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11 diciembre 2012

Oferta académica del Instituto San Pío X


El Instituto Superior San Pío X dio a conocer la oferta académica para el ciclo 2013, que comprende el Profesorado en Psicología para el Nivel Secundari; Profesorado en Inglés habilitante para la Educación Artística, Educación Inicial, Primaria y Secundaria y Educación Especial; Profesorado en CienciasSagradas para el Nivel Inicial, Primario, Secundario.
Por asesoramiento e inscripciones dirigirse personalmente a San Martín 954, ó por teléfono al 4428085 en el horario de 19.00 a 23.00. También a través de: www.institutosuperiorsanpiox.blogspot.com; facebook: Instituto Superior San Pío X; e-mail: institutosuperiorsanpiox@gmail.com.

08 diciembre 2012

Imponente manifestación de fe mariana en el inicio del Año Diocesano de los Jóvenes


En el marco de una imponente manifestación de fe, peregrinos y devotos de la Santísima Virgen del Valle recorrieron las calles de la ciudad junto a su venerada Imagen, para celebrarla en el Día de la Inmaculada Concepción, en el contexto del Año de la Fe convocado por el Papa Benedicto XVI. Al término de la Solemne Procesión, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, expresó: “…Pongo bajo el manto de la Virgen del Valle a nuestros jóvenes, para que ellos encuentren en los adultos verdaderos padres, maestros y amigos que los acompañen con generosidad y excelencia a lo largo de este año y hasta la edad adulta. ¡Hacia Ti me vuelvo, Madre querida, y te suplico para que así sea!”.
Delegaciones de peregrinos del interior y de provincias cercanas y lejanas, avanzaron detrás de la Cruz procesional, como también devotos que viven en esta ciudad agrupados por parroquias, movimientos, instituciones y colegios. Delante de la venerada Imagen avanzaron el Obispo Diocesano y Sacerdotes tanto del clero local como peregrinos.
Detrás de la Virgen caminaron autoridades provinciales, encabezadas por la Gobernadora, Dra. Lucía Corpacci, y municipales entre ellas el Intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, Lic. Raúl Jalil, además de fuerzas de seguridad locales y de otras provincias.
Antes de la Procesión, la sagrada Imagen fue llevada a la Universidad Nacional de Catamarca, que este año cumplió su 40° aniversario, donde fue recibida por las autoridades de la casa de altos estudios encabezadas por su rector, Ing. Flavio Fama. Desde allí fue llevada en brazos por el Capellán y Asesor de la Pastoral Universitaria, Pbro. Lic. Oscar Tapia hasta la Plaza del Maestro, desde donde se inició la marcha procesional a las 18.00 por avenida Virgen del Valle. El Pueblo de Dios, que caminó junto a la Madre Morena, fue meditando los misterios del Santo Rosario con citas evangélicas, elevando preces y entonando cánticos marianos.
El habitual recorrido se amplió girando alrededor de La Alameda -donde se encuentra una gigantesca réplica de la Corona de Nuestra Señora del Valle- lo que permitió que un mayor número de peregrinos ubicados allí saludasen a la Santísima Virgen. Cuando bordeaba este paseo público tuvo lugar un singular homenaje de folcloristas que le cantaron “Zambita del misachico” de Polo Giménez, que luego se repitió cuando la Imagen daba la vuelta a la plaza principal con un tema referido al milagro de la cadena. También los paracaidistas que prestan servicio en la Escuela de Tropas Aerotransportadas y Operaciones Especiales y en la IV Brigada Paracaidista de la ciudad de Córdoba, le tributaron honores, haciendo su descenso en La Alameda mientras pasaba la Virgen.
La peregrinación continuó por calle San Martín hasta Rivadavia, alrededor de la plaza 25 de Mayo hasta llegar al Paseo de la Fe, donde fue recibida con bombas de estruendo, banderas agitadas, vivas y los acordes de la Banda de Música de la Policía de la Provincia. Allí, la Pastoral Juvenil -integrada por diferentes movimientos, instituciones, grupos parroquiales y colegios- realizó un gesto en adhesión al inicio del Año Diocesano de la Juventud, con el ingreso de la Cruz que simboliza el momento narrado en el Evangelio de San Juan, capítulo 19, versículos 26 y 27 “al ver a la Madre y cerca de Ella al discípulo a quien Él amaba, Jesús le dijo: ‘Mujer, aquí tienes a tu hijo’. Luego dijo al discípulo: ‘Aquí tienes a tu Madre’. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa”. Esa Cruz, que fue bendecida por Mons. Luis Urbanč permanecerá en el Santuario y Catedral Basílica como signo que identifique este Año de la Juventud.
Asimismo, en esos momentos, el Obispo entregó la Carta Pastoral que les escribió a los jóvenes para invitarlos a vivir de un modo particular este año que concluirá el 8 de diciembre de 2013.
En la oportunidad, el Obispo anunció la realización del Congreso Misionero Nacional, que tendrá como sede a Catamarca el año próximo.
Tras la entonación de las estrofas del Himno Nacional Argentino se realizó el izamiento de la Bandera y el ingreso de la Sagrada Imagen al Santuario Mariano en un clima de fiesta total.



