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Con el Miércoles de Ceniza inicia la Cuaresma

Con la imposición de las cenizas, el miércoles 10 de febrero comienza la Cuaresma, tiempo de preparación para la vivir el Misterio Pascual, es decir, la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús. Es día de ayuno y abstinencia.

Misas en la Catedral Basílica
Las celebraciones litúrgicas en el Santuario y Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle, se realizarán a las 7.00,  8.00, 10.00, 11.00, en el Camarín; 19.00 y 21.00, en el Altar Mayor. En todas las misas se impondrá las cenizas en la frente de los fieles.

En Santa Rosa de Lima
Desde la parroquia de Santa Rosa de Lima, en la ciudad capital, informaron que las celebraciones serán: 19.00- Iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y Capilla Señor de los Milagros (Choya); 20.00- Capilla Nuestra Señora de Fátima; 20.30- Sede parroquial.

En San Pío X
En la parroquia de San Pío X, barrio Libertador II, más conocido como Mil Viviendas, las misas serán: 19.00- San Ramón Nonato y 20.30- Sede parroquial.

En San José Obrero
En la parroquia de San José Obrero, barrio La Tablada, la Misa de Miércoles de Cenizas se celebrará a las 20.00.  



San José - Fray M. Esquiú
También se informó los horarios de misas en la parroquia de San José, departamento Fray Mamerto Esquiú. 19.00- San Antonio; 20.15- Sede parroquial en Piedra Blanca.

Cuaresma: Tiempo de conversión
La Cuaresma se caracteriza por el mensaje bíblico que puede ser resumido en una sola palabra: "Conviértanse". Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito austero de la imposición de ceniza, el cual, con las palabras "Conviértanse y crean en el Evangelio" y con la expresión "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás", invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.

La conversión no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad. Una valoración que implica una conciencia cada vez más diáfana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe su justicia.

Sinónimo de "conversión" es la palabra "penitencia"... Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo.

Significado simbólico de la Ceniza

La ceniza, del latín "cinis", es producto de la combustión de algo por el fuego. Muy fácilmente adquirió un sentido simbólico de muerte, caducidad, y en sentido trasladado, de humildad y penitencia. En Jonás 3,6 sirve, por ejemplo, para describir la conversión de los habitantes de Nínive. Muchas veces se une al "polvo" de la tierra: "en verdad soy polvo y ceniza", dice Abraham en Gén. 18,27. El Miércoles de Ceniza, el anterior al primer domingo de Cuaresma (muchos lo entenderán mejor diciendo que es le que sigue al carnaval), se realiza el gesto simbólico de la imposición de ceniza en la frente (fruto de la cremación de las palmas del año pasado). Se hace como respuesta a la Palabra de Dios que nos invita a la conversión, como inicio y puerta del ayuno cuaresmal y de la marcha de preparación a la Pascua. La Cuaresma empieza con ceniza y termina con el fuego, el agua y la luz de la Vigilia Pascual. Algo debe quemarse y destruirse en nosotros -el hombre viejo- para dar lugar a la novedad de la vida pascual de Cristo.

Mientras el ministro impone la ceniza dice estas dos expresiones, alternativamente: "Arrepiéntete y cree en el Evangelio" (Cf Mc1,15) y "Acuérdate que eres polvo y al polvo has de volver" (Cf Gén 3,19): un signo y unas palabras que expresan muy bien nuestra caducidad, nuestra conversión y aceptación del Evangelio, o sea, la novedad de vida que Cristo cada año quiere comunicarnos en la Pascua (Fuente: Aciprensa).