Continúa la Peregrinación de Luz del Beato Mamerto Esquiú en el interior de Catamarca, iniciada el 27 de junio de 2025 en la localidad de Fiambalá, departamento Tinogasta, donde comenzó a encenderse esta llama de fe que hoy sigue creciendo en cada comunidad visitada.
Fray Marcos Porta, de la
fraternidad franciscana de Catamarca, acompañó durante una jornada de esta etapa
de la misión. En esta oportunidad, visitaron el paraje Guanchín donde veneran a
Nuestra Madre del Valle y lugar donde se entronizó una pequeña imagen del Beato
Esquiú bendecida por el sacerdote franciscano.
La misionera franciscana Natalia
Santana dio el primer paso, llevando la imagen del Beato Esquiú y compartiendo
momentos de oración rogando por su pronta canonización.
También impulsa el Taller
Esquiú, un espacio donde niños, jóvenes y adultos pueden armar su primer
denario con la cruz Tau, conocer los símbolos y hábitos franciscanos, aprender
a realizar el nudito franciscano, y participar en la decoración de un pequeño mantito
de la Virgen del Valle. Los más pequeños pueden colorear la imagen, acercándose
de manera sencilla y amorosa a la fe.
A esta misión se suma Carmen, su
madre, quien confecciona los pequeños sayales y recuerdos que se va dejando en
el caminar de Beato Esquiú, que hasta el momento han superado los 5.000.
Además, se entregan las estampas comunes y con reliquias de tercer grado que aportan
los frailes, tarea en la que colaboran su hermana Angélica y su hija Angelina,
facilitando el traslado de la imagen y haciendo posible que esta obra continúe
expandiéndose.
La misión tiene como objetivo
dar a conocer la vida y obra del Beato Mamerto Esquiú y acompañar el camino
hacia su santidad. Actualmente, se está realizando en Fiambalá y en localidades
de la zona norte como Saujil y Tatón, también Belén-Barranca Larga, San Antonio
de la Paz, como también en Cachi, provincia de Salta, y próximamente llegará a
Buenos Aires.
“La Peregrinación de Luz busca
que cada hogar reciba su bendición, llevando la imagen casa por casa a través
de misioneros de distintos pueblos que se comprometen con esta gran obra. Son
personas que despiertan un amor sincero por Jesucristo y hacen posible que esta
misión continúe creciendo”, manifestaron desde la comunidad franciscana local,
destacando que “Natalia ha demostrado, a lo largo de este camino, una profunda
responsabilidad, entrega y sobre todo mucha humildad. Su servicio incansable,
realizado con amor y dedicación, se refleja en cada encuentro que prepara con
los hermanos. Esta misión franciscana enorgullece al convento y a todos quienes
acompañan este caminar de fe”.
Fotos: facebook e instagram Prensa Iglesia Catamarca / @DiocesisCat / Canal whatsapp: Prensa Diócesis Catamarca
