jueves

Misión Diocesana Permanente

Año 2011
“De habitantes a ciudadanos”



Al cabo de un año Jubilar


El año Jubilar que culminamos con motivo de los cien años de vida de nuestra Iglesia diocesana nos ha dejado una mirada agradecida por tantos bienes recibidos. Esa es la fuente de nuestra alegría, poder palpar al amor de Dios para con su Pueblo

La celebración del Centenario fue un punto de llegada luego de tres años de preparación y es un punto de partida de la Misión Diocesana Permanente en comunión con todo el Continente latinoamericano.

Este momento crucial nos deja una memoria agradecida y nos lanza con audacia creativa a encontrar nuevos caminos de evangelización.


Misión Continental.


La Misión Continental que vamos a encarnar en nuestra diócesis es fruto y parte de un proceso de vida eclesial que se inició desde la convocatoria de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y se proyecta en el tiempo como misión permanente. Este Cenáculo se llevó a cabo durante los días 13 al 31 de mayo de 2007 en Aparecida, Brasil. Fue convocada luego de una serie de consultas a los Obispos del continente latinoamericano. Nuestros pastores, conscientes de su misión, se propusieron profundizar la gran tarea de custodiar y alimentar la fe del Pueblo de Dios recuperando la condición discipular y misionera de los bautizados.

Esto, en el contexto de un “nuevo período de la historia con desafíos y exigencias, caracterizados por el desconcierto generalizado que se propaga por las nuevas turbulencias sociales y políticas, por la difusión de una cultura lejana y hostil a la tradición cristiana y por la emergencia de variadas ofertas religiosas”(DA 10).

En este nuevo contexto histórico “la Iglesia está llamada a repensar profundamente y relanzar con fidelidad y audacia su misión”. “No puede replegarse” ante las nuevas dificultades que le presenta la historia. Al contrario, está llamada a “renovar y revitalizar la novedad del Evangelio arraigada en nuestra historia,desde un encuentro personal y comunitario con Jesucristo, que suscite discípulos misioneros”(DA 11).


En clave de continuidad y comunión eclesial

La Misión Diocesana Permanente se llevará a cabo en continuidad con las líneas pastorales del Episcopado argentino expresadas en “Navega mar adentro” , tal como lo expresan en su carta de lanzamiento de la Misión en Argentina en agosto del año pasado (documento adjunto)

Del mismo modo, la Misión asumirá las líneas pastorales diocesanas expresadas por Mons. Luis Urbanc en la solemne Apertura del año Jubilar (adjunto). Estas pautas y orientaciones deben ser estudiadas, profundizadas y puestas en práctica.

En comunión con la Iglesia latinoamericana, nos orientará también el documento “Itinerario de la Misión Continental” (adjunto) que contiene los criterios y las orientaciones fundamentales para llevar adelante la tan necesaria conversión pastoral reclamada por los Obispos en Aparecida.


Propósito fundamental

Todo esfuerzo eclesial debe ser hecho con intencionalidad salvífica. Eso está expresado claramente en la segunda parte del lema de Aparecida: “… para que nuestros pueblos tengan Vida”. Una vida digna y plena a la vez. Plenitud que sólo Dios puede dar porque se trata de su Vida en nosotros.

Por ello nuestra misión buscará “comunicar vida”. Y como nadie puede dar lo que no tiene, los misioneros deberán ser los primeros en procurarla. La palabra será importante, pero más decisivo será el testimonio.


Discípulos misioneros.

Para poder comunicar la Vida de Jesús necesitamos ser sus discípulos misioneros. Hemos sido llamados para ser discípulos y enviados para comunicar Vida. Esta es nuestra identidad. No es estática, es relacional y dinámica. Discípulos en relación al Maestro, misioneros en relación con el mundo.


Ni un discipulado desencarnado sin compromiso con los hermanos ni una misión carente de espiritualidad y relación con El Señor. Ambas dimensiones se nutren mutuamente. La fe se fortalece dándola y compartiéndola.


De qué se trata


Vamos a vivir un proceso, un itinerario misionero de la Iglesia en comunión con las Iglesias particulares de América Latina y El Caribe. No es una acción aislada ni una “misión popular” como se la concebía el siglo pasado. Esas acciones fueron de gran valor para la vida de la Iglesia, pero hoy ya no son suficientes. Esta misión requerirá de varios años para revitalizar a nuestro pueblo. Sobre todo si lo que procuramos es una profunda conversión pastoral.


