AUDIO CATEDRAL Y SANTUARIO DE LA VIRGEN DEL VALLE

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viernes

Pedido confiado por la pronta beatificación de Fray Mamerto Esquiú en su tierra natal


Fray Marcelo Méndez, Vicepostulador de la Causa de Beatificación, dijo que “Si Dios quiere, próximamente, tendremos la alegría de ver beatificado a Fray Mamerto Esquiú”. Estuvo presente Santiago Mamerto Esquiú, tataranieto de Odorico, hermano de Fray Mamerto.

Con un clima agradable a medida que transcurrían las horas, durante la mañana del martes 11 de mayo, la localidad de Piedra Blanca vivió a pleno la jornada de homenaje al Venerable Fray Mamerto Esquiú en el 192° aniversario de su natalicio.
Los actos litúrgicos se llevaron a cabo en el solar donde se levanta el templete que guarda la humilde casa donde nació el fraile catamarqueño, con la Santa Misa presidida por el Vicario General de la Diócesis, Pbro. Julio Quiroga del Pino, y concelebrada por el párroco
de San José, Pbro. Juan Olmos, sacerdotes del clero diocesano, y el Vicepostulador de la Causa de Beatificación, Fray Marcelo Méndez, quien se sumó a las distintas actividades tanto en Capital como el departamento vecino y más tarde en El Suncho.
La ceremonia religiosa comenzó tras el arribo de la imagen del Señor de los Milagros que fue traída en una caravana vehicular desde la localidad de La Tercena, siendo escoltada por las agrupaciones gauchas. Una expresión de la fe de nuestro pueblo, en este año dedicado a la Piedad Popular, segundo del trienio de preparación para el Jubileo por los 400 años del hallazgo de la Imagen de la Virgen del Valle en la Gruta de Choya.

Participaron autoridades provinciales y municipales, encabezadas por la Gobernadora, Dra. Lucía Corpacci; el intendente del departamento anfitrión, Dr. Guillermo Ferreyra, entre otras autoridades departamentales, legislativas municipales, provinciales y nacionales, de las fuerzas de seguridad, escuelas con sus abanderados y escoltas y demás organismos gubernamentales e instituciones del medio. En la oportunidad, también estuvo presente Santiago Mamerto Esquiú, tataranieto de Odorico, hermano de Fray Mamerto, quien reside en la ciudad de Salta.
Durante su homilía, el Pbro. Salvador Armengol Acevedo, dijo que cuando hacemos memoria de Fray Mamerto Esquiú no estamos haciendo referencia a “un héroe, un prócer, un líder, un político”, sino a “un
cristiano, que vivió santamente, o sea lo que Dios quiere para todos nosotros. Y santamente no es hacer cosas extraordinarias, sino imitar su fe, como decía la Palabra de Dios. La fe nos enseña que Dios nos hizo santos desde el día del bautismo. La santidad es una propiedad de Dios que nos la comunica acercándonos a Él, como el hierro se hace caliente cuando se acerca al fuego”. En este sentido, afirmó que tenemos que “vivir santamente de acuerdo con la condición de cada uno en el mundo, es decir si el papá, la mamá, el hijo, el hermano, el estudiante, el militar, el gobernante, vive como hijo de Dios. Eso es lo que hizo Fray Mamerto, vivió santamente su condición de fraile franciscano, como Dios le iba pidiendo, como le iba mostrando”.
En otro tramo de su predicación, el Padre Acevedo apuntó que “en un momento, Dios le
mostró una cosa rara para un fraile, que es meterse en las cuestiones políticas, pero era lo que debía hacer por el bien de la Patria, que estaba por encima de su sotana de fraile, por encima de la soledad de su claustro. Y fue fraile en primer lugar, dio los consejos evangélicos y los vivió”.
Fray Mamerto, “un changuito que creció por acá, nunca se imaginó que iba a dar clase a sus hermanos religiosos”, dijo resaltando su faceta docente, entre otras tantas que engalanaron su persona. “Dios le fue indicando, y él fue escuchando, confiando y obedeciendo, que son los tres momentos de la fe, eso es lo que estamos llamados a imitar. Y esa confianza en Dios fue lo que le ayudó a poner el pecho a los distintos momentos y avatares de la historia, de nuestra Patria grande y de nuestra Patria chica. Eso lo podemos hacer nosotros también. Cada uno vive santamente si hace lo que Dios le pide en la condición en la cual está en este mundo, todos podemos vivir santamente”.


