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martes

El Obispo recorre las distintas comunidades del pintoresco distrito de Aconquija

Durante la soleada tarde del domingo 17 de agosto, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, llegó al pintoresco distrito de Aconquija, ubicado a unos 1.600 metros sobre el nivel del mar, luego de atravesar la escarpada Cuesta de La Chilca, que alcanza su pico máximo en los 1.900 m.s.n.m. El recorrido por esa amplia y alejada zona de La Perla del Oeste catamarqueño abarcará cinco de los quince días que comprende la visita pastoral a la parroquia San Francisco de Asís.
En esta travesía de fe, el Pastor Diocesano es acompañado por el Pbro. Moisés Pachado, quien asumió la conducción de esta parroquia el 27 de julio de este año, de tal manera que es una oportunidad para tomar contacto con los fieles y conocer la realidad que viven en esa porción de la Iglesia que peregrina en Andalgalá.

El primer punto de este itinerario fue la localidad de El Lindero, donde fue recibido por el Intendente de Aconquija, Prof. Juan Carlos Espinosa, jefes y efectivos policiales, representantes del Centro de Jubilados, jóvenes y vecinos. Durante el acto protocolar, concretado en el ingreso a la capilla de San Isidro, los pobladores resaltaron que la visita del Pastor Diocesano a las comunidades más alejadas “tiene un profundo significado ya que es la visita de un servidor de Dios, que tiene la noble misión de ser luz y guía de tantos hermanos deseosos de encontrarse con Cristo y su Palabra”.
La Sra. Ana María Maza de Valdez, de la comunidad de Yunka Suma, fue la encargada de expresar “la alegría del pueblo de Aconquija
de poder experimentar  una vez más el gran amor del Padre”, a través de la presencia del Obispo, quien viene “como mensajero del Reino del amor infinito de Dios que quiere, que esta convocatoria se haga encuentro, en la casa de San Isidro, nuestro Santo Patrono, quien labrando el suelo sembraba actos cotidianos, simples, sencillos, enseñaba que la cosecha que él esperaba obtener era el cielo. Con su arado abría surcos de amor, de sacrificios, de misión entregando su vida y el corazón a Dios”.
A continuación se leyeron los respectivos decretos del Ejecutivo Municipal y del Concejo Deliberante declarando Huésped de Honor al Señor Obispo, y el Señor Intendente hizo entrega de la llave del pueblo y de los corazones de los habitantes del distrito andalgalense.
Este acontecimiento quedó grabado en las paredes del templo del lugar a través de una placa recordatoria, que fue descubierta por las autoridades presentes.
El jefe comunal se dirigió al ilustre visitante deseando que “sus palabras nos orienten por el camino de la verdad, la humildad y la sinceridad, que su mensaje ablande nuestros corazones para que lleguemos a ser la comunidad que hoy necesitamos y queremos, unidos en la fe y el amor. Esperamos que podamos llevar a nuestros hogares la fe que estamos esperando en este momento. Agradecemos a Dios, a Nuestra Señora del Valle y a nuestro Señor Jesucristo la posibilidad de tenerlo entre nosotros”.
El momento de oración se vivió en el interior de la capilla, con la adoración al Santísimo Sacramento, tras lo cual Mons. Urbanc agradeció el cordial recibimiento y dijo que “será una visita serena para estar juntos, intercambiar opiniones, sentimientos y deseos, sobre todo plantearnos nuestra vida cristiana, descubriendo qué espera Dios de nosotros como sus discípulos misioneros que llevan esta buena noticia de Jesús a todos”.


Seguidamente atendió confesiones y celebró la Santa Misa. Finalizada la misma, los vecinos compartieron una cena fraterna, en el transcurso de la cual se dio un fluido diálogo en el que intercambiaron las experiencias de fe de cada uno y los desafíos que se plantean en la acción evangelizadora en sus comunidades.