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Emocionado cierre de las fiestas en honor de la Virgen del Valle en los 124 años de su Coronación Pontificia

En la cálida tarde del domingo 19 de abril, devotos y peregrinos se reunieron para participar de la Solemne Procesión con la Imagen de Nuestra Señora del Valle, en el cierre de las fiestas patronales de este año dedicado a los fieles laicos y sobre cuya temática se reflexionó durante los días de Septenario.
La tradicional ceremonia dio inicio a las 17.30 con la salida de la Imagen centenaria en brazos del Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, acompañado por el clero diocesano, desde el presbiterio hasta el atrio del templo catedralicio, para recibir el emocionado saludo de las delegaciones de peregrinos, misachicos, instituciones civiles y eclesiales, que pasaron frente a la Madre Morena. Entre cantos y vivas se desplazaron por Sarmiento continuando por República hacia el oeste.
A las 18.00, el Señor Obispo colocó la Sagrada Imagen en la urna preparada con flores blancas, para dar inicio a la Solemne Procesión, y se encolumnó junto a los sacerdotes del clero catamarqueño, religiosas y seminaristas para caminar junto a la Madre del Valle.
Desde Casa de Gobierno, se sumaron a la marcha procesional la Gobernadora de Catamarca, Dra. Lucía Corpacci; el Intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, Lic. Raúl Jalil, junto a miembros de sus respectivos gabinetes, autoridades legislativas, judiciales y de las fuerzas de seguridad.
En el recorrido se rezó el Santo Rosario, poniendo como intención general a los fieles laicos, quienes son la opción preferencial de este año en la Iglesia de Catamarca, dentro de la Misión Diocesana Permanente, camino a los 400 años del hallazgo de la venerada imagen, que se cumplirán en el 2020.
Las plegarias y los cantos acompañados por aplausos se hicieron sentir a lo largo del trayecto, que comprendió calle República hasta el Paseo General Navarro o Plaza de la Coronación (La Alameda), calle San Martín, Rivadavia y República hasta el Paseo de la Fe. Mientras avanzaba la peregrinación, los vecinos apostados en techos de las viviendas saludaban el paso de la Madre.

Gratitud, peticiones, alabanzas y esperanzas fueron depositados en la Virgen Morenita, que luego de girar alrededor de la plaza 25 de Mayo, fue recibida con los acordes de la Banda de Música de Policía de la Provincia, pañuelos flameando y la emoción reflejada en los rostros de los devotos y peregrinos.
De regreso frente a su Santuario, fue colocada nuevamente en el trono, mientras era vivada por la multitud que no cesaba de darle gracias por su maternal protección.

Mensaje del Obispo

Seguidamente, el Obispo Diocesano expresó su mensaje final a todos los presentes:
Adiós y gratitud. Ha llegado el momento de decirnos hasta pronto. A cada uno nos deja un saborcito a tristeza el tener que separarnos físicamente, no obstante seguiremos vinculados en el afecto, la fe y en cada Eucaristía, puesto que Ésta es una, como el Señor Jesús es uno solo.
Muchas gracias, hermanos, por haber venido a participar de estos loores a la Madre del Cielo, en el 124° aniversario de su coronación pontificia. Que Ella los acompañe en el regreso a sus hogares y saluden a cuantos encuentren en el camino y al llegar a destino. Sepan bien que siempre los esperamos, pues sin ustedes la fiesta no sería tal. Para el próximo encuentro traigan a alguien para que se encuentre con la querida Madre de este Valle de Catamarca.
Ahora nos dirijamos a Ella para expresarle nuestro postrer saludo y agradecimiento por todo cuanto nos ha permitido vivir en este septenario.


