camino de inicio, de purificación”, agregó.
Asimismo, invitó a que “el próximo 13 de febrero, Miércoles de Ceniza, cada uno en su parroquia acuda a la misa en el horario habitual para participar del inicio de la Cuaresma. En la Catedral, el Obispo va a presidir la Misa de 21.00”.
“Como acto reparador de aquel delito, en el tiempo penitencial que comenzamos el miércoles, queremos culminar la misa con Adoración Eucarística, ir creando en nosotros y en toda la población un mayor conocimiento de qué es la Adoración Eucarística y darnos un tiempo de practicarla. Para ir creciendo como Iglesia”, afirmó el Vicario General de la Diócesis.
Luego indicó que este tiempo penitencial “lo comenzamos con los tres pilares de la Cuaresma, que son la oración como fruto permanente y vivo de nuestra fe, entrar en diálogo permanente con Dios; el ayuno, que significa nuestra propia disposición a evitar las cosas que pueden manifestarse como prescindibles, cosas que por ahí hacemos de más, frenar mis apetitos, deseos, gustos, e ir cediendo tiempo y lugar a las acciones del Espíritu Santo. Entonces oración, ayuno y abstinencia, y también pedir la ayuda de Dios y preocuparse y ocuparse de hacer algo, una acción concreta por el otro”.

Viernes 22: acto de reparación en la Catedral

Por su parte, el 22 de febrero, segundo viernes de Cuaresma, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, convoca a todos los fieles a participar de la Santa Misa de las 21.00, en la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, que será concelebrada por todos los sacerdotes del Decanato Capital, como acto de desagravio por el sacrilegio ocurrido en la Capilla de la Adoración Perpetua.
El sacerdote manifestó que el robo ocurrido es “un acto sacrílego, que atenta contra la vida de la gracia y contra el mismo Dios. Le llamamos profanación, porque al llevarse los elementos de metal, como ser la Custodia, el Sagrario, los Copones, se llevaron la Eucaristía, que es lo que más nos importa. Allí se reservaba a Cristo Jesús. Por eso no solamente es  un robo, sino además una profanación”.

Pedido

Asimismo, pidió, “a pesar de los días que han transcurrido, a la o las personas que han cometido el delito, que se den cuenta que ahí está Cristo presente y vivo en la Eucaristía; y, por lo tanto, a la forma que estaba en el Copón y en la Custodia, si aún la tienen que puedan devolverla en algún envoltorio limpio, o caja o bolsa, devolverla en algún altar, en algún lugar visible, en la Catedral podría ser, ya que está más tiempo abierta, casi todo el día, con un papel o cartel que diga ‘Hostias Consagradas’. De manera que se las pueda recuperar en alguna parte, que devuelvan la Eucaristía”.


  

Misa en honor al Cristo de la Salud


El párroco de Jesús Niño, Pbro. Héctor Moreno, informa a los fieles que el domingo 10 de febrero se oficiará la misa en honor al Cristo de la Salud. La misma se concretará a las 20.00, en el templo parroquial, ubicado en calle Zurita 1.150, en la ciudad capital.

El 11 de febrero se celebra la Jornada Mundial del Enfermo


La Pastoral de la Salud de la Diócesis de Catamarca informó que, bajo el lema «Anda y haz tú lo mismo», elegido por el Santo Padre Benedicto XVI, el lunes 11 de febrero se llevará a cabo la XXI Jornada Mundial del Enfermo, memoria litúrgica de Nuestra Señora de Lourdes. Esta celebración fue instituida el 13 de mayo de 1992 por el Papa Juan Pablo II, teniendo por objetivo sensibilizar al Pueblo de Dios, ante la necesidad de asegurar la mejor asistencia posible a los enfermos. En la Argentina, la Jornada Nacional del Enfermo se celebra el 2º domingo de noviembre.
El Santo Padre mostró su cercanía a las personas que padecen enfermedades, en su mensaje recordándoles que no son inútiles sino, muy al contrario, «llamados por Cristo» para ser «su viva y transparente imagen». “Esta invitación a todos para que reconozcan en el rostro del hermano enfermo el santo rostro de Cristo que, sufriendo, muriendo y resucitando, realizó la salvación de la humanidad”. 

Retiro para catequistas


La Junta Diocesana de Catequesis organizó un retiro carismático para coordinadores de los centros de catequesis de las distintas parroquias. El mismo se llevará a cabo los días 16 y 17 de febrero en la Casa de Retiros Espirituales Emaús.
En esta oportunidad fueron invitados para guiarlo el Padre Claudio Castricone, de la Arquidiócesis de Rosario, Santa Fe, y la delegada de la Región NOA. María Manchinu.
Las inscripciones se realizan a través de los responsables de Catequesis en cada parroquia.