Saludo final del Obispo

Al término de la Procesión, el Obispo Diocesano expresó el saludo final que reproducimos textualmente.
“Queridos devotos y peregrinos: Me toca nuevamente la hermosa tarea de agradecerles de corazón el que hayan venido a celebrar su fe con nosotros, pero a la vez es el momento de la despedida, que aporta su cuota de tristeza, que la Virgen sabrá suavizar, preparándonos para un futuro encuentro.
Hemos rezado la novena en su honor, con el lema: “Feliz de Ti porque has creído” el que nos ayudó a profundizar nuestra fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Cada día, iluminados por los textos bíblicos de la Misa, pudimos descubrir alguna veta del tesoro de nuestra fe cristiana y católica. ¡Gracias, Madre, por habernos acompañado a rezar!
En este momento damos por concluido el Año que dedicamos a meditar, rezar y fortalecer nuestras Familias. Estoy seguro que muchos frutos irán apareciendo con el tiempo, máxime que todo lo pusimos en el corazón de nuestra Madre bendita.
También ponemos bajo el cuidado de Ella, el ya iniciado Año de la Fe para que, desde los niños hasta los ancianos, todos, sin excepción, reavivemos la fe recibida por medio de la oración, la vida sacramental, la meditación de la Palabra de Dios, el estudio y una activa caridad.
Y, especialmente, pongo bajo el manto de la Virgen del Valle a nuestros jóvenes, para que ellos encuentren en los adultos verdaderos padres, maestros y amigos que los acompañen con generosidad y excelencia a lo largo de este año y hasta la edad adulta. ¡Hacia Ti me vuelvo, Madre querida, y te suplico para que así sea!
Quiero agradecer, en particular a la pastoral juvenil diocesana, que ha preparado con el significativo gesto de una cruz policromada, este solemne inicio del Año dedicado a esta franja etaria de nuestra sociedad. En ella podrán observar muchas escenas que hacen a nuestra fe, pero hay una muy sugerente en la que María ayuda al joven discípulo a no decaer ante el dolor, la injusticia, la incomprensión y la oscuridad propia del vivir. También los jóvenes se encargarán de dar a conocer la carta pastoral que les he escrito para alentarlos a tomar en serio esta gracia que el Señor les concede. En ella va también el texto del decreto episcopal y la fórmula del credo niceno-constantinopolitano que recitaremos este año.
A ustedes, queridos jóvenes, les confío la misión de evangelizar con esta cruz, que los signará de por vida, en todas las parroquias de nuestra diócesis… Lleguen con ella a los lugares más deshumanizados, para que se derrame la misericordia divina liberando, promoviendo y sanando a tantos que gimen bajo el peso de sus pecados, ignorancia, desesperación, falta de amor y marginación. Introduzcan en los ámbitos educativos esta llave que abre todas las puertas que llevan a la libertad, la verdad, la justicia, la fraternidad, la unidad, el amor, la fidelidad, la honestidad, la vida plena, la capacidad de renuncia, la laboriosidad, la ciudadanía, la cordialidad, la reconciliación, el perdón y la paz.
Como les digo en la carta, ayuden a tantos papás y mamás para que encuentren el modo cómo tratar con los hijos adolescentes y jóvenes; explíquenles, con paciencia y cordialidad, los modos de vivir, divertirse, compartir, vestir y comunicarse que tienen los chicos y chicas de hoy, a fin de que la trasmisión de valores arraigue en lo profundo de las personas.
Por último, deposito en el corazón de cada uno de ustedes, en especial de los que viven en esta ciudad de San Fernando, la realización del ‘Congreso Misionero Nacional’ que se llevará a cabo aquí entre el 17 al 19 de agosto de 2013. Seremos los anfitriones de este importantísimo evento que nos ayudará a poner más entusiasmo en la ‘Misión diocesana permanente’. Tendremos que abrir no sólo nuestros corazones, sino nuestras casas para albergar a unos 1000 congresistas, en quienes debemos ver al mismo Jesús que viene trayéndonos un mensaje de salvación, fruto de la acogida cordial. Desde ya pueden ir comunicando en sus respectivas parroquias cuántas personas podrían recibir en sus hogares, así se va organizando con tiempo.
Ahora los invito a que fijemos nuestra mirada en María y le digamos:
“Madre nuestra, infunde en cada uno de nosotros aquel amor que ardía en tu Corazón por tu amado Hijo… Si bien estamos cubiertos de miserias, admiramos en ti el misterio de tu pura y limpia concepción.
Por eso, deseamos ardientemente que, por este misterio, purifiques nuestro corazón para amar a Dios con todo nuestro ser; nuestras mentes para elevarnos hasta Él, contemplarlo, adorarlo y servirlo en espíritu y en verdad; nuestros cuerpos para que sean sagrarios menos indignos de recibirlo cuando se digne venir a nosotros en la Santa Comunión”. Amén”