Leer “Itinerario para la Misión Continental” Nro. 4


Etapas de la Misión diocesana.


Si bien la misión es permanente, para poder evaluar y profundizar la misma, necesitamos establecer tiempos determinados.


Primera etapa, la hemos fijado hasta el año 2016, en que celebraremos los 200 años de la declaración de la Independencia como Nación Argentina. Por esta razón desde el 2010 al 2016, cada año estará identificado con temáticas vinculadas por la Doctrina Social de la Iglesia.


Segunda etapa: 2016 – 2020 (para celebrar los 400 años del hallazgo de la imagen bendita de la Virgen del Valle)


Año 2011: objetivo específico.

Formar comunidades de discípulos misioneros de Jesucristo con rostro mariano, capaces de construir una sociedad justa, sin exclusiones, cimentada en valores evangélicos, con fuertes vínculos de comunión, que promueva el bien común desde una comprometida participación ciudadana.

Por ser el 2011 un año electoral, en donde aparece con fuerza la importancia de elegir a conciencia a los responsables del bien común, creemos necesario profundizar antes que nada en la Santísima Trinidad como fuente de toda comunidad humana que se traba en relaciones interpersonales cualificadas por el amor y que promueve y construye el bien común.

Los contenidos específicos de los años subsiguientes serán definidos en reuniones de consejo diocesano de pastoral.


Sugerencias para preparar la Misión Diocesana Permanente

Convocar e involucrar a toda la comunidad. Para ello sería oportuno establecer una fecha de lanzamiento parroquial o ambiental.

Estudiar comunitariamente los documentos enviados procurando extraer los contenidos fundamentales de la Misión.

Profundizar desde la oración y el diálogo compartido sobre lo estudiado comunitariamente. Será muy conveniente aprender y practicar el método de la “lectio divina” o lectura orante de la Palabra de Dios. Los responsables de Animación bíblica para la pastoral diocesana nos harán llegar subsidios.



Pasos de organización

Comprender los objetivos planteados para la Misión, tanto general como específico para el 2011.

Familiarizarse con los signos de la Misión: Himno, Oración, Tríptico, Biblia, Cruz.

Misión territorial: sectorizar la parroquia y elegir referentes por manzanas o sectores. Para la visita de los hogares convendrá pautar entre quiénes misionarán, bajo la conducción del párroco o asesor espiritual, los pasos del encuentro en cada hogar. Queda esto a consideración y creatividad de cada ámbito pastoral.


Misión ambiental: definir los interlocutores (destinatarios) a los que estará orientada la Misión. Pautar las estrategias para llevar la a cabo, es decir, cuál será la forma más efectiva de lograr este objetivo.



Durante el primer trimestre (8/12/10—8/3/11): Instalar la misión (que todos estén enterados) en toda la diócesis, en todos los ámbitos y a todos los niveles.


Una importante dificultad del primer trimestre: Mucha gente está de vacaciones. Por lo tanto no se los encuentra en sus hogares. Por ello deberá utilizarse mas los medios de comunicación.


Las sugerencias para el segundo trimestre serán entregadas el día 5 de marzo de 2011 en la primera reunión del Consejo Diocesano de Pastoral (CODIPA).




Signos y herramientas para la misión


Documentos


Carta pastoral del Obispo Diocesano con motivo del Año Jubilar por el Centenario de la Diócesis.

Carta pastoral de los Obispos argentinos con motivo de la Misión Continental.

Itinerario de la Misión Continental (Consejo Episcopal Latinoamericano).

Guía


Una breve guía con explicaciones generales sobre la misión y algunas sugerencias para llevarla a cabo y que pueden ser enriquecidas con otros aportes.


Signos


Tríptico: su explicación se encuentra en el CD que se entrega a las Parroquias. Es el mismo que se utilizará en todo el continente.


La Biblia: Entregamos la Biblia de estudio “Dios habla hoy”, una traducción de Sociedades Bíblicas Unidas (Sociedad ecuménica). Esta edición tiene la particularidad de una ilustración alusiva al Centenario en la tapa y en la solapa.


La Cruz: Hecha con madera de algarrobo, lleva la leyenda “Misión Diocesana Permanente” y será el signo permanente de la Misión.


