miércoles

Con esfuerzo y emoción miles de peregrinos llegan a venerar a la Morenita del Valle

Durante las últimas jornadas es incesante la llegada de los hermanos peregrinos al Valle de Catamarca, provenientes de distintos puntos del país, particularmente de provincias vecinas, como también del interior catamarqueño.
Las muestras de devoción profunda a la Morenita del Valle son conmovedoras, comunidades completas familias, con niños, jóvenes, adultos y ancianos arriban a las tierras de la Virgen del Valle a pie luego de varios días de caminar sostenidos por la devoción y el agradecimiento. Cientos de
motos y bicicletas colman el Paseo de la Fe, a la espera de que los promesantes cumplan la misión que los trajo días y noches enteras por rutas compartidas con otros hermanos, hijos de la misma Madre Morena.
Muchos continúan de rodillas el último tramo hasta el atrio donde los espera la Virgen, otros comienzan de rodillas su promesa desde la plaza principal, a todos los reciben los servidores y voluntarios con agua para el cuerpo extenuado y aliento para las almas fieles.

Con banderas, misachicos y colores distintivos se los ve pasar por las calles de la ciudad, mientras los aplausos, vivas y cantos resuenan con fuerzas en la puerta de la Casa de María.

Sin importar el lugar de origen o el medio a través del cual llegaron hasta los pies de la Morenita bendita, la emoción los embarga hasta las lágrimas, los abrazos entre compañeros expresan la alegría de la meta alcanzada y todos los ojos buscan los de la Reina del Valle que los recibe y reconforta.