¡¡¡Viva la Virgen del Valle!!!
 ¡¡¡Vivan los jóvenes!!!

(Ver fotos en facebook: prensa obispado catamarca)

Con la Catedral desbordada de peregrinos y fieles se celebró la Misa Solemne de la Inmaculada Concepción


Hoy, a las 9.00, se ofició la Misa Solemne de la Inmaculada Concepción, en el altar mayor del Santuario y Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, desbordado de peregrinos y fieles en general. La misma fue presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, y concelebrada por sacerdotes del clero catamarqueño, que llegaron desde distintos puntos del territorio diocesano.
Durante la ceremonia litúrgica, el Vicario General de la Diócesis, Pbro. Julio Quiroga del Pino, dio lectura al decreto que marca la apertura del Año Diocesano de la Juventud, “en cuyo transcurso nos anunciaremos y anunciaremos el Evangelio de la Juventud que nos ilumina para que descubramos el enorme potencial que los jóvenes representan para la Iglesia y para el pueblo, su vocación de ser amigos y discípulos de Cristo, su llamada a ser centinelas de la mañana comprometidos con la renovación del mundo según el Plan de Dios, su apertura al sacrificio, la entrega y la generosidad, su sensibilidad para escuchar la voz de Jesús, su alegría, su fervor y su vitalidad”, expresa un párrafo del sustancioso instrumento episcopal.
En su predicación, Mons. Urbanc mencionó la presencia de los integrantes del Ejército Argentino que prestan servicio en la Escuela de Tropas Aerotransportadas y Operaciones Especiales y en la IV Brigada Paracaidista de la ciudad de Córdoba, que llegaron corriendo desde la ciudad mediterránea, para honrar a su Patrona, en representación de todos los paracaidistas militares del país.

Texto completo de la homilía
Queridos Devotos y Peregrinos:
                                                      En nombre de la Virgen María, la Pura y Limpia Concepción, les doy la bienvenida a esta celebración y les agradezco su presencia gozosa y creyente.
            En esta Santa Eucaristía damos gracias por el Año de la Familia que concluimos, el Año de la Fe que iniciamos con el Papa Benedicto XVI el pasado 11 de octubre y pedimos por los frutos espirituales del Año de la Juventud que hoy comenzamos en la Diócesis en consonancia con lo propuesto en Asamblea Diocesana.

