siguenos en facebook Canal de youtube siguenos en facebook

26 marzo 2026

Mons. Urbanč presidió la Solemnidad de la Anunciación del Señor en la Catedral

“Toda vida humana debe ser protegida desde que es concebida hasta que Dios la llama de este mundo. Ningún ser humano tiene potestad para decidir sobre la vida de otros”, expresó el Obispo.

 

Durante la noche del miércoles 25 de marzo, jornada en que la Iglesia celebra la Solemnidad de la Anunciación del Señor y el Día del Niño por Nacer, el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, presidió la Santa Misa a los pies de Nuestra Madre del Valle, que fue concelebrada por el padre Ramón Carabajal, capellán del Santuario Catedral.

Durante esta Eucaristía se realizó la bendición de embarazadas y dieron gracias a Dios por sus 15 y 18 años, Camila y Ulises, respectivamente, y un matrimonio por sus 60 años de casados.

Al inicio de su homilía, Mons. Urbanč dijo que “hoy estamos celebrando el gran acontecimiento por medio del cual el Hijo de Dios se hace Hombre; es el día que llamamos del Anuncio del Ángel a María, a quien Dios eligió para que sea la Madre de su Hijo que viene a salvarnos; y es el Día de la Encarnación del Hijo de Dios”.

También en el Día del Niño por Nacer “rezamos por los niños que están en gestación en el vientre materno, para que sean protegidos, por sus progenitores, la mamá y el papá, en primer lugar, y por toda la sociedad. Toda vida humana debe ser protegida desde que es concebida hasta que Dios la llama de este mundo. Ningún ser humano tiene potestad para decidir sobre la vida de otros”.

Acerca del origen de esta jornada, comentó que “esta fecha ha sido designada por ley en Argentina gracias a una mujer que conocí en Tucumán, a quien la llamábamos cariñosamente Teresita de Grau, su marido se llamaba Javier… Ella comenzó a trabajar y surgió esto de que el 25 de marzo, Día de la Encarnación de Jesucristo, sea designado en el país como el Día del Niño por Nacer. Esto para que sepan que en nuestra vecina provincia surgió esta idea de esta mujer, casada, que pertenecía al Movimiento Familiar Cristiano del que fue mucho tiempo presidenta”.

Tras enfatizar que “los padres no son dueños de los hijos, sino administradores, cuidadores de un tesoro que se los ha confiado Dios”, manifestó que “Dios quiso que su Hijo Eterno también tuviera un papá y una mamá, a quienes los preparó, pero fueron libres, y eran verdaderos esposos: José y María. Aunque José no es el padre biológico de Jesús, sí es un verdadero papá porque asumió la educación, el cuidado de ese Niño que viene de parte de Dios a salvar al mundo”.

 

Todos tenemos una misión

Al referirse a la Palabra de Dios proclamada, indicó que “la primera lectura de Isaías nos habla de quién es ese Niño. Esa Virgen le va a poner por nombre Emmanuel, que significa ‘Dios con nosotros’. Entonces está diciendo que ese niño es Dios y es verdadero hombre, porque fue concebido en las purísimas entrañas de María Santísima, y el autor de eso es el mismo Espíritu Santo”.

“En el Evangelio -continuó-, el ángel, el mensajero de Dios llamado Gabriel, se presenta ante María y le dice el plan de Dios. Ella lo acepta y el ángel le dice: ‘Le vas a poner por nombre Jesús, que significa Salvador, porque Él salvará al pueblo de sus pecados’. Esto es lo que celebramos hoy como Iglesia en todo el mundo, y hemos interrumpido la Cuaresma, todos los días estábamos de morados, pero hoy es una gran fiesta, porque el Hijo de Dios vino a este mundo para salvarnos. Y vino gracias al Sí generoso de María”.

Luego hizo mención al Salmo y a la segunda lectura que hacen referencia a la disposición para hacer la voluntad de Dios, que “es salvarnos del pecado y de la muerte eterna, que vino a hacer Jesús”, explicó.

En esta línea afirmó que “cada uno de nosotros tiene una misión y todos los niños que hoy están en el vientre de una mamá son enviados de Dios”, agregando en este sentido que “existencia y misión son sinónimos porque nadie existe porque sí, existimos porque Dios lo ha querido, pero con una misión”.

Más adelante invitó a que “demos gracias a Dios por el don de la vida que es la existencia, y el don de una vida marcada por el signo de la fe cristiana… Nosotros hemos sido bautizados, somos cristianos, somos discípulos de Jesús, somos una familia, la Iglesia es mi familia”.

Por ello, exhortó a que “le pidamos al Señor que nuestra esperanza esté viva, para que podamos llegar un día a la vida eterna, llegar al Cielo de donde hemos salido. Tenemos que volver al corazón de Dios… Que esta fiesta nos ayude a cuidar al prójimo… nos cuidemos los unos a los otros a ejemplo de Jesús, que no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate de la humanidad”.

 

Bendición de embarazada

Luego de la Comunión, el Obispo impartió una bendición especial a una mamá embarazada presente en la celebración, quien se encomendó a la protección de la Virgen María. También recibió un presente consistente en un par de escarpines y otros elementos para su bebé en gestación.

Tras la bendición final, todos los presentes saludaron con el canto a la Bienaventurada Virgen María en su advocación del Valle.

Fotos y videos: facebook e instagram Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat