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martes

Destacan la responsabilidad del educador con el alumno, los padres y la sociedad en la misa de la Educación

En la mañana del martes 14, rindió su homenaje el Ambito Estatal y Privado de la Educación provincial y municipal, el Ministerio de de Educación, Ciencia y Tecnología, y la Pastoral de la Educación, durante la Santa Misa de 8.30, presidida por el Pbro. Juan Ramón Cabrera, Vicario Episcopal para la Educación.
Participaron de la celebración el Ministro de Educación de la Provincia, Mgter. José Ariza, el Subsecretario de Educación, Prof. Ricardo, el Director de Educación de Gestión Privada y Municipal, Prof. Fabián Herrera, junto a directivos y Representantes Legales de colegios confesionales y delegaciones de alumnos.
Al inicio de la celebración, hicieron su ingreso las banderas de ceremonias de los colegios y escuelas de la ciudad, que ocuparon un lugar en el Presbiterio.
Durante su homilía, el Pbro. Cabrera se refirió a la responsabilidad del educador, destacando que “en
primer lugar, el docente es responsable ante sus alumnos, quienes comparten buena parte de su tiempo, de sus sueños y expectativas. Alumnos que esperan mucho de sus educadores, no solamente su magisterio académico”. Y prosiguió: “En segundo lugar, si trabaja con menores, el educador es responsable ante sus padres. Ellos le confían las personas de sus hijos. Al hacerlo, han confiado plenamente en él para que los ayude a crecer. Para los padres son las personas más queridas e importantes”.
Por último, el responsable de la Pastoral de la Educación en Catamarca resaltó que “en tercer término, el educador es responsable
ante la sociedad. La educación es una tarea social que se desempeña, aun cuando no se la reconozca. Una función muy importante para cualquier comunidad humana. El conjunto de los miembros de una sociedad espera de sus educadores un buen desempeño y que ayuden a formar buenas personas, buenos trabajadores y buenos ciudadanos. La responsabilidad del educador es, en este plano, con el bien común del presente y del futuro”.

Docentes, alumnos y personal administrativo de las diversas instituciones educativas acercaron sus ofrendas materiales al altar junto a las especias de pan y vino.