Protección. Como pastor de esta Diócesis te pido, Madre querida, que nos sigas protegiendo, que apartes de nosotros todo mal para el alma y para el cuerpo. Que nos libres de los fenómenos climáticos que tanto nos vienen haciendo sufrir en diversos puntos de nuestra Patria. Que nos ayudes a luchar contra el flagelo de la droga y otras adicciones. Que desaparezcan los mercaderes de la muerte, ya sea por la trata de personas, como por la venta de estupefacientes, ya sea por la comercialización de químicos contra la vida, como por la promoción de normas o costumbres anti-vida.

Por los niños y adolescentes. Que nuestros niños adolescentes y jóvenes sean bien cuidados y acompañados, que todos valoren y accedan a una educación integral e inclusiva que contemple los valores trascendentales de la vida humana y que sus padres y la sociedad toda les provea una buena alimentación y formación...


Adultos coherentes. Que nuestros adultos sean coherentes con la fe que dicen profesar, que se empeñen por conocerla y testimoniarla con coherencia ante sus hijos y nietos, que sean responsables con las funciones asumidas en bien de la comunidad, que obren con excelencia en todas sus tareas, que tengan un corazón misericordioso, manso y paciente, que siempre estén animados por la caridad en todo lo que hagan o dejen de hacer, que se ocupen de los más necesitados y de los excluidos.

Respeto a los ancianos. Que nuestros ancianos sean reconocidos, respetados y tratados con cariño y paciencia, que sean valorados por sus familiares y por la sociedad toda, que tengan la atención sanitaria acorde a las posibilidades científicas, médicas y tecnológicas propias de nuestro tiempo, que puedan recibir con frecuencia las ayudas de nuestra santa religión por medio de los sacramentos y una solícita atención pastoral, que jamás perciban que estorban o que sobran.


Por la Patria en este año electoral. También pongo en tu corazón de Madre a nuestra Patria que se encuentra en un año electoral. Tú sabes de las mezquindades y torpezas del corazón humano; por eso, te suplico que estés muy cerca de todos aquellos que ya sirven al bien público o que se disponen a hacerlo, para que inspiren sus intenciones, planes y modos de obrar en el ejemplo de tu amado Hijo Jesús y en el tuyo; de manera que podamos construir nuestra nación sobre sólidos cimientos, capaces de enfrentar los arteros embates del demonio que sólo busca el caos, la destrucción, el enfrentamiento y la muerte.

Dar razones de esperanza. En fin, querida Madre del Valle, consíguenos de parte de tu amado Hijo Jesús, un vivo horror al pecado y un firme deseo de ser cada día más coherentes con la gracia recibida en el Bautismo, de modo que de verdad cada uno sea un auténtico discípulo-misionero de Jesucristo, que sabe dar razones de su esperanza a quien se lo pida, para que todos tengan Vida Plena en Él y así reine la paz, el amor, la verdad, la justicia, la evangélica libertad, la fraternidad, la prosperidad, la alegría y la unidad en el mundo. Y que en todas las familias cristianas se promuevan y se cuiden las vocaciones a la vida sacerdotal, consagrada y misionera, sobre la base de santos esposos que celebran diariamente el sacramento del matrimonio y que viven en plenitud la caridad cristiana con todos.   ¡Así sea!

Homenaje a la Patria y bendición final

Posteriormente, se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino en homenaje a la Patria bicentenaria y luego se procedió al arriamiento de la Bandera.
Antes de la bendición final, todos se consagraron a la Santísima Virgen del Valle.
El Rector del Santuario Mariano, Pbro. José Antonio Díaz, anunció la bendición final y la indulgencia plenaria concedida en nombre del Romano Pontífice a quienes hayan participado de estas fiestas, y hayan recibido los sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía.

Bajo una lluvia de pétalos y fuegos artificiales surcando el cielo catamarqueño, la Sagrada Imagen ingresó a su Santuario en brazos del Señor Obispo y escoltada por la Guardia de Honor de la Policía de la Provincia, mientras era saludada con los pañuelos en alto, lágrimas de emoción y alabanzas hechas canción.