miércoles

La parroquia Santa Rosa de Lima cerró el Año de Fe con peregrinaciones y una vigilia de oración y canto

La comunidad parroquial de Santa Rosa de Lima, en la zona norte de la ciudad capital, clausuró el Año de la Fe con distintas actividades concretadas entre el sábado 23 y el domingo 24 de noviembre.
La jornada dominical dio inicio a las 9.30 cuando los niños de la catequesis se concentraron en la plazoleta Centeno y peregrinaron en un clima de fiesta hasta el templo parroquial, animados por el canto y portando globos. La Santa Misa fue presidida por el Pbro. Oscar Tapia, quien en su homilía se refirió a la Solemnidad de Cristo Rey, indicando que “en esta fiesta vemos una imagen de Jesús como un Señor  glorioso,
con una corona, por eso es Rey. Lamentablemente, esta fiesta se fue desdibujando con el correr de los años. Seguramente  muchos adultos aquí presentes  recuerdan que este día era para la Acción Católica la mejor fiesta que ansiaban tener porque los niños se oficializaban. Aquí, en esta parroquia, el Padre Sonzini hacía celebrar esta fiesta como si estuviésemos en el Vaticano, a los niños se los recibía como soldados de Cristo. Les daban un recordatorio y un distintivo que era un motivo de gran alegría para todos. Pero los avances de la posmodernidad fueron haciendo perder estos momentos sencillos y significativos
para nuestra fe y hoy que culmina el año dedicado a la fe tenemos que tener en claro que nuestra fe tiene que seguir creciendo así como nuestro físico crece”.
En otro tramo dijo que “desde nuestro bautismo tenemos derechos y obligaciones que tienen que ir creciendo en nuestra vida de creyentes. Tenemos que continuar renovándonos en algunas obligaciones como ir a misa, rezar al levantarnos, en las comidas y al acostarnos, cumplir los mandamientos . Nunca olviden que un ciudadano del Reino de Dios tiene en primer lugar alegría por pertenecer al mejor Rey de todos los tiempos. Dice la Biblia: ‘Señor de señores y Rey de reyes’. No hay otro rey por encima de Jesús. La segunda lectura de la Carta a los Colosenses dice: ‘El es el primero en la creación, todo fue hecho por El y para El’. Por eso tenemos que aprender a pedir a Dios todo lo que le pertenece a la creación, todo es un regalo de El y  debemos cuidarla”.


Peregrinación de los jóvenes
Por su parte, a las 20.00, se realizó nuevamente la concentración en la plazoleta Centeno donde se inició la Santa Misa, con la renovación de la bendición del cirio pascual, el encendido de las antorchas y la peregrinación hasta la sede parroquial, donde continuó  la celebración eucarística, presidida por el Padre Angel Nieva. La peregrinación fue muy participativa destacándose la presencia de los jóvenes del movimiento Eslabón, quienes clausuraban el 15° retiro de mujeres.
Antes de la bendición final, el sacerdote bendijo las cruces que al final se entregó a cada una de las chicas que participó del retiro de Eslabón.
En su predicación, el Padre Nieva dijo que “con toda la Iglesia, hoy, en la fiesta de Cristo Rey, clausuramos el Año de la Fe, pero no significa que a partir de mañana nos olvidamos de la fe. Este tiempo nos ayudó a fortalecerla para que nos siga acompañando hasta entrar en la eternidad. La fe es una virtud propia de los peregrinos, porque en la eternidad no habrá fe. Tratemos de rezar todos los días el Credo Niceno Constantinopolitano, ya que es un resumen de nuestra fe en el Padre que nos crea, en Jesús que nos redime y en el Espíritu Santo que es Señor y dador de vida. La fe de la Iglesia confiesa al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Hemos realizado una peregrinación desde la plazoleta hasta el templo con los cirios encendidos, estos gestos nos tienen que trasladar al día de nuestro bautismo. Esta luz significa nuestra misión  de acrecentar la luz de la fe en nuestras vidas, ya que hemos sido ungidos y hechos partícipes de la herencia luminosa de Jesús desde nuestro bautismo hasta que dure nuestro peregrinar en este mundo. Que Jesucristo reine en nuestras vidas permanentemente”.


Vigilia de oración y canto
El sábado 23 de noviembre, en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, se realizó la vigilia de oración y canto, que estuvo a cargo de miembros de la Renovación Carismática y el grupo Camino Neocatecumenal  de la parroquia Santa Rosa de Lima.

Se realizó de 21.00 a 23.00, en un ambiente de mucha alegría y con la participación de una gran cantidad de fieles.