lunes

El Nuncio Apostólico llegó a Catamarca para presidir el cierre del Centenario Diocesano

El Nuncio Apostólico, junto a Mons.
Luis Urbanc, en el Aeropuerto
Felipe Varela.
El Nuncio Apostólico en la Argentina, Mons. Adriano Bernardini, llegó a Catamarca para presidir las celebraciones de clausura del Año Jubilar por el Centenario Diocesano, en el marco de las festividades marianas. El embajador de la Santa Sede en nuestro país arribó al Aeropuerto Felipe Varela, pasadas las 14.00, donde fue recibido por el Señor Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, y el Vicario General de la Diócesis, Pbro. Julio Quiroga del Pino.
A las 20.00 participará de un breve acto en el predio del Santuario y Catedral Basílica; mientras que a las 21.00 presidirá la Santa Misa.
Disertación en el Ezequiel Soria
El martes 7 de diciembre, a las 9.00, realizará una visita y saludo protocolar en Casa de Gobierno, donde se entrevistará con el Señor Gobernador de la Provincia, Ing. Eduardo Brizuela del Moral, y el Intendente de la Capital, Dr. Ricardo Gaspar Guzmán.
A las 10.00, en la Sala Ezequiel Soria del Cine Teatro Catamarca, Mons. Adriano Bernardini disertará sobre “Diplomacia Vaticana: su relación con el Estado, con las Embajadas y con los distintos Credos”; en tanto que a las 21.00 presidirá la Santa Misa de homenaje de las familias a la Virgen del Valle, en la Catedral Basílica.
Finalizada la celebración eucarística, se rezará el Rosario por la Vida, con antorchas alrededor de la plaza 25 de Mayo.
El miércoles 8 de diciembre, a las 9.00, en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, el Nuncio Apostólico presidirá la Misa Solemne de cierre del Año Jubilar por los cien años de la Diócesis; mientras que a las 18.00 partirá la Solemne Procesión desde la Plaza del Maestro hasta el Paseo de la Fe.
Trayectoria del visitante
Nació en Pian de Mileto (Pesaro-Italia), el 13 de agosto de 1942. Fue ordenado sacerdote el 31 de marzo de 1968. Tras obtener los doctorados en Teología y en Filosofía, ingresó en el servicio diplomático de la Santa Sede en 1973 y desde entonces se desempeñó, sucesivamente, en las representaciones pontificias en Pakistán, Angola, Japón, Venezuela y España. El 17 de enero de 1989 fue designado Encargado de Negocios (interino) en la nunciatura apostólica en Taiwán; el 20 de agosto de 1992 fue nombrado Nuncio Apostólico en Bangladesh; el 15 de junio de 1995, Nuncio Apostólico en Madagascar y en isla Seychelles, y Delegado Apostólico en la reunión e Islas Comores; desde el 24 de julio de 1999 es Nuncio Apostólico en Tailandia, Singapur y Camboya, y Delegado Apostólico en Myanmar, Laos, Malasia y Brunei.
El 26 de abril de 2003 fue nombrado Nuncio Apostólico en la Argentina.
Función del Nuncio Apostólico
El Nuncio Apostólico tiene, de ordinario, una función intra eclesial, que consiste: 1) en informar, de modo estable y objetivo, a la Santa Sede sobre las condiciones de las comunidades a las que haya sido enviado, y sobre cuanto pueda tener un reflejo en la vida de la Iglesia y en el bien de las almas; 2) en ayudar, aconsejar y colaborar con las Conferencias Episcopales y con cada uno de los Obispos del territorio que le ha sido confiado, respetando naturalmente el ejercicio de la jurisdicción que le es propia; y una función diplomática, cuyo objeto es promover y favorecer las relaciones entre la Santa Sede y el Estado ante el que ha sido acreditado. En nuestro país el Nuncio desempeña a la vez, de acuerdo con la convención de Viena, la función de Decano del Cuerpo Diplomático.