siguenos en facebook Canal de youtube siguenos en facebook

12 junio 2026

“Chila” de Reynoso, una mujer que dejó huellas de fe y amor

Desempeñó múltiples servicios en el ámbito educativo y eclesial, destacándose como la primera persona laica que ejerció el oficio de Secretaria Canciller de la Curia Diocesana de Catamarca.

 

El pasado 27 de mayo, a los 89 años de edad, la querida Juana Esther Rodríguez de Reynoso, conocida cariñosamente como "Chila", partió de este mundo al encuentro definitivo con el Padre Celestial, a quien amó y sirvió con total entrega en los distintos ámbitos donde se desempeñó, particularmente, en el seno de nuestra Iglesia Diocesana.

Había nacido el 30 de julio de 1936, en Piedra Blanca, la tierra natal del Beato Mamerto Esquiú, lugar que amaba entrañablemente desde pequeña, porque además era descendiente de Justa Esquiú y Medina, una de las hermanas del beato catamarqueño.

Casada con Oscar Reynoso, formaron una familia bendecida con la llegada de siete hijos: Elsa, Eugenio, Mónica, Juan José “Pepito” (falleció recién nacido), Daniel, Fátima y Ana.

Desde los 15 años trabajó como administrativa en la Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca, con cuyos ingresos ayudaba a su familia. Trabajaba por la mañana y por la tarde estudiaba en la escuela.

Egresó como Maestra Normal de la Escuela Normal Clara Janet Armstrong de la capital catamarqueña.

Ejerció la docencia en el Nivel Primario de la escuela Libertador General San Martín ubicada en la esquina de calles Esquiú y 25 de Mayo, en la Escuela N° 57 de Mate de Luna y 9 de Julio, y en el Colegio del Carmen y San José.

Fue la primera directora de la Dirección de Enseñanza Privada de Catamarca y trabajó como administrativa en el Consejo General de Educación.

Acompañó a Mons. Mario Cargnello, actual arzobispo de Salta, en ese entonces párroco de San Isidro Labrador, en la fundación del Colegio Parroquial Nuestra Señora de Guadalupe, en el departamento Valle Viejo, siendo su primera Apoderada Legal.

También colaboró y participó en los inicios de la Asociación de Padres y Amigos del Niño Especial (APANE), hoy convertida en Escuela Privada de Educación Especial.

Su familia recuerda que “una tarea que hizo fue pasar a máquina los trabajos finales y tesis de los estudiantes universitarios, hoy varios de ellos profesionales destacados, y nos consta que a muchos no les cobró nada”.

 

Primera Secretaria Canciller laica

Fue la primera persona laica que asumió el oficio de Secretaria Canciller de la Curia Diocesana de Catamarca, en 1995, durante el episcopado de Mons. Elmer Osmar Miani, predecesor de nuestro actual obispo, Mons. Luis Urbanč.

Siempre estuvo entregada al apostolado en el Movimiento de Cursillo de Cristiandad y la Liga de Madres en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, a cuya jurisdicción pertenecía.

Todo lo hizo con seriedad, espíritu de justicia y colaboración, honestidad, sencillez, amabilidad y mucha generosidad.

 

Madre diligente y mujer de mucha fe y oración

Sus hijos la recuerdan como “una madre trabajadora, diligente y ejecutiva, entregada a los suyos, y a la vez a tanto servicio apostólico y laboral que le tocó desarrollar. En todo, siempre acompañada y motivada por el estímulo constante de nuestro papá, su ‘Oscarcito’, como cariñosamente lo llamaba”.

“Fue una mujer de mucha fe, acción, apostolado y oración, muy coherente entre lo que vivía y su fe. Mientras pudo manejarse sola recurrió a la Comunión diaria, y siempre a la oración. Luego de tanta acción realizada en su vida, sus últimos años los pasó en el reposo necesario, pero no se descuidó para nada, hasta sus últimos días, no faltó su collar de perlas, el peinado bonito, su sonrisa agradecida, su gesto elegante, y con serena aceptación ante lo que su salud le iba pidiendo”, manifiestan sus seres queridos.

Y destacan que “amó con amor de predilección a los sacerdotes y a cuantos religiosos pasaron por nuestra diócesis. Y tuvo la gracia de recibir cada viernes la Santa Comunión de manos de su párroco, el padre Salvador Acevedo”.

Esta asistencia espiritual, que recibió de parte del Obispo y de cada sacerdote que pasó a visitarla, sin dudas la fue preparando para dar el paso hacia el encuentro definitivo con el Señor.

 

Oración y gratitud

Nuestro padre obispo Mons. Luis Urbanč, sacerdotes y toda la Iglesia Diocesana de Catamarca, elevan súplicas por su eterno descanso, rogando la intercesión de Nuestra Madre del Valle y del Beato Mamerto Esquiú, en este Jubileo por el Bicentenario de su nacimiento. Y expresan su enorme gratitud por su vida de servicio generoso a Dios y a la Iglesia.

¡Descansa en paz, querida “Chila”!

Oficina de Prensa del Obispado – Diócesis de Catamarca

Fotos: facebook e instagram Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat / Canal whatsapp: Prensa Diócesis Catamarca