Casa de oración y saludo del Obispo
Antes de la bendición final, el Pbro. Julio Quiroga del Pino se refirió brevemente a la casa natal de Fray Mamerto Esquiú, indicando que además de “un lugar de visita, queremos que sea un lugar de recogimiento que nos conduzca al encuentro con el Señor y nos reavive en la conducta constante de querer ser buenas personas, hermanos en la fe y por lo tanto hijos de Dios. Por eso, en las últimas celebraciones, incluyendo las del año pasado, no dejamos de resaltar que sea un lugar de oración, un lugar litúrgico, además de turístico”.
Asimismo, manifestó que “Fray Mamerto Esquiú nos pertenece a todos, por eso al nombrarlo nos henchimos de orgullo”, a la vez que agradeció, “en nombre del párroco y de la comunidad, a las autoridades y a todos quienes han concurrido a celebrar este día”.
El Padre Quiroga del Pino transmitió “el saludo del Señor Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, quien hoy está llegando de su viaje a Roma donde mantuvo un encuentro con el Papa Francisco, oportunidad en que hablaron de la Causa de Beatificación de Fray Mamerto Esquiú. Los acompaña con su oración en esta jornada especial”.


Marcelo Méndez: “Que Nuestra Señora del Valle interceda
ante el Señor para que Esquiú pronto sea beatificado”
Seguidamente, Fray Marcelo Méndez, Vicepostulador de la Causa de Beatificación,  se dirigió a los presentes expresando que “nos estamos acercando con pasos firmes a  la beatificación. Las cosas proceden muy bien, por gracia de Dios. Si el Señor lo permite, a mitad de este año llevaré personalmente toda la documentación del presunto milagro, que ya ha recibido el visto bueno de dos médicos a nivel internacional y serán examinados por una comisión de peritos”.
Confiado en los avances de la Causa, Fray Méndez afirmó: “Si Dios quiere, próximamente, tendremos la alegría de ver beatificado a Fray Mamerto Esquiú”, enfatizando que “tenemos un compromiso delante de Dios y de la Patria. No solamente de gloriarnos de lo que fue Fray Mamerto, uno de nosotros, uno del pueblo, un hombre que dedicó incansablemente todas sus energías por el bien de los demás, sobre todo de los más necesitados, los pobres, sino que  también nos toca el compromiso de seguir sus huellas”.
“Quiera la Virgen Santísima, Nuestra Señora del Valle, Reina y Señora nuestra, interceder ante el Señor para que podamos ver lo más pronto posible beatificado a Fray Mamerto Esquiú, y que sea un signo de protección y bendición para este pueblo catamarqueño, para
nuestra Patria argentina, que necesita hoy más que nunca que nos acerquemos a Dios, que no lo abandonemos”, señaló, exhortando a que “como dijo Fray Mamerto ‘si quieres el bien de tu pueblo, si quieres que el pueblo progrese, no te olvides nunca de la luz del Señor que ilumina nuestras mentes y el mundo’. Quiera Fray Mamerto Esquiú ayudarnos en este propósito e interceder por todos nosotros, para que vivamos en paz, en concordia y en la presencia de Dios”.
Las palabras del fraile franciscano responsable de llevar adelante la Causa fueron rubricadas con un fuerte aplauso.

Bendición de refacciones en el templo  

En horas tempranas se concretó el arriamiento de la Bandera ubicada en el mástil de la plaza principal de Piedra Blanca y la bendición de las refacciones concretadas en el antiguo templo de San José, que estuvo a cargo del párroco, Pbro. Juan Olmos. En la oportunidad, el sacerdote dio la bienvenida a los visitantes y agradeció al jefe comunal “el gesto de contribuir con la mejora de este antiguo templo que guarda tanta historia”, dijo, comentando además que “el departamento está siendo muy visitado en este último tiempo, llegan muchas escuelas que hacen su paso por donde Fray Mamerto Esquiú ha transitado durante su vida”.
Luego del corte de cintas se realizó un recorrido por el interior del templo parroquial, que durante unos días se convirtió en un museo donde se exhiben antiguas reliquias pertenecientes a las distintas comunidades que componen la jurisdicción parroquial.
También se colocaron ofrendas florales ante el busto que recuerda a Fray Mamerto Esquiú y una vez finalizada la ceremonia religiosa se llevó a cabo el desfile cívico militar sobre la ruta N° 41, que atraviesa la localidad piedrablanqueña.