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lunes

Con renovado ardor misionero y bajo el amparo de la Virgen del Valle culminó el Congreso Nacional

La celebración de la Santa Misa de envío marcó la culminación del IV Congreso Misionero Nacional, que se desarrolló entre el sábado 17 y  lunes 19 de agosto, en el Predio Ferial Catamarca, bajo el lema “Argentina Misionera comparte tu Fe”.
Alrededor de mil participantes, entre Obispos argentinos, sacerdotes, religiosas y laicos de todo el país y el extranjero llegaron a la tierra de la Morena Virgen del Valle, con el objetivo de compartir y revitalizar la acción evangelizadora que llevan adelante en sus respectivas comunidades diocesanas.
Un sol a pleno se asoció a este acontecimiento inédito para la Iglesia catamarqueña, que abrió sus puertas para compartir una fuerte experiencia de fe, en el marco del Año Universal de la Fe y Año Diocesano de la Juventud. Iluminaron la reflexión de estas jornadas, temas como “Iglesia en estado de Misión. Nueva Evangelización”, “Interculturalidad, multiculturalidad y secularización” y “Misión Ad Gentes”.
El último día, las actividades comenzaron con la oración de la mañana centrada en la
Adoración Eucarística, e inmediatamente se leyeron las conclusiones y propuestas surgidas de las deliberaciones y puesta en común de los congresistas.
Por su parte, el Padre Dante De Sanzzi, Director de Obras Misionales Pontificias (OMP) en Argentina, presentó el 4° Congreso Americano Misionero y 9° Congreso Latinoamericano Misionero, que se llevará a cabo en la Arquidiócesis de Maracaibo, Venezuela, del 26 de noviembre al 1 de diciembre, inspirados por el lema “América, comparte tu fe”, que contará con la participación 120 argentinos.
El momento central de la jornada fue la Santa Misa, presidida por Mons. Vicente Bokalic, Presidente de la Comisión de Misiones del Episcopado Argentino, y concelebrada por Mons. Luis Urbanc, Obispo de Catamarca; Mons. Juan Horacio Suárez, Obispo de Gregorio de Laferrère; Mons. Joaquín Gimeno Lahoz, Obispo de Comodoro Rivadavia, ambos miembros de la Comisión Episcopal de Misiones;
Mons. José María Rossi, Obispo de Concepción, y Mons. Fabriciano Sigampa, Obispo Emérito de Resistencia, y sacerdotes argentinos y extranjeros, destacándose la presencia de presbíteros de parroquias de Capital e Interior de la diócesis catamarqueña.

Vale la pena jugarnos por Jesús”
Durante su homilía, Mons. Bokalic enfatizó: Durante su homilía, Mons. Bokalic enfatizó: “Hemos venido a la tierra de la Virgen del Valle a revitalizar nuestra fe. Venimos junto a la Madre porque Ella tiene mucho que ver con nuestra historia personal y de nuestras iglesias diocesanas, con nuestra historia de país, porque nuestra tierra nació con la misión. No nos olvidemos nunca de eso. Nuestra raíz es cristiana por los frutos de la siembra generosa de hombres y mujeres que desde la primera hora de la evangelización regaron la semilla de la Palabra en nuestra población”.
En otro tramo dijo que “necesitamos de un renovado ardor misionero.  No vamos a atraer a nadie con caras largas, no vamos a convocar a la gente si estamos divididos. No vamos a invitar a nadie a que se acerque a nuestra comunidad si andamos desparramando tristezas y amarguras… Benedicto XVI en Aparecida decía: ‘La Iglesia no crece por proselitismo, crece por atracción. La Iglesia no crece, la fe no madura porque vamos a hacer grandes campañas evangelizadoras, grandes estrategias evangelizadoras, sino porque vamos a ser comunidades que sepan realimentarse y ser comunidades creíbles del Evangelio”. Y agregó que “éste es nuestro desafío. Venimos a un congreso misionero, hemos escuchado hermosas ponencias, hemos trabajado en grupo, nos hemos comunicado, hemos intercambiado alegrías, desencantos de nuestro trabajo  pero algo ha crecido en nosotros, y es la fuerza del Espíritu Santo. Él es el protagonista número uno de la misión. Entonces, para vencer cansancios, para superar impotencias, para provocar esta conversión pastoral, necesitamos que el Espíritu Santo nos llene de fuerza, renueve nuestra esperanza. Nos haga sentir vale la pena jugarnos por Jesús”.
Finalmente, se refirió a la Virgen María, indicando: “Vamos a mirarla a Ella y pedirle que nos enseñe en este camino de misión, que seamos comunidades abiertas, misioneras, salidoras, callejeras. Meternos en los montes a encontrarnos con la gente. Que no tengamos miedo. Que nos dé la fuerza para perseverar y permanecer. Que tengamos la estrategia no de conquistar sino de atraer con alegría, con mansedumbre y siempre abiertos. Que la Virgen del Valle  escuche nuestro ruego y nos conceda fuerza para seamos una Argentina misionera que comparte su fe”.