            En primer lugar vamos a dirigir nuestra mirada al misterio de fe que estamos celebrando: la solemnidad de la Inmaculada Concepción.
            Allá en 1854 el Papa Pío IX decía: “Declaramos, Proclamamos y Definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles” (Bula Ineffabilis Deus).
María es la "llena de gracia" (Lc 1,28), como afirma el ángel cuando le lleva el anuncio de su maternidad divina. La mente humana no puede pretender comprender un prodigio y un misterio tan grandes. La fe nos revela que la Inmaculada Concepción de la Virgen es prenda de salvación para toda criatura humana, peregrina en la tierra. La fe nos recuerda también que, en virtud de su singularísima condición, María es nuestro apoyo inquebrantable en la dura lucha contra el pecado y sus consecuencias.
Juan, el discípulo amado de Jesús, recibe a María, la introduce en su casa, en su vida. Los autores espirituales han visto en esas palabras, que relata el Santo Evangelio, una invitación dirigida a todos los cristianos para que pongamos también a María en nuestras vidas. 
“Esta ‘resplandeciente santidad del todo singular’ de la que ella fue "enriquecida desde el primer instante de su concepción" (LG 56), le viene toda entera de Cristo: ella es "redimida de la manera más sublime en atención a los méritos de su Hijo" (LG 53). El Padre la ha "bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo" (Ef 1,3) más que a ninguna otra persona creada. Él la eligió en él, para ser santa e inmaculada en su presencia, en el amor (cf. Ef 1,4)” (Catecismo de la Iglesia católica, p. 492).
La Virgen María, sin pecado concebida, reparó la caída de Eva: y ha pisado, con su planta inmaculada, la cabeza del demonio. Hija de Dios, Madre de Dios, Esposa de Dios.
El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo la coronaron como Reina del Universo. 
Seguramente todos nosotros, al ver en estos días a tantos peregrinos que expresan de mil formas diversas su cariño a la Virgen del Valle, nos sentimos más dentro de la Iglesia, más hermanos de todos. Es como en una reunión de familia, cuando los hijos mayores, que la vida ha separado, vuelven a encontrarse junto a su madre, con ocasión de alguna fiesta. Y, si alguna vez han discutido entre sí y se han tratado mal, aquel día no; aquel día se sienten unidos, se reconocen todos en el afecto común.
Probablemente nos puede haber pasado de sentirnos como Adán, avergonzados por estar desnudos, es decir por estar llenos de pecado, y nos hemos estado escondiendo; sin embargo, hoy, tocados por la Virgen, nos atrevimos a presentarnos delante de Dios, reconociendo nuestro pecado, nuestra ingratitud, y pedimos perdón, a la vez que agradecemos a la Virgen que nos ha dado el coraje de llegar ante el trono de la Misericordia Divina. No echemos la culpa a nadie, justificándonos, sólo reconozcamos nuestra dureza de corazón y pidamos perdón, porque tenemos en María a la mejor abogada ante la justicia de Dios y cantemos al Señor un cántico nuevo porque Él continúa haciendo maravillas en favor de los hombres, pues da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia, siempre se acuerda de su misericordia y su fidelidad, y envía al Espíritu Santo para que nos cubra con su sombra y podamos a dar a luz a Jesús en nuestros corazones y en la sociedad, puesto que para Dios nada hay imposible. 
¿Qué otra cosa no diremos que: ‘Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor’?

Como escucharon en el decreto leído al inicio de la celebración, he dado solemne inicio al Año de la Juventud. Además, después de la procesión presentaré la carta pastoral que escribí a los jóvenes para la ocasión, en medio de otros gestos que la pastoral juvenil ha preparado con mucho esmero y sacrificio. Por eso, invito a todos a ponerse al hombro este tiempo de gracia para Catamarca. Los jóvenes necesitan encontrarse con Jesús, camino, verdad y vida. Mucho más nosotros para podérselo testimoniar con obras y palabras. Los jóvenes necesitan de una presencia cualificada de los adultos. Nos necesitan maduros, serios, creíbles, generosos y llenos de amor a Dios.
Por eso, para concluir transcribo una profunda reflexión del beato Juan Pablo II: “Si el hombre es el camino fundamental y cotidiano de la Iglesia, entonces se comprende bien por qué la Iglesia atribuye una especial importancia al período de la juventud como una etapa clave de la vida de cada hombre. Ustedes, jóvenes, encarnan esa juventud. Ustedes son la juventud de las naciones y de la sociedad, la juventud de cada familia y de toda la humanidad. Ustedes son, también, la juventud de la Iglesia. Todos los miramos, porque, en cierto sentido, todos nosotros volvemos a ser jóvenes constantemente gracias a ustedes. Por eso, su juventud no es sólo algo personal o de una generación, sino que pertenece al conjunto de ese espacio que cada hombre recorre en el itinerario de su vida, y es a la vez un bien especial de todos. Un bien de la humanidad misma” (Carta a los jóvenes, n°1, 1985).

Que la Virgen del Valle nos acompañe y ayude a llevar a cabo este tercer año de la Misión Diocesana Permanente, introduciendo a los jóvenes por la puerta de la fe.

(ver fotos en facebook: prensa obispado catamarca)