El Calendario diocesano: para avanzar en el camino de la comunión eclesial, se elaboró un calendario diocesano con las fechas más importantes previstas para el 2011. Cada comunidad agregará lo que necesite difundir.

El Himno de la Misión: Un joven miembro de la Junta Diocesana de Misiones compuso (letra y música) el himno que nos identificará durante estos años de misión. Se encuentra grabado en CD que se entrega.

Además se han grabado, en el mismo CD, otras canciones que podrán ser utilizadas como herramientas de la misión.


Catamarca, es tu hora


Catamarca, esperanza de los hombres

llamada a ser la luz del mundo,

es tu hora de Misión…

En tu cielo brilla el Sol del Evangelio,

con María Misionera

es tu tiempo de anunciar!!!


Entrega desde tu pobreza,

anuncia siempre la verdad,

bebe de la fuente de Agua vivas,

que la tierra sedienta está.

Quédate, Señor, con nosotros,

Tú eres Camino y Verdad….


Danos tu Palabra de vida,

y aumenta nuestra Fe…

Nuestros pueblos hoy claman tu nombre,

que en ellos renazca el amor,

por aquellos que más necesitan,

construyamos un mundo mejor…


Fortalece nuestra fe de discípulos,

siempre atentos a tu voz de Pastor.

Envíanos a sembrar en los campos,

La semilla del Reino de Dios…


Explicación del Logo (que está al comienzo de esta carilla)


Mapa de la provincia: indica la localización geográfica de la misión en la diócesis de Catamarca, inserta en el territorio provincial creada hace 100 años por el Papa San Pío X.


Color vicuña: El mapa revestido con el color vicuña y las guardas del poncho catamarqueño, indican la importancia de la cultura para la evangelización (DA 477), de la cual la Iglesia es creadora y animadora.


La Cruz: siendo el signo más elocuente del amor de Dios por nosotros, representa también por su forma la misión continental, fruto de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida. Su inclinación hacia delante tocando nuestra cultura, nos invita al inicio del tercer milenio a ser protagonistas de una nueva evangelización.


Imagen de María Santísima del Valle: es la Estrella que cooperó con el nacimiento de nuestra Iglesia particular imprimiéndole su rostro mariano que tanto nos identifica.

Esta Imagen tomada del logo del centenario diocesano: nos habla de la continuidad pastoral, entre la misión permanente y lo vivido en el año Jubilar.


El círculo de colores: imita los trazos del logo de la misión continental, reforzando así la identificación con la misma.


Los colores misioneros: representan los 5 continentes: verde (África), azul (Oceanía), Blanco (Europa), amarillo (Asia) y rojo (América), hacen referencia a la universalidad de la misión.


Oración de la Misión Permanente: Utilizaremos la oración de la Misión Continental para estar en comunión con las Iglesias de América Latina y El Caribe.


Oración de la Misión Diocesana Permanente


Quédate con nosotros, Señor,
acompáñanos, aunque no siempre
hayamos sabido reconocerte.

Tú eres la Luz en nuestros corazones,
y nos das tu ardor con la certeza de la Pascua.
Tú nos confortas en la fracción del pan,
para anunciar a nuestros hermanos
que en verdad Tú has resucitado
y nos has dado la misión de ser testigos
de tu victoria.

Quédate con nosotros, Señor,
Tú eres la Verdad misma,
eres el revelador del Padre,
ilumina Tú nuestras mentes con tu Palabra;
ayúdanos a sentir la belleza
de creer en ti.


Tú que eres la Vida,
quédate en nuestros hogares
para que caminen unidos,
y en ellos nazca la vida humana generosamente;
quédate, Jesús, con nuestros niños
y convoca a nuestros jóvenes
para construir contigo el mundo nuevo.

Quédate, Señor, con aquellos
a quienes en nuestras sociedades
se les niega la justicia y la libertad;
quédate con los pobres y humildes,
con los ancianos y enfermos.

Fortalece nuestra fe de discípulos
siempre atentos a tu voz de Buen Pastor.
Envíanos como alegres misioneros,
para que nuestros pueblos,
en ti adoren al Padre, por el Espíritu Santo.
A María, tu Madre y nuestra Madre,
Mujer vestida de sol,
confiamos el Pueblo de Dios peregrino
en este inicio del tercer milenio cristiano. Amén