El agradecimiento del Obispo anfitrión
Antes de la bendición final, Mons. Luis Urbanc agradeció, en primer lugar, a la Comisión de Misiones del Episcopado Argentino “por haber confiado en nosotros para acoger a los misioneros venidos desde distintos puntos del país a esta tierra de la Virgen del Valle”, comentando que “hemos asumido este desafío con temor y temblor, pero con la ayuda de la Virgen lo pudimos hacer”. Asimismo, reconoció a “las familias catamarqueñas que recibieron en sus hogares a los hermanos que nos visitaron; a los sacerdotes que motivaron para abrir el corazón en este momento de gracia que hemos vivido;
a los servidores que se han preparado para brindar su servicio”; a las autoridades civiles, medios de comunicación, fuerzas de seguridad, y a todos los que realizaron su aporte para que este Congreso se concretara. También hicieron lo propio el Pbro. Carlos Robledo, Director de Obras Misionales Pontificias en Catamarca, e Ivonne Ragout, Coordinadora General del Congreso.
A su tiempo, el Obispo de Comodoro Rivadavia, Mons. Joaquín Gimeno Lahoz, dijo, entre otros conceptos: “Estoy muy contento con el espíritu misionero de ustedes. Ojalá que todo lo que hemos vivido nos haga mejores personas para ser mejores misioneros”.

A Francisco: “Lo entregamos y colocamos bajo
la dulce advocación de Nuestra Señora del Valle”

Como corolario de lo vivido, Mons. Bokalic leyó la carta enviada al Santo Padre Francisco, que reza textualmente: “Los más de 800 participantes del 4° Congreso Misionero Nacional, que se desarrolla del 17 al 19 de agosto en esta ciudad, queremos agradecerle su saludo y cercanía espiritual durante este acontecimiento misionero de la Iglesia Argentina,
Este Congreso, en el que estamos participando los integrantes de los equipos diocesanos de misiones, tiene como objetivo buscar caminos para acrecentar la dimensión misionera de toda la Iglesia en Argentina y ponernos en sintonía con el Congreso Misionero, que se realizará en Venezuela en noviembre próximo.
Junto a la Virgen del Valle, Reina de las Misiones, Peregrina de la Fe, como Ella queremos responder al mandato misionero de Jesús con alegría, entusiasmo y amor.
Agradecemos su testimonio y sus palabras, que nos animan y comprometen a ser auténticos testigos para compartir la fe con los hermanos más alejados y aquellos que aún no conocen a Cristo.
Nos encomendamos a su oración, nos comprometemos a seguir rezando por Usted y su ministerio, y lo entregamos y colocamos bajo la dulce advocación de Nuestra Señora del Valle”.

Con aplausos, abrazos e innumerables gestos fraternos, visitantes y anfitriones manifestaron su gratitud al Señor por este encuentro, que los impulsa de una manera renovada a seguir anunciando al Señor a todo el mundo.