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sábado

El último adiós al Párroco Emérito de Tinogasta

Mons. Urbanc: “El Padre Niñoles fue un sacerdote infatigable”

Durante la tarde del viernes 28 de agosto, en un clima de mucha emoción y gratitud, fueron despedidos los restos mortales del Padre Julio Niñoles, Párroco Emérito de Tinogasta.
La comunidad tinogasteña, a la que sirvió por casi 40 años desde su ministerio sacerdotal, le dio su último adiós al cura gaucho oriundo de la localidad de Santa Rosa, en el departamento del Oeste catamarqueño.
La ceremonia fue presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, quien se encuentra de visita pastoral en esa zona, y contó la presencia de numerosos sacerdotes del clero catamarqueño, tanto de Capital como del interior diocesano.
Durante su homilía, tomando el texto bíblico que dice: “En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones… Y si me voy y les preparo un lugar, vendré otra vez y los tomaré adonde Yo voy; para que donde Yo esté, allí estén ustedes también", Mons. Urbanc dijo que “Jesús vino a buscar a su servidor sacerdote porque ya terminó su misión. El Padre Julio se fue, pero hay un lugar que hay que cubrir con otro sacerdote. Por ello hay que trabajar por las vocaciones sacerdotales en nuestra diócesis”.
También destacó que “el Padre Niñoles nos dejó un valioso legado, y debemos ponerlo en práctica. Nos enseñó que Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida. Fue un sacerdote infatigable, decía que un sacerdote nunca debía cansarse y ese ejemplo les daba a los más jóvenes. Dio los sacramentos a tantos feligreses de estas tierras del interior, visitó a los enfermos, siempre estuvo presente”.
Finalizada la celebración eucarística, los presbíteros presentes llevaron el féretro hasta el atrio del templo parroquial de San Juan Bautista, donde se escuchó una serie de discursos de despedida, que estuvieron a cargo de algunos laicos y de los Pbros. Rogelio Suárez y Esteban Chaile.
Luego se dio lectura al decreto del intendente municipal de Tinogasta, tras lo cual, el pueblo acompañó en procesión el féretro con los restos mortales del querido sacerdote alrededor de la plaza principal, siendo precedidos por la Banda de Música local.

Participaron de las exequias el Intendente de Tinogasta, Dn. Hugo Avila, el jefe comunal de Fiambalá, Dn. Amado David Quintar, entre otras autoridades civiles y de Gendarmería Nacional con asiendo en el departamento del Oeste provincial.

El último adiós al cura gaucho de tierra adentro fue vivido con mucho respeto, emoción y reconocimiento a quien fue testimonio vivo del sacerdocio de Cristo.