martes

El Padre Rogelio Suárez tomó posesión de la Parroquia San Pío X

La comunidad parroquial de San Pío X, con sede en el barrio Libertador II, vivió una fiesta con la asunción del Pbro. Rogelio Suárez como nuevo párroco; a la vez que despidió emocionada al Pbro. Mario Gustavo Molas, quien asistió espiritualmente a los fieles de esa amplia jurisdicción parroquial por más de dos décadas.
La ceremonia se llevó a cabo durante la Santa Misa de las 20.00, presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por el Vicario de Pastoral y Rector del Santuario y Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, Pbro. José Antonio Díaz; el Vicario para la Educación, Pbro. Víctor Hugo Vizcarra; el Decano de Capital y párroco de Santa Rosa de Lima, Pbro. Dardo Olivera; el nuevo y anterior párroco de San Pío X, Pbros. Rogelio Suárez y Gustavo Molas, respectivamente; y numerosos sacerdotes de Capital y del interior. Participaron autoridades del ministerio de Educación, encabezadas por la respponsable del área de Educación Pública de Gestión Privada, Prof. Albertina Santillán, directivos de la escuela del barrio Libertador II, miembros de instituciones eclesiales, y fieles de otras comunidades donde ejerció su
ministerio sacerdotal el Padre Suárez.
La bienvenida al nuevo párroco, en nombre de la comunidad, estuvo a cargo del Sr. Guillermo Rey, quien manifestó que “la llegada del tercer párroco a la Parroquia San Pío X es un acontecimiento de singular importancia para esta comunidad, que recibe a quien ha de ser pastor propio bajo la autoridad del
Obispo Diocesano”. Asimismo, indicó que esto “nos llena de alegría y de felicidad, y damos gracias al Señor porque nos obsequia estos momentos jubilosos, como los que hemos vivido en los últimos tiempos: el Año Sacerdotal y el Centenario de nuestra Diócesis de Catamarca”. “La tarea es ardua, pero sabemos que le acompañarán la gracia del Señor y la fortaleza del Espíritu Santo junto con el aliento maternal de la Santísima Virgen María”, concluyó.
La lectura del decreto de designación fue realizada por el Secretario Canciller de la Curia Diocesana, Pbro. Juan Olmos, dando paso luego a la bendición del agua esparcida sobre los presentes y a la Liturgia de la Palabra con la entrega de las Sagradas Escrituras al Padre Rogelio de manos del Señor Obispo.
Un don de Dios
En su homilía, Mons. Urbanč resaltó que “el sacerdote es ‘un regalo del corazón de Jesús a la Iglesia y al mundo’; hoy lo es para ustedes, queridos fieles de esta Parroquia San Pío X. Reciban a su ‘nuevo padre’ como un don de Dios y agradézcanlo de corazón, porque él será su instrumento para que la salvación
llegue a ustedes. En efecto, la parroquia es el lugar donde los fieles pueden encontrar todo lo necesario para salvarse. La parroquia es la casa de la salvación de Dios”.
Agradeció públicamente al padre Molas “su disponibilidad, su entrega, su servicio, su paciencia, sus alegrías y también sus sufrimientos. Porque cuando uno ama, cuando uno es pastor, cuando uno es padre, uno siempre se alegra con los hijos, sufre con los hijos; como en una familia. Que Dios lo bendiga y acompañe en el destino que el Señor le ha encomendado a través de la Iglesia. Y, al Padre Rogelio que, cuando lo llamé aceptó con disponibilidad el mandato que el Obispo le hace aceptar la conducción pastoral de la parroquia San Pío X”.
El Pastor Diocesano encargó al nuevo párroco “que se esmere y se preocupe para que el mensaje del Evangelio llegue a todas las familias de esta parroquia, hay que salir a organizar la pastoral de manera orgánica y planificada, siguiendo el Plan de Pastoral delineado en mi Carta Pastoral”. Como guías para esta acción, propuso la Biblia, el Catecismo, los Documentos del Concilio Vaticano II, el Compendio de Doctrina Social, el Magisterio Pontificio y la Carta Pastoral.
En otro tramo de su predicación, exhortó al Padre Rogelio: “Hoy pongo en tus manos una tarea muy delicada. Entrega tu vida y lo mejor de ti a favor de esta feligresía parroquial. Sé buen administrador de lo que te encomienda el Señor. Sigue haciendo de esta Parroquia el modelo para toda la Diócesis en lo pastoral,
litúrgico y social”.
Tras la profesión de fe y el juramento de fidelidad, se produjo el ingreso de los Santos Patronos de los cuatro templos que comprenden la jurisdicción parroquial: Nuestra Señora de Luján, en el barrio 21 de Noviembre; San Ramón Nonato, en el barrio San Ramón; Santa Maravillas de Jesús, en construcción, en el barrio Altos Verdes; y San Pío X, en el barrio Libertador II (sede parroquial).
Continuando la ceremonia, el nuevo párroco recibió los Santos Oleos y el Pan y el Vino.
Del flamante párroco
En su primer mensaje a los fieles, a quienes desde ahora deberá pastorear, el Padre Rogelio agradeció la presencia de familiares, amigos de las parroquias de Tinogasta, Recreo, Ancasti, Santa Rosa de Lima; a los fieles de Jacipunco residentes en la ciudad capital, como también de las diferentes parroquias de San Fernando del Valle; a docentes y amigos.
“Quiero ser un servidor en medio de ustedes y les pido que me ayuden a serlo”, dijo el nuevo párroco a sus feligreses, agregando que después de su apostolado rural, “vengo a sumarme a la rica experiencia de esta maravillosa parroquia bajo el patronazgo del gran Papa San Pío X”.
Asimismo, expresó: “Tengo muchos sueños, muchas ilusiones que a medida que transcurra el tiempo se los iré confiando. Es posible o no que se realicen, pero tengo la alegría de ser Párroco de ustedes. Tenemos la certeza de que Dios está y nos ayudará. También la Virgen del Valle está de nuestra parte”.
Como primera tarea mencionó la Misión Diocesana Permanente, que ya comenzó con su primera etapa: instalar la misión y viene la segunda. Agradeció al Padre Molas “que me entrega una parroquia en camino. Un hermoso recuerdo en este momento es para el primer párroco el Padre Juan Carlos San Nicolás, presente entre nosotros”.
El Obispo Diocesano entregó al flamante párroco las llaves del Sagrario donde se guarda el Santísimo Sacramento y los materiales para trabajar en la Misión Diocesana Permanente.
Finalizada la Santa Misa, los presentes compartieron un agasajo en las instalaciones de la escuela Islas Malvinas, oportunidad en que se presentaron algunos números artísticos, y se vivió un clima de fiesta.
La Prof. Albertina Santillán, en representación del ministro de Educación, Mario Perna, entregó un presente al Padre Rogelio Suárez, y puso de relieve su aporte a la labor educativa en la provincia.
Previamente, la directora de la escuela del barrio destacó la acción pastoral del Padre Molas mientras estuvo a cargo de la parroquia.
Tanto el nuevo párroco como el saliente recibieron el afecto de los fieles que se dieron cita para vivir este importante acontecimiento en la parroquia que tiene como Patrono al Santo Papa Pío X, creador de nuestra Diócesis.