Solemnidad de la Anunciación del Señor y Día del Niño por Nacer
En medio del gozo del Año Jubilar
Diocesano por el Bicentenario del natalicio del Beato Mamerto Esquiú, hoy, en
la Solemnidad de la Anunciación del Señor, celebramos con alegría el momento en
que el Verbo se hizo carne en el vientre de la Virgen María, revelando que toda
vida humana es un don inviolable y una buena noticia.
En este Día del Niño por Nacer 2026,
reafirmamos nuestra fe en el Dios de la vida, quien da a cada ser humano una
dignidad infinita e inalienable desde su inicio hasta su fin natural.
Con dolor y preocupación, vemos el
desafío urgente de la baja natalidad en nuestra Patria y en nuestra provincia,
signo de una cultura que muchas veces deja de acoger la vida como don y
esperanza. Por ello, alentamos toda acción, dentro y fuera de nuestra Iglesia,
que contribuya a construir juntos las condiciones necesarias para que nuestros
jóvenes puedan plantearse formar una familia abierta a la vida y, a la vez,
para que ninguna mujer tenga que recurrir al aborto por sentirse sola o sin
recursos.
Como Pastoral de la Niñez de
Catamarca, renovamos nuestro compromiso de enamorarnos, cuidar, anunciar, celebrar
y defender la vida, acogiendo con amor a cada niño, a cada mamá embarazada y a
cada anciano como un regalo, parafraseando a nuestro querido Beato Esquiú:
“¡Nada somos ni podemos sin el Dios de la Vida!”
Que Santa María del Valle, Madre de la Vida, y
la intercesión del Beato Mamerto, nos ayuden a luchar contra la cultura del
descarte y de la muerte, para construir una sociedad donde cada niño y toda
persona sea recibida como un don y la familia encuentre el apoyo necesario para
abrazar la vida como viene.
P. Santiago Granillo y Equipo Diocesano de la Pastoral de la Niñez
Catamarca, 25 de Marzo de 2026.
