Audio Celebraciones Catedral

Get Adobe Flash player

miércoles

Fiestas marianas: numerosas embarazadas recibieron la bendición en la Catedral

“Como expresión de la valoración incondicional de la vida en gestación bendecimos a estas mamás que están apostando con todo su amor por vida”, dijo el Obispo.
En el segundo día de la novena en honor de Nuestra Señora del Valle, la Iglesia se propuso meditar en la figura de la Virgen María como portadora en sus entrañas purísimas de la Vida nueva que es Jesucristo. Es por eso que en la Santa Misa de las 21.00, rindieron su homenaje todos aquellos grupos eclesiales que están al servicio de la vida, y se bendijo a las embarazadas.
La Santa Misa fue presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por el Delegado Episcopal para la Pastoral Familiar, Pbro. Eduardo López Márquez; el Párroco de San Roque, en Recreo, departamento La Paz, Pbro. Juan Ramón Cabrera, y el Pbro. Gustavo Flores.
En uno de los tramos de su homilía, el Señor Obispo destacó: “Hermanos queridos y devotos de la Virgen del Valle, Jesucristo es la Vida del mundo, El es la Palabra que da la Vida, una vida plena, no sólo para un instante, sino eterna. Participamos de esta vida si la amamos en los demás y en nosotros por medio del cuidado de la misma: protegiéndola desde el seno materno, previniendo accidentes por medio del respeto a las normas de tránsito, erradicando las adicciones, favoreciendo el trabajo digno para todos, luchando a brazo partido contra la trata de personas, cuidando a nuestros jubilados, enfermos y ancianos, apostando por una educación integral, etc.”.
“Que San Andrés interceda para que asumamos como él el llamado de Jesús: ‘Sígueme, yo te haré mensajero del Evangelio de la Vida’; y estemos dispuestos a dejar las redes de nuestras excusas y los negocios de nuestras comodidades. ¡María, Madre de la Vida y del Amor hermoso! ¡Ruega por nosotros!”, concluyó Mons. Urbanč.
En el momento del ofertorio, un matrimonio acercó al altar un ajuar como símbolo de la opción por la vida; y antes de finalizar la celebración eucarística, el Señor Obispo bendijo a las numerosas mamás embarazadas que participaron de la ceremonia religiosa, indicando que “como expresión de la valoración incondicional de la vida en gestación bendecimos a estas mamás que están apostando con todo su amor por la vida que en ellas se está desarrollando”.