Queridas familias:
En este 25 de marzo, Solemnidad
de la Anunciación del Señor, celebramos el Día por la Vida. La Iglesia
nos recuerda que toda vida humana, desde su concepción hasta su fin natural, es
sagrada y debe ser defendida con valentía y ternura.
En el marco del
Bicentenario del Nacimiento del Beato Mamerto Esquiú, queremos iluminar esta
jornada con sus palabras y enseñanzas. En sus sermones proclamaba: “La vida
es don divino, y quien la desprecia, desprecia al mismo Dios”. Y añadía: “El
corazón humano está llamado a ser templo de la gracia”. Su voz profética
nos invita hoy a custodiar la vida como don y misión, especialmente en tiempos
donde la cultura del descarte amenaza a los más débiles.
Familias, somos
Pastoral Familiar, exhortemos a todas las familias a ser escuelas de amor y
de vida, donde cada hijo sea acogido como regalo, donde los ancianos sean
respetados como memoria viva, y donde cada persona sea valorada por su dignidad
y no por su utilidad.
En este Año Jubilar
Diocesano, pedimos la intercesión del Beato Mamerto Esquiú, para que nuestras
familias sean testigos del Evangelio de la vida y constructores de una sociedad
más justa y fraterna.
Que María, Madre de
la Vida, nos enseñe a decir “Sí” como Ella lo hizo, y a acoger la vida en todas
sus etapas.
Paz y Bien, familias.
¡Santa Alegría!
Pastoral
Familiar
Diócesis
de Catamarca
25
de marzo de 2026
Año
Jubilar Diocesano por el Bicentenario del
Nacimiento
del Beato Mamerto Esquiú
